Nasreddin y la lluvia. Cuento de la India sobre la resolución de problemas

No te pierdas este fantástico relato de ‘Nasreddin y la lluvia’, que parte de un cuento popular de la India sobre un personaje ficticio de la cultura sufí muy conocido en la zona de Asia central, por las enseñanzas, a modo de fábula, que nos ha dejado. En este caso su historia está relacionada con la resolución de problemas.

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Las historia de Nasreddin y la lluvia

Nasreddin y la lluvia
El cuento de ‘Nasreddin y la lluvia’

Nasreddin era un joven muy conocido en su aldea. A pesar de su juventud, demostraba poseer una gran sabiduría, y todos le admiraban. Aunque por supuesto, también había quien le envidiaba. Es el caso de otro joven que buscó la forma de reírse de él. Un buen día, le propuso algo:

– Nasreddin-le dijo el chico- ¿Qué te parece si vienes de caza conmigo y unos amigos? Traigo un caballo para ti.

A Nasredin le pareció una buena propuesta, y aceptó. Se cambió de ropa y se subió al caballo que le ofrecían. Junto al joven que le invitaba a la caza, había por lo menos diez chicos más, todos montados en espléndidos caballos.

Pero enseguida se dio cuenta Nasreddin que su caballo era muy viejo y apenas podía trotar. Mientras que el resto se alejaba a gran velocidad, su caballo avanzaba lento como un burro. Así que pronto perdió de vista al grupo.

Ya en el bosque, les sorprendió a todos una intensa tormenta. Los jóvenes que iban de avanzadilla golpearon con las espuelas a sus caballos para alejarse lo más rápido posible de allí. A pesar de todo, se calaron, y llegaron totalmente empapados a la primera cabaña que encontraron en mitad del camino.

Sin embargo, Nasreddin, como tenía un caballo muy lento, decidió bajar del animal al sentir las primeras gotas de lluvia. Se quitó la ropa y la dobló. Se sentó encima de ella y dejó que la lluvia mojara su cuerpo.

Cuando terminó de llover, dejó que los rayos de sol secaran su piel y después, se volvió a poner la ropa, que estaba seca.

La sorpresa de los jóvenes en Nasreddin y la lluvia

Cuando Nasreddin llegó a la cabaña en donde estaban sus compañeros, todos se extrañaron al verle entrar:

– ¿Cómo es que tu ropa está seca y la nuestra mojada?- preguntó el joven que había organizado la cacería-. Tu caballo era más lento. Deberías estar chorreando agua…

Nasreddin le miró y contestó:

Todo se lo debo al caballo que me dejaste.

Al día siguiente, el organizador de la cacería decidió cambiarle el caballo a Nasreddin. Y a mitad de camino, volvió a sorprenderles la lluvia.

Los jóvenes que llevaban caballos rápidos comenzaron a correr al igual que el día anterior, sin evitar mojarse. Nasreddin, sin embargo, repitió lo mismo que hizo cuando tenía el caballo lento: se bajó, se quitó la ropa, la dobló y se sentó encima. Así, pudo regresar a la aldea con su ropaje seco.

¿Y qué pasó con el joven que llevaba el caballo lento? Intentó acelerar, pero su caballo se resistía, así que se mojó el doble que el día anterior.

Al llegar al pueblo, se encontró con Nasreddin, que lucía un ropaje seco y reluciente. Enfadado, le dijo:

– ¡Me engañaste! Me llevé el caballo lento pensando que con él no me mojaría, y mírame…

– Amigo- respondió con voz suave Nasreddin- Dos veces te pilló la lluvia y dos veces te mojaste. Una con el caballo rápido y otra con el caballo lento. Y dos veces me pilló a mí la lluvia y dos veces terminé seco. Una con el caballo lento y otra con el caballo rápido. Por lo tanto, la culpa no es del caballo. Tal vez la culpa sea tuya, que no supiste hacer nada por evitar mojarte cuando empezó a llover…

El otro joven, avergonzado, calló. Nasreddin tenía razón.

«Tal vez la culpa sea tuya, que no supiste hacer nada por evitar mojarte cuando empezó a llover…»

(Nasreddin y la lluvia)

Qué temas puedes trabajar con el relato de Nasreddin y la lluvia

Utiliza este cuento de Nasreddin y la lluvia par reflexionar acerca de:

  • La resolución de problemas.
  • Las consecuencias de los celos.
  • La inteligencia y el ingenio en la resolución de problemas.

Reflexiones sobre el cuento Nasreddin y la lluvia

¿Cuántas veces no habremos echado la culpa de lo que nos pasa a los demás… o a la ‘mala suerte’, sin darnos cuenta de que la culpa es nuestra? A veces la falta de iniciativas para solucionar un problema es el origen de ‘todos nuestros males’:

  • No eches la culpa de tus problemas a los demás ni escapes de ellos: Si te fijas, en este cuento de Nasreddin y la lluvia, el joven que organizó la cacería, echaba la culpa de ‘todos sus males’ a Nasreddin, pensando le había engañado al hacerle creer que el caballo lento le protegería de la lluvia. Sin embargo, no entendió que ni el caballo ni el propio Nasreddin tenían la culpa de que él se mojara. La culpa no era de otro que de el mismo, al no hacer nada por evitar mojarse. Intentó escapar del problema en lugar de enfrentarse a él.
  • El ingenio de Nasreddin: Para evitar un problema hay que anticiparse y buscar una solución rápida antes de que lleguen las consecuencias. En Nasreddin y la lluvia, nuestro protagonista utilizó el ingenio, usó la inteligencia para pensar cómo evitar terminar empapado por la lluvia. Pensó con rapidez en la manera de conservar su ropa seca. Y esto solo podía hacerlo protegiéndola de la lluvia con su propio cuerpo.

De esta manera, sentándose sobre la ropa, consiguió Nareddin evitar que se mojara. La piel se seca con mucha más rapidez que la ropa, así que enseguida pudo volver a vestirse. Nasreddin pensó y consiguió evitar mojarse. Sus compañeros no lo hicieron. Al no buscar una solución y actuar de forma impulsiva, no lograron librarse de acabar con toda la ropa mojada.


«Tendemos a echar la culpa de ‘nuestros males’ a los demás, cuando la solución a nuestros problemas solo está en nuestras manos.»

— (Reflexiones sobre ‘Nasreddin y la lluvia’)

Más reflexiones sobre Nasreddin y la lluvia

  • Los celos y sus consecuencias: Quería en Nasreddin y la lluvia el organizador de la cacería reírse de Nasreddin, tan admirado por todos. Y no lo consiguió. Los celos al final lo único que logran es poner en evidencia los defectos, carencias y debilidades del ‘envidioso’.
  • Las dificultades a veces nos hacen ser más inteligentes: ¿Te has dado cuenta del detalle en el relato de Nasreddin y la lluvia de que nuestro protagonista contó con una ventaja y no una desventaja al tener un caballo lento? Lejos de ser un obstáculo para librarse de la lluvia, esa ‘dificultad’ añadida, obligó a Nasreddin a pensar en una solución. Como no podía llegar rápido a ningún sitio, la única opción era parar y pensar qué hacer. Y es que a veces, esas ‘aparentes’ dificultades en realidad pueden convertirse en un ‘trampolín’, en una ayuda para ofrecernos una respuesta, una solución, a nuestro problema.

«El ataque del ‘envidioso’ solo consigue hacer más visibles los defectos, carencias y debilidades del que envidia.»

— (reflexiones sobre ‘Nasreddin y la lluvia’)

Otras fantásticas historias de Nasreddin

Si te gustó el relato de Nasreddin y la lluvia, también disfrutarás con estas otras historias de este personaje tan popular en la tradición sufí:

  • El discurso: Nasreddin fue muy popular por sus enseñanzas y grandiosos discursos. Como este que recoge el relato que nos anima a reflexionar acerca del poder manipulador que algunos pueden tener sobre nosotros.
  • El miedo al fracaso: Este relato de Nasreddin reflexiona sobre el daño que puede llegar a hacernos el miedo al fracaso.
El miedo al fracaso, un cuento de Nasrudin
Cuento de Nasreddin ‘El miedo al fracaso’
  • Coraje: Este relato no es de Nasreddin. En este caso parte de Khalil Gibran, y explica por qué el coraje es tan importante en la vida.

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Publicado por Estefania Esteban

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Soy Estefania Esteban y soy periodista y escritora de literatura infantil.

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