La matraca traca. Divertida poesía trabalenguas para niños

¿Una poesía que además es un trabalenguas para los niños? ¡Sí! Se llama ‘La matraca traca’, y es un poema de la genial escritora mexicana Gilda Rincón. El texto es muy divertido, y verás cómo ayuda a los niños a vocalizar mejor. Aquí encontrarás el texto y algunas ideas para utilizarlo con los niños.

El divertido poema La matraca traca para leer con los niños

La matraca traca, una poesía para niños
‘La matraca traca’, un divertido poema trabalenguas

Presta mucha atención al texto de este divertido poema, ‘La matraca traca’. Verás como tiene su dificultad a la hora de leerlo. Más aún si intentas hacerlo algo más rápido. Es lo que llamamos ‘un poema trabalenguas‘.

Los días de feria
la matraca traca
por todas las calles
hace su alharaca,

loca chachalaca
cacaraqueadora,
dispara su risa
de ametralladora,

se suelta tronando,
de risa se ataca,
se desempaqueta,
se desempetaca,
que se desternilla,
de risa se mata,
que se descuaderna,
que se desbarata,

parladora boca,
pelada carraca
que el ruido mastica
y el eco machaca,
con nada se aplaca
su seco palique,
cotorra de porra,
curruca y urraca,

rehilete loco,
dentada maraca,
entre triquitraques
la matraca traca.

( ‘La matraca traca’ – Gilda Rincón).

Cómo utilizar el poema ‘La matraca traca’ con los niños

¡La cantidad de posibilidades que tiene este maravilloso poema de Gilda Rincón! Puedes usarlo para ampliar el vocabulario de los niños, mejorar su dicción con algunos fonemas, hacer trabajar a la memoria, mejorar la autoestima…

  • Amplía su vocabulario: Puedes aprovechar este poema de ‘La matraca traca’ para hacer un recorrido por las palabras nuevas que tal vez aún no conozcan. Una vez que conozcan mejor estas palabras, podrán entender la poesía y mejorará la comprensión lectora. Aquí tienes algunos ejemplos de palabras que tal vez aún desconozcan muchos niños, sobre todo si son pequeños:

Palabras que tal vez desconozcan los niños

1. Matraca: es un instrumento compuesto por dos maderas. Con el movimiento, se golpean una contra la otra, o por la rueda de madera que los une, produce un ruido, para muchos, un tanto ‘desagradable’. Se suele utilizar mucho en Navidad y el sonido es similar al de las carracas.

2. Alharaca: La expresión un tanto exagerada de alguna de las emociones. En este caso, se refiere a que el ruido de las matracas durante las ferias es ensordecedor e intensifica las emociones de alegría miedo o desagrado.

3. Chachalaca: Se refiere a aquellos que hablan con voz muy fuerte y estridente, tanto, que molesta.

4. Palique: Una conversación de poca importancia.

5. Curruca: Un ave similar al cuco.

6. Rehilete: Un juego similar a una flecha con plumas en un extremo, que se lanza al aire para verla caer lentamente.

7. Triquitraque: Ruidos de golpes repetidos, molestos y desordenados.

8. Traca: Estampido final de la pólvora, un ruido ensordecedor.

Otras formas de usar ‘La matraca traca’ con los niños

  • Mejora la comprensión lectura: Una vez que se repasan las palabras nuevas que los niños tal vez aún no conocen, podemos repasar el poema para intentar darle forma y comprender mejor su contenidos. Así, los niños ahora entenderán mejor el texto. Habla de esas ‘carracas’ o ‘marracas’ que se usan en las ferias y en Navidad, para hacer ruido por las calles. El poema es un excelente ejercicio de definición y uso de adjetivos y palabras que describen al momento en el que estos instrumentos cobran protagonismo,
  • Mejora la dicción: Como habrás visto, el texto es un divertido trabalenguas que ayuda a mejorar la dicción, sobre todo de fonemas concretos. Este texto es ideal para practicar la ‘r’ fuerte. Para ello, lee el texto una primera vez despacio, vocalizando muy bien y parando en las palabras que contienen la ‘r’. Después, intenta leerlo lo más rápido que puedas.
  • Haz trabajar su memoria: Si quieres, también puedes usar este divertido poema para trabajar la memoria. Aprenderse un texto así, es todo un reto. Se puede empezar por aprender una parte del poema, y poco a poco, ir añadiendo algunos versos más.
  • ¡Al escenario!: Lo mejor de aprender el poema de memoria es que después se puede utilizar para representarlo en público. No es lo mismo leer que recitar. Para los niños es un excelente ejercicio que les ayudará a ganar en confianza en sí mismos y a mejorar su autoestima. Para ello, además de recitar el poema, deben apoyarse de gestos o incluso elementos que puedan ayudarles a la hora de representar el contenido de los versos.

Otras poesías trabalenguas para los niños

¿Te gustó esta poesía trabalenguas de ‘La matraca traca’? Si quieres descubrir más poemas como este, prueba a leer estos otros:

  • El cotorro de Cascorro: Un lindo poema de la gran Gloria Fuertes, ideal para los más pequeños, que les ayudará en la pronunciación de la ‘erre’.
  • Cuento sin ton pero con son: Este poema realmente es disparatado. Utiliza palabras inventadas que harán que su lectura sea muy, pero que muy divertida. Es una poesía de Elsa Isabel Bornemann. ¡Te encantará!
Poesías para niños divertidas
Cuento sin ton pero con son
  • Altazor y la golondrina: Una poesía más para practicar sobre todo la ‘erre’. Lo ideal es intentar recitar el poema muy, muy rápido. Ya verás como tiene su dificultad.

Y si buscas cuentos y relatos narrados, encontrarás muchos aquí:

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Estefania Esteban
Estefania Esteban
Periodista y escritora de literatura infantil.

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