Una fábula corta sobre la paciencia y los tiempos de maduración

Esta fábula china, ‘Tirar de los brotes’, es una fábula corta con la que podremos reflexionar sobre el tiempo que cada cual necesita en el aprendizaje y en la maduración. No servirá de nada intentar acelerar el proceso. Y si no, mira lo que le sucedió a un hombre en esta interesante historia escrita hace cientos de años por Mencio.

Una fábula corta sobre la paciencia: ‘Tirar de los brotes’

Tirar de los brotes, una fábula corta sobre la paciencia
‘Tirar de los brotes’, fábula corta sobre la paciencia

Resulta que a un hombre del reino de Song, le pareció que los brotes de cebada que su hijo había plantado estaban demasiado pequeños.

– ‘Les ayudaré a crecer’- dijo el hombre.

Entonces, decidió darles un fuerte estirón a cada uno de los tallos verdes. El hombre regresó a casa exhausto. ¡Se había esforzado mucho para que sus brotes crecieran más rápido!

Su hijo le preguntó qué había hecho y al escucharlo, se fue corriendo hasta el campo, asustado… Pero al llegar allí no pudo hacer nada. Todas sus plantas habían muerto. Resulta que tirar de los brotes no había sido la mejor opción para que crecieran.

Moraleja: «No conseguirás resultados usando la fuerza. Mejor respetar el tiempo que cada cual precise en sus tareas».

Qué puedes trabajar con la fábula ‘Tirar de los brotes’

Utiliza esta fábula china de Mencio para reflexionar acerca de:

– El valor de la paciencia.

– La necesidad de respetar los ciclos vitales.

– La inutilidad de la fuerza para solucionar problemas.

– Por qué la imposición no logra nada bueno.

La empatía.

Reflexiones sobre esta fábula china

Ni la imposición ni la fuerza podrá conseguir que una planta de frutos antes de tiempo. Lo mismo sucede con las personas.

Si quieres ayudar, no impongas nada: el hombre de esta historia podría haber ayudado a las plantas de muchas otras maneras. Regando cuando lo necesitaran, eliminando hierbas silvestres de su alrededor… Pero escogió el camino más rápido, que no siempre es el mejor. Y lo intentó utilizando la fuerza, la imposición. ¿Qué consiguió con ello? Matar a las plantas.

Más paciencia: cada fase de la vida precisa de su tiempo, cada aprendizaje, también. Es cuestión de paciencia. Todo llega, pero nos iempre cuando nosotros queremos, sino cuando debe llegar. Si el protagonista de esta historia hubiera tenido paciencia, las plantas de cebada hubieran crecido y su hijo no se hubiera quedado sin nada.

A veces la bondad sin empatía no es buena: uno de los problemas del hombre de esta fábula es que no utilizó la empatía para intentar averiguar cómo ayudar a las plantas. La empatía no solo se puede sentir por las personas, también por cualquier ser vivo. Muchas veces intentamos ayudar, con toda nuestra buena intención, y terminamos empeorando la situación porque no supimos rtener empatía y averiguar qué necesitaba el otro en ese momento. Cuidado, la empatía no es hacer algo por el otro que nos gustaría para nosotros. Es hacer algo por el otro que él necesita (no nosotros).

Otras fantásticas fábulas chinas para reflexionar

Aquí encontrarás otras increíbles fábulas chinas con las que podrás reflexionar sobre diferentes aspectos importantes de la vida:

La taza de té vacía: nunca podremos aprender si no nos quitamos de encima antes todos los prejuicios. Aprender desde cero siempre será mejor que aprender con ‘conocimientos’ adquiriros.

El origen del ruido: cuando nos sentimos enfadados o molestos… ¿de quién es la culpa? Resulta que esa emoción que nos invade no viene de fuera, sino de dentro de nosotros.

El ungüento: las cosas cobran valor según nuestras necesidades. Por eso, puede que algo que no nos interese a otra persona le resulte eimprescindible. No te pierdas esta fantástica fábula china.