Un maravilloso cuento infantil sobre la gratitud

Este cuento, El doctor Dolittle y el ‘vayviene’, es un maravilloso relato plagado de valores, entre los cuales destaca el de la gratitud. No te pierdas esta versión creada a partir del texto del genial escritor británico Hugh Lofting (1886-1947).

Un cuento para niños sobre la gratitud: El doctor Dolittle y el ‘vayviene’

El Doctor Dolittle y el vayviene, un cuento infantil de aventuras
‘El doctor Dolittle y el vayviene’, un maravilloso cuento infantil

El doctor Dolittle amaba a los animales. Tocaba su organillo acompañado por su inseparable ‘Chi’ un mono pequeño, amigable y muy inteligente.

Un día, el mono le habló a Dolittle de unos amigos que dejó en África y que estaban enfermos. El doctor no se lo pensó dos veces, y empeñó todo por pagarse un viaje hasta el continente africano.

Una vez allí, se encontró con un grupo numeroso de chimpancés y algún que otro gorila. Les curó a todos y convivió con ellos una buena temporada. Pero al cabo de un tiempo, les dijo:

– Ya estáis todos bien y debo volver a mi ciudad. Os echaré mucho de menos.

Los monos se quedaron muy tristes, y al retirarse Dolittle, comenzaron a hablar entre ellos:

– No puede irse- dijo el jefe de los chimpancés-. Es un hombre muy bueno, no debemos dejarle partir…

– Tal vez si le construimos una cabaña grande y una cama confortable, quiera quedarse… – apuntó un gorila.

– Es buena idea. Debemos hacer algo… – continuó hablando el jefe de los chimpancés.

El Doctor Dolittle y el ‘vayviene’: la propuesta de Chi

Entonces, Chi, que estaba escuchando, les dijo:

– Nada de lo que hagáis podrá detenerle. Debe regresar a su ciudad porque debe dinero a mucha gente… Alguien nos dio comida en el viaje, y dijo que a la vuelta le pagaría, y un hombre pobre nos dejó una barca y la tempestad la destrozó, y ahora necesita comprarle una nueva, porque ese hombre era pobre y la barca era lo único que tenía…

– ¿Dinero? ¿Qué es eso?- preguntó el gorila.

– Son unas piezas de metal con la que los hombres se intercambian todo…

– ¿La comida también?- quiso saber uno de los chimpancés.

– También.

– ¡Buff! ¡No lo entiendo! No me gustaría para nada vivir en un sitio así.. ¡qué ridículo! Pero entonces, tal vez deberíamos hacerle un buen regalo… – propuso el jefe de los chimpancés.

– Le regalaremos cocos- dijo uno de los monos.

– ¡O muchos plátanos!-dijo otro- ¡Así no tendrá que gastar dinero en comida.

– Todo eso pesa mucho- dijo Chi- no podremos con ello… Si de verdad queréis regalarle algo valioso, dadle un animal. Él adora los animales y lo tratará muy bien. Dadle un animal que no hayan visto nunca los hombres…

– ¿Como un caimán?

– Ese lo conocen.

– ¿Y un cocodrilo?

– También.

– Ya lo tengo… ¡un vayviene!

– Mmmmm… ¡Ese no lo conoce!- respondió entusiasmado Chi- ¿Aún existen?

– Sí, quedan muy pocos, pero existen.

El extraño vayviene

Resulta que los vayviene ahora no existen , pero hace mucho tiempo sí existieron en África. Eran como un gamo de dos cabezas: una hacia un lado y otra hacia el otro lado, con unos cuernos enormes en cada una de las cabezas. Claro, que no tenían cola, y eran tímidos y muy difíciles de cazar. Los cazadores nunca podían sorprenderlos, porque sus cabezas miraban para todos los lados y siempre tenían una de las cabezas despierta.

Los monos decidieron cazar un vayviene. Pero ya dijimos que era difícil. Al final lo único que consiguieron es rodearle entre todos lo monos y hablar con él:

– Necesitamos que vengas y acompañes al doctor Dolittle a su ciudad para que todos te puedan ver. Nadie vio jamás al único ser de dos cabezas que hay ene planeta…

– Pero a mí me da mucha vergüenza que me miren…

– Dolittle es un hombre bueno. Te tratará bien y no dejará nunca que te hagan nada malo…

– Primero quiero conocer a ese hombre- dijo al fin el vayviene. Al fin y al cabo, si tantos animales hablaban bien de él, tal vez merecería la pena conocerlo.

De esta forma, el vayviene se fue con ellos, y Dolittle se quedó muy sorprendido al verlo:

– ¿Cómo decís que se llama esta criatura tan extraña?

– Es un vayviene, Dolittle. Con él podrás ganar mucho dinero. La gente pagará por ver algo así…

– Pero yo no quiero dinero.

– Sí, lo necesitas- dijo Chi- recuerda que debes dinero y una barca…

– La barca pensaba construirla yo mismo.

– Pero, ¿de dónde sacarás los materiales?- le dijo el pato entonces- Haz caso a Chi… necesitas dinero para poder pagar tus deudas.

– Y por mi parte- dijo entonces el vayviene- yo estoy dispuesto a ir. Creo que por fin entiendo la clase de hombre que eres. Y solo veo bondad.

El doctor Dolittle y el ‘vayviene’ conversan

– De acuerdo, os haré caso- dijo al fin Dolittle.

– Pero si no me gusta la tierra de los hombres, debe prometerme que me ayudará a regresar a mi casa- dijo entonces el vayviene.

– Claro, por supuesto- respondió Dolittle- ¿Eres familia de los gamos?

– Sí…de los gamos por parte de mi padre y de las cabras por parte de mi madre… y mi bisabuelo fue un unicornio– dijo el vayviene.

– Qué interesante- murmuró Dolittle- ¿Y solo hablas por una de las cabezas?

– Una la tengo para hablar y la otra para comer.

Esa noche, los animales de la selva hicieron una fiesta para despedir a Dolittle: encendieron una gran hoguera y comieron cocos, plátanos y hasta frutos exóticos de difícil nombre.

– Debo deciros que estoy muy triste por tener que partir- dijo Dolittle- pero me llevo la mejor experiencia de haber estado aquí con vosotros.

El gorila hizo rodar una piedra enorme hasta los pies de Dolittle y dijo:

– Esta piedra marcará para siempre el lugar en donde estuvimos con el hombre bueno. Será la señal para recordar que todos debemos convivir en armonía y que un día existió un hombre bueno.

Dolittle se sintió muy honrado y al día siguiente partió junto a Chi, su pato, su perro y el vayviene de dos cabezas.

Desde entonces, en la selva, los animales respetan esa piedra y recuerdan, con añoranza, el día en que el hombre bueno llegó hasta allí en la época de la Gran enfermedad y les curó a todos.

Qué temas puedes trabajar con el cuento de Dolittle y el ‘vayviene’

Con este cuento, podrás trabajar todos estos temas:

– El valor de la gratitud.

– La generosidad.

– El valor de la bondad.

– Respeto a los animales.

– El desarrollo de la imaginación.

– La empatía.

Reflexiones sobre este cuento infantil para los niños

Hugh Lofting fue el creador de un personaje muy popular entre los niños: el doctor Dolittle (protagonista en este ‘El profesor Dolittle y el ‘vayviene’), un hombre bondadoso que amaba a los animales y pregonaba mediante sus aventuras e historias todos estos valores:

Respetemos el lugar de los animales: el respeto se gana con respeto, y es lo que Dolittle intenta explicar. Al respetar a los animales y ayudarles, los animales se sienten profundamente agradecidos y hasta el vayviene (un animal imaginario) decide acompañarle de vuelta a casa.

A lo largo de esta historia se respira esa convivencia amable y armoniosa entre los animales y el hombre que solo busca hacer el bien y respetar a los animales con los que trata.

La gratitud que llega en forma de regalo: cuando haces el bien, lo más normal es que obtenga una recompensa en forma de gratitud. En este caso, el regalo fue mejor de lo que Dolittle podría imaginar. Buscar un regalo no es tan fácil. Implica tener empatía para entender qué necesita esa persona para ser un poco más feliz. No es tarea sencilla, pero sí necesaria, porque la gratitud implica dar al otro lo que realmente necesita.

Desarrolla la imaginación: este cuento también nos aporta un buen instrumento para trabajar la imaginación. ¿Cómo era ese extraño vayviene? ¿Puedes imaginarlo? ¿Qué otro animal podríamos crear mezclando algún otro?

Otros maravillosos cuentos infantiles que te sorprenderán

¿Te gustó la historia de ‘El doctor Dolittle y el ‘vayviene’? Aquí tienes otros cuentos para niños que tal vez no conozcas y te sorprendan:

Poppet: descubre esta maravillosa historia en donde un niño sale ‘a cazar un oso’ una noche, acompañado por su perro y su gato. Una preciosa historia sobre los miedos infantiles.

El profesor y los globos: aprovecha este cuento corto para enseñar empatía los niños. Un cuento con una gran enseñanza para todos.

El ave que hechizaba con su canto: este cuento africano nos habla acerca del poder de la inocencia delos niños. Una historia muy hermosa.