Una poesía de Floria Jiménez para niños

Las poesías son fantásticas para acercar la literatura y la lírica a los más pequeños. Les gusta sin poemas cortos, divertidos, con rima, que atraigan su atención. También que tengan como protagonista algún animal, como este ‘Diez perritos’, de la poeta Floria Jiménez Díaz, de Costa Rica.

Poesía corta con animales para niños: Diez perritos

Diez perritos, poesía corta para niños
Diez perritos, una divertida poesía corta para niños

¿Qué les sucederá a los protagonistas de este poema? Pide al niño que preste atención y utiliza la poesía para mejorar su comprensión lectora con las preguntas que verás a continuación:

‘La perrita Capuchina

su casita en la colina

por la tarde construyó.

Vino el viento y la sopló,

nadie sabe qué pasó.

– Diez perritos van volando,

por las nubes van flotando

– dijo abeja, que los vio.

Nadie sabe qué pasó,

vino el viento y los sopló.

La perrita Capuchina

le pregunta a su vecina

la coneja Concepción.

Nadie sabe qué pasó,

vino el viento y los sopló.

– Tres perritos van volando,

tres perritos van nadando

– dijo Toto, el tiburón.

Nadie sabe qué pasó,

vino el viento y los sopló.

La perrita Capuchina

cuenta, cuenta y se imagina

que le faltan dos más dos.

Si te cuento tres más tres,

si te cuento dos más dos,

¿cuántos perros Capuchina

en la colina encontró?’.

(Floria Jiménez Díaz)

Algunas preguntas de comprensión lectora de ‘Diez perritos’

Mejora la atención y comprensión lectora de los niños haciendo algunas preguntas sencillas después de leer esta poesía. Aquí tienes algunos ejemplos, pero siempre puedes añadir alguna otra pregunta que sete ocurra:

1. ¿Cómo se llamaba la perra de la que se habla en la poesía?

2. ¿Cuántos cachorritos tenía Capuchina?

3. ¿Qué le pasó a su casa?

4. ¿Y qué les ocurrió a los cachorros?

5. ¿Quién le dijo a Capuchina que había visto a los perritos volando?

6. ¿Y quién le explicó a Capuchina que había visto algunos perritos nadando?

7. ¿Cuántos perritos consiguió al final Capuchina recuperar?

Otras formas de utilizar esta poesía con los niños

Puedes usar esta poesía tan divertida de más formas con los niños. Por ejemplo:

Para mejorar su memoria: este poema es corto y con rima. Y además tiene algo que le facilitará la memorización a los niños: un estribillo, a modo de canción, que se repite a lo largo de la poesía. Puedes usar por tanto este poema como un ejercicio para que los niños lo memoricen.

A jugar con las matemáticas: si te das cuenta, la última estrofa de este poema invita a los niños a sumar mentalmente, sin necesidad de usar hoja y lapicero. El cálculo mental es fabuloso para mantener ágil el cerebro. Y esta operación es sencilla. Puedes proponer alguna otra cambiando el número de perritos que tenía la perrita Capuchina.

Aviva su imaginación: ¿te imaginas a los perritos volando y nadando? ¡Qué risa! Seguro que a los niños les ayuda a despertar su imaginación. Por ejemplo… ¿y si los perritos se fueran encontrando otros animales en su camino? Una vaca voladora… un cerdito nadador, un pez en patinete… ¡La imaginación al poder!

Otras poesías para niños muy divertidas

Juega con alguna poesía más igual de divertida que esta. Aquí tienes algunos ejemplos:

La D: ¿se puede jugar al escondite con las letras en una poesía? ¡Sí, se puede! Este es un claro ejemplo de ello. Usa este poema de Fernando del Paso para acercar la literatura a los niños y jugar de paso con las palabras.

Un hipopótamo: la poeta María Elena Walsh tiene un don especial con los niños. Sabe hacerles reír y disfrutar de la literatura sin que apenas se den cuenta. Aquí tienes un poema muy corto, de tan solo cinco versos, con un gran número de posibilidades.

El cocinero distraído: la genial poetisa Gloria Fuertes nos hará reír de lo lindo con este poema que esconde además una buena enseñanza para los niños. Esta no es otra que la de advertirles acerca de la importancia de dedicarnos con esmero y concentración a nuestras tareas para que salgan bien.