‘Navidad bajo la nieve’ es un relato incluido en el libro ‘La extraña Navidad de Kristy’, de la editorial estadounidense Houghton, Mifflin & Co. Fue escrito en 1904 por Olive Thorne Miller, el seudónimo de la escritora y ornitóloga Harriet Mann Miller (1831–1918). Cuenta la historia de una familia que quedó ‘enterrada’ por una intensa nevada en plena Navidad. Un relato de supervivencia, resolución de problemas y sobre todo, mucha empatía.
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El maravilloso cuento de Navidad bajo la nieve

Quedaban pocos días para Navidad, y el señor Barnes preparaba su fiel caballo, Tim. Estaba a punto de partir en busca de la comida para Navidad. Como vivían lejos de la ciudad, debía hacer noche y volver al día siguiente.
– No te olvides de todo lo de la cena tampoco- dijo su hijo mayor, Will, mientras apretaba bien las correas de la silla de montar.
– Ni de las pasas, que me gustan mucho- añadió la hija mediana, Nora.
La más pequeña, Tot, le dio un beso poniéndose de puntillas.
– George, ten mucho cuidado, que se avecina una buena tormenta- dijo un tanto asustada su mujer.
– No te preocupes, que volveré sano y salvo. Y si no vuelvo a tiempo, Will preparará una rica comida para Navidad, ¿verdad, hijo?
– ¿Yo? ¿Y qué puedo hacer? Solo tenemos harina de maíz y nueces…
– Algo se te ocurrirá. Cuida mucho de mamá y de tus hermanas, ¿de acuerdo?
– Claro, papá, lo haré- dijo Will, con una amplia sonrisa.
El señor Barnes se subió al caballo y se alejó despacio. La señora Barnes pidió a Will que metiera en la casa toda la leña que pudiera. Tenían que estar preparados por si se desencadenaba la tormenta y quedaban aislados.
– Que te ayude Nora- dijo.
– ¿Y yo puedo ayudar?- preguntó la pequeña Tot.
– Claro, ve con tus hermanos- dijo su madre.
Antes de entrar en la casa, miró con temor al cielo. Estaba muy nublado. Y el viento soplaba fuerte. Sin duda, se avecinaba una gran tormenta de nieve.
Esa noche, la familia se fue pronto a dormir. Tenían ganas de que pasara el tiempo deprisa y ver regresar al señor Barnes. Pero cayó una nevada tan intensa, que la casa de madera quedó enterrada por completo. Por eso, la señora Barnes, al despertarse, ver tanta oscuridad y escuchar silencio, creyó que era muy temprano y que la tormenta, eso sí, había pasado. Se durmió tranquila, hasta que sonó el despertador a las ocho.
«Cuida mucho de mamá y de tus hermanas, ¿de acuerdo?»
(Navidad bajo la nieve)
Navidad bajo la nieve: el día después de la tormenta
– ¿Por qué está todo tan oscuro?- se preguntó extrañada.
Entonces fue al salón y al descorrer las ventanas, descubrió lo que había pasado.
– ¡Oh, Dios mío! ¡Estamos enterrados en la nieve! ¿Cómo nos verá George ahora?
Su hijo Will llegó al salón y su madre le contó lo que sucedía.
– ¿Y si encendemos la chimenea para que papá vea el humo?- preguntó Will. Pero al encenderla, el salón se llenó de humo.
– Oh, ¡la chimenea está tapada por la nieve!- se desesperó la señora Barnes, quien llevó corriendo a sus hijas pequeñas a otra habitación para que no se intoxicaran con el humo.
– Tenemos que limpiar la nieve de la chimenea- dijo Will- Y solo lo podemos hacer desde la trampilla de la azotea.
Will fue en busca de una escalera y abrió la puerta de la trampilla, que afortunadamente se abría hacia dentro. Cayó bastante nieve, pero al fin pudo ver el cielo, que seguía encapotado. A su alrededor, nieve, nieve y más nieve. Un horizonte blanco, inmaculado, sin nada más. Algún pájaro intentaba encontrar algo de comida sin éxito. Y también vio corretear entre la nieve a algún asustado conejo.
Will se subió al tejado y, con el palo de la escoba, comenzó a retirar la nieve que cubría la chimenea. Ahora sí, podrían encender de nuevo la chimenea y sería una señal para su padre. Al bajar, su madre le miró con lágrimas en los ojos:
– ¿Y qué haremos de comida de Navidad? Mañana es el día y no tenemos nada…
Will pensó. No tenían las ricas pasas que encargaron a su padre, pero sí algunas nueces… Tenían harina de maíz. Solo les faltaba algo de carne para hacer un rico pudding… Tampoco tenían regalos para sus hermanas. ¿Qué podía conseguir para ellas en medio de la nieve? De pronto, tuvo una idea: recordó que tenía guardadas unas trampas para pájaros.
– ¡Ya lo tengo!- exclamó entusiasmado.
Buscó las trampas para pájaros y subió de nuevo por la trampilla. Anduvo un poco y dejó la trampa en la nieve, junto con unas cuantas migas de pan. Se escondió y al rato… ¡la trampa había atrapado un conejo!
– Vaya- dijo asombrado- ¡Ya tenemos comida de Navidad!
La otra trampa consiguió atrapar otro conejo. Volvió a probar suerte y esta vez sí, atrapó dos pajaritos. Ya en la casa, les dio bien de comer. Decidió que serían el regalo de Navidad de sus hermanas. Y por supuesto, los conejos, serían la comida. ¡Qué contenta se puso su madre al ver lo que traía su hijo!
– Prepararemos un pudding especial- dijo.
Hizo la masa de hojaldre y su hijo se encargó de cascar nueces. Prepararon los conejos y dejaron todo listo para hornearlo a la mañana siguiente. La señora Barnes miró con inquietud la chimenea. Les quedaba poca leña, pero no quería apagar el fuego. Al fin y al cabo, esa señal de humo era su última esperanza para que su marido pudiera localizarlos.
«Un horizonte blanco, inmaculado, sin nada más».
(Navidad bajo la nieve)
Navidad bajo la nieve: llegó el día
A la mañana siguiente, día de Navidad, Will le dio a sus hermanas los regalos:
– ¡Mirad lo que Papá Noel dejó para vosotras!- dijo- ¡Unos pájaros! Tenéis que cuidarlos y alimentarlos, y cuando sea primavera y ya no haya nieve, podréis dejarlos libres.
Las niñas se pusieron muy contentas. ¡Nunca habían recibido un regalo tan original! Los pájaros estarían en su casa con ellas, revoloteando a su antojo, y les cuidarían durante todo el invierno. La señora Barnes comenzó a hornear el pudding de conejo y nueces.
El olor era delicioso. Los niños pusieron la mesa y justo antes de sentarse, Will decidió echar un último vistazo desde la trampilla. Entonces, pegó un grito de emoción:
– ¡Ya vienen!
La señora Barnes casi se desmaya de la emoción al escuchar aquello.
A lo lejos, se divisaba la inconfundible silueta del viejo Tim. Arrastraba un trineo lleno de paquetes. Su padre iba acompañado por otro hombre, que iba en otro caballo. Desde lejos, George comenzó a mover entusiasmado el brazo.
– ¡Nos ha visto!- gritó eufórico Will.
Al llegar hasta la chimenea, lo único visible de la casa, el señor Barnes preguntó:
– ¿Dónde está la casa?
– Está debajo de nosotros, papá- dijo Will.
– ¡Llevo casi dos días buscándola!- dijo George desesperado.
– Ya lo ves, la nieve nos enterró por completo. Pero conseguí hacer fuego y limpiar la chimenea, papá. Y he preparado la comida de Navidad, como prometí.
– ¿Hay comida de Navidad? ¿Cómo lo has hecho?- preguntó su padre.
– Ya te lo contaré, pero mejor, a la mesa, que no se enfríe el pudding.
El señor Barnes junto con su acompañante, un viejo amigo, llevaron todos los paquetes dentro de la casa y se sentaron a la mesa. El pudding de conejo y nueces estaba realmente delicioso. Después, el señor Barnes entregó regalos navideños a todos. Esa, sin duda, fue una Navidad muy especial.
Al día siguiente, los dos hombres, junto con Will, comenzaron a hacer pasadizos entre la nieve. Will aprovechó para hacer pequeños ‘cobertizos’ helados para que sus hermanas jugaran. Y George pudo excavar un camino descendente hacia el cobertizo para que su querido Tim pudiera entrar.
Durante dos semanas, mientras duró la nieve, Nora y Tot se lo pasaron genial en las casitas de nieve que Will les había construido.
Qué temas podemos trabajar con el cuento ‘Navidad bajo la nieve’
Utiliza este original cuento navideño, ‘Navidad bajo la nieve’, para reflexionar sobre:
- La unidad familiar.
- El valor de la cooperación.
- La resolución de problemas.
- El valor de la perseverancia.
- La generosidad.
Reflexiones sobre el cuento ‘Navidad bajo la nieve’
Este precioso cuento de ‘Navidad bajo la nieve’ reúne muchos elementos tradicionales de la literatura de Olive Thorne Miller: familia, naturaleza, resiliencia y ternura.
- La unión familiar y la colaboración en tiempos difíciles. En el cuento ‘Navidad bajo la nieve’, la familia Barnes actúa como un equipo ante la adversidad. Cuando el padre se marcha, todos participan: Will ajusta las correas, Nora ayuda con la leña y Tot colabora pese a ser pequeña. Durante la tormenta, trabajan juntos para despejar la chimenea y mantener la esperanza. La madre coordina, protege y anima, mientras Will asume responsabilidades de adulto.
La historia destaca que la fortaleza de una familia no está en su comodidad, sino en cómo enfrentan juntos los problemas. Cada miembro aporta algo según sus capacidades, mostrando solidaridad, ayuda mutua y cariño. Este es un valor central típico de los cuentos navideños: la familia como refugio.
«La familia es más fuerte cuando cada uno aporta lo que puede, por pequeño que sea»
— (Reflexiones sobre ‘Navidad bajo la nieve)
- La responsabilidad y madurez temprana de Will. En la historia de ‘Navidad bajo la nieve’, Will se convierte en el motor del hogar en ausencia del padre. Se propone solucionar la falta de comida de Navidad. Sube al tejado, limpia la chimenea, coloca trampas y organiza todo. Busca regalos significativos y útiles para sus hermanas.
El cuento enfatiza que la responsabilidad no depende de la edad, sino de la voluntad y el carácter. Will demuestra ingenio, valentía y capacidad de liderazgo. En la literatura infantil del siglo XIX, esto reforzaba la idea de que los niños pueden ser agentes activos y capaces.
Más reflexiones sobre el cuento ‘Navidad bajo la nieve’
- La creatividad y el ingenio para superar la escasez. La historia ‘Navidad bajo la nieve’ nos dibuja una situación difícil de la que hay que salir. No hay comida, no hay regalos, no hay recursos. Pero Will no se rinde. Crea regalos con lo que tiene: pájaros atrapados y luego cuidados. Resuelve la comida atrapando conejos. Aprovecha la harina y las nueces disponibles para crear un pudding festivo.
El cuento enseña a usar el ingenio en lugar de lamentar la carencia. La Navidad no requiere lujo; requiere imaginación, esfuerzo y corazón. Este mensaje es especialmente típico en historias marcadas por ambientes rurales o pioneros.
- Valentía y resiliencia ante la naturaleza. En ‘Navidad bajo la nieve’, la tormenta es un desafío real, poderoso y peligroso. La casa queda enterrada. La familia debe adaptarse: vivir a oscuras, quedarse sin chimenea, administrar la leña. Will sube al tejado, expuesto al frío, para abrir un camino de humo.
La historia transmite respeto por la naturaleza y al mismo tiempo un valor muy norteamericano del siglo XIX: la tenacidad frente a los elementos. La gente no controla el clima, pero sí controla su actitud. La resiliencia se vuelve protagonista.
- El valor del sacrificio personal y la generosidad. Will piensa antes en su familia que en sí mismo. Busca comida para todos, no para él. Los pájaros que atrapa para regalos decide cuidarlos y darlos solo cuando estén seguros. El padre, por su parte, arriesga su vida viajando en tormenta para traer comida.
La historia de ‘Navidad bajo la nieve’, subraya que la Navidad se fundamenta en el sacrificio y el cuidado por los otros. No es solo un día de recibir regalos; es un acto de dar, aunque cueste trabajo, frío o riesgo.
«Quien actúa con ingenio y buen corazón siempre encuentra un camino, incluso bajo la nieve más profunda»
— (Reflexiones sobre ‘Navidad bajo la nieve’)
Últimas reflexiones sobre ‘Navidad bajo la nieve’
- El espíritu navideño más allá del lujo: simplicidad y gratitud. La familia celebra una Navidad hermosa, aunque: no tienen regalos caros, no tienen comida abundante… y están atrapados bajo la nieve.
El cuento ‘Navidad bajo la nieve’ recuerda que la verdadera magia navideña se presenta como compañía, ingenio, amor y gratitud. El pudding de conejo y nueces se convierte en un festín porque fue fruto del esfuerzo conjunto. Los pájaros son regalos valiosos porque llevan cariño y responsabilidad. La historia transmite que la felicidad no depende de tener mucho, sino de valorar lo que sí se tiene.
- La esperanza y la perseverancia incluso en momentos críticos. En ‘Navidad bajo la nieve’, la familia cree que el padre volverá. Will mantiene el fuego encendido pese a la escasez de leña y la madre conserva la calma ante sus hijas.
La historia remarca la importancia de no perder la esperanza incluso cuando todo parece en contra. La señal de humo, el pudding preparado y la mesa puesta actúan como gestos de fe en que las cosas saldrán bien.
«La verdadera Navidad no depende de lo que tenemos, sino de lo que compartimos.»
— (Reflexiones sobre ‘Navidad bajo la nieve’)
Más originales y sorprendentes cuentos de Navidad
¿Qué te pareció este relato de ‘Navidad bajo la nieve’? Descubre otros cuentos escritos hace más de un siglo, sobre la Navidad, repletos de buenos valores. Aquí tienes algunos ejemplos:
- Cómo dos buenos regalos fueron usados por dos hermanos. Santa Claus llega a un pueblo un frío día de Navidad. Hay una gran ventisca, y pide refugio. ¿Quién se lo ofrecerá? Descúbrelo leyendo este cuento que nos habla de caridad y sus recompensas.
- La Navidad del filántropo. La verdadera generosidad es aquella que no presume. El protagonista de esta historia lo entenderá gracias a un niño.

- Navidad en 1776. Una familia espera el regreso del padre y marido, quien combate junto a las tropas de Washington. Sin él, la navidad se detiene…
Y recuerda que también puedes escuchar cuentos de navidad narrados mediante podcast. Los encontrarás en el canal de Tucuentofavorito.com en Spotify y en Ivoox.


