El peral de doña Miseria. Cuento popular español para niños y mayores

Esta historia, ‘El peral de doña Miseria’ , parte de un cuento español muy antiguo y anónimo, que se ha versionado muchas veces a lo largo de la historia. La protagonista es una anciana que representa la miseria, tuvo un encuentro con la muerte… pero de eso precisamente hablamos mejor en el cuento. Disfruta de esta original historia y no olvides las reflexiones que encontrarás más abajo.

TIEMPO DE LECTURA: 3 MINUTOS Y MEDIO

El curioso cuento de ‘El peral de doña Miseria’

El peral de doña Miseria, cuento popular español
Cuento ‘El peral de doña Miseria’

Existió una vez una anciana muy, pero que muy pobre. Tanto, que todos la llamaban ‘doña Miseria’. Su hijo siempre estaba hambriento, y se dedicaba día y noche a pedir limosna.

Lo cierto es que doña Miseria (y su hijo) no tenían nada. Solo una pequeña choza en medio del bosque, donde vivían. Y un peral, eso sí, enorme, muy alto, y que daba una gran cantidad de peras cada año. Lo que pasa es que los niños del pueblo siempre se subían a sus ramas y se llevaban las peras… y doña Miseria y su hijo se quedaban sin ellas.

Pero la anciana era muy bondadosa, tenía muy buen corazón. Y un día de duro invierno, de nieve y mucho frío, abrió la puerta con toda la amabilidad del mundo a un pobre más pobre que ella. Le ofreció su comida (lo poco que tenía), su cama (ella durmió sobre la paja) y hasta algo de ropa.

– No sé cómo agradecerte tanta hospitalidad, doña Miseria- dijo aquel hombre antes de irse- Bueno, más bien sí sé cómo hacerlo… En realidad soy un ángel, ¿sabes? Y tu gran corazón debe ser premiado. Pide un deseo, el que quieras…

Asombrada, a doña Miseria no se le ocurría nada… La pobre, que nada tenía, tampoco tenía grandes aspiraciones. Pero se acordó de su peral, y entonces dijo:

– Ya lo tengo: deseo que todo el que se suba a mi peral, no pueda bajar hasta que yo quiera.

– Pues tu deseo se hará realidad- dijo marchándose aquel misterioso hombre.

El peral de doña Miseria y su ‘magia’

Para sorpresa de doña Miseria, resultó ser verdad. Los niños que intentaban subir al árbol, allá se quedaban encaramados. Y después de algún susto y muchos llantos, ningún niño volvió a subirse más.

¡Qué feliz era doña Miseria con su peral! Al fin podía comer sus deliciosas peras… Y justo cuando más feliz se sentía, vio aparecer por el caminito hacia su casa a una mujer anciana y delgada con una guadaña en la mano.

– ¡Ahora no!- protestó doña Miseria.

Sí, aquella mujer era la Muerte. Al llegar a su lado, le dijo:

– Vamos, doña Miseria, que te llegó la hora…

A la anciana no le hacía ninguna gracia. No le apetecía nada morirse ahora que disfrutaba de la vida. Y se le ocurrió una idea:

– Está bien, qué remedio…te acompañaré de buena gana. Pero antes ve cogiendo algunas peras para el camino, mientras yo busco algo que ponerme, que hace frío.

La Muerte, sin sospechar nada, se subió al peral y claro, luego cuando quiso… ¡no pudo bajar!

– ¡Doña Miseriaaa!- gritaba la Muerte desesperada- ¡Ayúdame a bajar del peral!

– Uy, no, de eso nada. Te quedarás ahí hasta que yo diga– respondió ella.

Y pasaron los días, las semanas, los años… La Muerte seguía allí encaramada, en lo más alto del peral. Y en el mundo, nadie moría, ni siquiera los viejos más viejos. Alguno, ya estaban más que hartos.

– ¿Cuándo llegará la Muerte?- se preguntaban.

De cómo bajó la Muerte del peral de doña Miseria

Un día, uno de aquellos ancianos de al menos 200 años pasó cerca del peral, y vio allí a la Muerte.

– ¡Buen hombre, ayudaaa!- gritó desesperada.

La Muerte le explicó lo que pasaba y el anciano intentó ayudarla, pero allí se quedó también. Lo mismo pasó con todo el que pasaba cerca e intentaba ayudar a los que habían quedado atrapados en el árbol. ¡Menudo alboroto armaban todos!

Doña Miseria entonces salió de su choza y les dijo:

– Está bien, dejaré que bajéis todos. Tú también, Muerte, pero con una condición: puedes llevarte a estos si quieres, pero a mí y a mi hijo, no nos tocas hasta que nosotros queramos y te llamemos tres veces.

La Muerte no tuvo otra que acceder, y así es como al fin pudo bajar y volver a hacer su trabajo. Tenía tanto acumulado, que no daba a basto… Se llevó esos días a muchos ancianos requeteancianos, pero a doña Miseria no le tocó ni un pelo. Ni se acercó, no fuera a que le volviera a tender alguna trampa…

Por eso aún hoy existe el hambre y la miseria en el mundo. Allá siguen malviviendo doña Miseria y su hijo, a la sombra del peral.

Qué temas puedes trabajar con El peral de doña Miseria

Utiliza este precioso cuento popular español del Peral de doña Miseria para reflexionar acerca de:

  • La generosidad y la caridad.
  • Los bienes más sencillos frente a los lujos.
  • Por qué la muerte es necesaria en el mundo.
  • El ingenio, la astucia.
  • Las recompensas a la bondad.

Reflexiones sobre el cuento del pera de doña Miseria

Qué historia tan bonita para hablarnos de tantas cosas: de bondad, de caridad, de recompensas a la generosidad… pero también de por qué la muerte es necesaria en el mundo:

  • Las recompensas a un corazón bondadoso: Doña Miseria no tenía nada material en el mundo más que un peral. De ahí que el peral de doña Miseria fuera tan importante para ella. Y lo poco que tenía (su pequeña choza y los pocos alimentos que conseguía con las limosnas que le daban a su hijo), no dudaba en compartirlo con los necesitados. Precisamente este gesto tan generoso es lo que fue recompensado por el ángel. Porque es fácil compartir cuando nos sobra algo, pero dar lo que necesitamos, eso es en sí el verdadero valor de la generosidad. ¿Y pidió doña Miseria oro, joyas, dinero? Lo único que pidió es poder disfrutar de su peral. Era suficiente para ser feliz.
  • La felicidad no está en tener más: Y esto último nos lleva a reflexionar acerca de la felicidad. En ‘El peral de Doña Miseria’, la felicidad no se encuentra en los grandes lujos ni en la opulencia. reside en un árbol. Al final, la felicidad no consiste en tener lo que deseamos, sino en no desear cosas inalcanzables.

«La felicidad no consiste en conseguir todo lo que deseamos, sino en no desear más de lo que necesitamos»

(Reflexiones sobre ‘El peral de doña Miseria’)

Más reflexiones sobre El peral de doña Miseria

  • Las consecuencias de apropiarse de lo que no es nuestro: Los niños que acudían al peral de doña Miseria sabían que estaban robando la fruta de la anciana, y aún así, insistían una y otra vez. Para ellos no era más que una travesura, pero a la anciana le robaban alimento que no podía conseguir de otra forma. Pronto pagaron sus travesuras, gracias al deseo de doña Miseria. Todo el que subía al peral, quedaba atrapado allí. Así aprendieron la lección y dejaron de acudir al árbol. Las travesuras al final se pagan. Puede que con un susto, pero es suficiente para dar una soberana lección.
  • La astucia de doña Miseria: Hay que reconocer, que ‘En el peral de doña Miseria’, nuestra protagonista es la mar de astuta. Consigue engañar a la mismísima Muerte y dejarla atrapada entre las ramas del peral. Pero doña Miseria no se da cuenta de que la Muerte debe existir al igual que la vida. Pronto muchos la reclaman porque nadie quiere vivir por toda la eternidad… solo doña Miseria, que nunca se cansa.

Con este final, ‘El peral de doña Miseria’ nos recuerda que la Muerte forma parte de la vida y debe seguir su rumbo y explica de forma original, al más puro estilo de las leyendas, por qué hoy en día sigue habiendo miseria y hambre (ya que nuestros protagonistas, doña Miseria y su hijo, el hambre, siguen vivos y seguirán vivos para siempre).

«La muerte forma parte de la vida y por eso es necesaria»

(Reflexiones sobre ‘El peral de doña Miseria’)

Otros geniales cuentos españoles que te sorprenderán

Si te gustó el cuento del peral de doña Miseria, prepárate también a leer estas otras historias:

  • El Cristo del convite: Un cuento tradicional que nos habla de caridad y las recompensas a un bondadoso corazón.
  • Pereza y testarudez: Si lo que buscas es un cuento divertido, este te va a encantar. Trata de una pareja muy perezosa y testaruda, que sin querer. se enzarzan en un peligroso reto…
  • El sapo y el ratón: Puede más la astucia que la fuerza o la velocidad. Un cuento de picaresca que nos anima a reflexionar además acerca de las burlas y sus ‘castigos’.

Y también puedes escuchar muchos cuentos tradicionales narrados mediante podcast. Busca entre todos estos:

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Estefania Esteban
Estefania Esteban
Periodista y escritora de literatura infantil.

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