Una fábula corta de Esopo con valores para niños

Es mucho más poderosa la persuasión que la imposición o la violencia. Descubre con esta fábula corta, ‘Bóreas y el Sol’, cómo un simple gesto de astucia y paciencia logró mucho más que un impulso lleno de rabia. Fantástica fábula corta de Esopo para niños, adolescentes y adultos.

Una fábula corta sobre el poder de la persuasión: Bóreas y el sol

Bóreas y el sol, fábula de Esopo sobre la persuasiçon
Bóreas y el sol, una fábula de Esopo sobre la persuasión

Discutían los dioses Bóreas y el Sol sobre sus poderes:

– ¡Yo soy mucho más poderoso que tú. ¿Acaso no ves lo que puedo hacer cuando soplo con fuerza? ¡Levanto tsunamis, avivo incendios, destruyo ciudades enteras! – decía Bóreas con determinación.

– Contemplo tu fuerza, amigo Bóreas, y sé de lo que eres capaz cuando te enfadas… pero deja que te diga que mi fuerza es mayor que la tuya.

– ¡Demuéstramelo!

– De acuerdo, no discutamos más. Aquel que consiga despojar de las ropas al primer caminante que encontremos, será el más poderoso.

– ¡Eso es sencillo!- respondió el fanfarrón de Bóreas.

Así, en cuanto vieron aparecer a un hombre, comenzó el reto. Bóreas era el primero. Empezó a soplar y a soplar, y el ropaje del hombre empezó a levantarse. Pero entonces Bóreas quiso soplar más fuerte, pues estaba muy enfadado, y el hombre, como tenía frío, sacó una manta de su bolsa y se tapó más. Bóreas entonces se dio por vencido.

– Ahora es tu turno- le dijo al Sol.

El Sol entonces comenzó a alumbrar con un poco más de intensidad. El hombre sintió calor y se quitó la manta. Poco a poco, el Sol fue aumentando su fuerza de forma gradual. El hombre entonces ya no aguantó más y se quitó la ropa para lanzarse al río y refrescarse un poco.

Bóreas reconoció entonces que el Sol podía ser más poderoso sin necesidad de usar la fuerza.

Moraleja: “Usa la persuasión antes que la fuerza, pues es mucho más efectiva y poderosa”

Qué valores puedes trabajar con la fábula de Bóreas y el Sol

Esta fantástica fábula corta de Esopo es muy útil para reflexionar acerca de:

– El uso de la persuasión antes que la fuerza.

– Por qué es mejor utilizar el ingenio y la perseverancia.

La paciencia.

Reflexiones sobre esta fábula corta de Esopo para niños y mayores

¿Te gustó esta fábula? Sin duda, es bastante clara y su mensaje, contundente:

Utiliza la persuasión en lugar de la fuerza: tendemos a pensar que para imponernos es mejor usar la fuerza, pero es mucho más poderosa la persuasión y a la larga, se consiguen muchas más cosas. Claro, que para usar la persuasión, es indispensable no sentir enojo ni dejarnos llevar por los impulsos. La persuasión nace del razonamiento y del ingenio, no del impulso de la ira.

No hay persuasión sin paciencia: mientras que Bóreas intentó hacerse con el triunfo con rapidez y se dejó llevar por la ira, el Sol sin embargo fue más inteligente. Usó la sutileza y la paciencia para perseverar y conseguir, aunque con un poco más de tiempo invertido, su objetivo.

A veces las prisas nos llevan por mal camino, y los impulsos alocados también. La fuerza impone y no es bien recibida, mientras que la persuasión convence y es mejor acogida, ya que apenas nos damos cuenta de que alguien nos conduce a hacer lo que quiere…

Otras fantásticas fábulas de Esopo para niños y mayores

Las fábulas de Esopo suelen trasladarnos mensajes muy claros, relacionados con valores esenciales o con el control de nuestras emociones. Aquí tienes algún ejemplo más:

Los ratones y las comadrejas: Esopo nos explica con esta fábula corta por qué es importante el valor de la responsabilidad. Todo lo que hacemos, repercute en otros, así que si tienes un cometido o un encargo, recuerda siempre que de tu responsabilidad dependen otros….

El ratón y la rana: las burlas hacia otros tienen terribles consecuencias. Y no solo al que las recibe. El que se burla de otros también termina sufriendo sus consecuencias.

La zorra y el espino: desconfía de aquellos que suelen hacer daño a los demás. Está bien dar una segunda oportunidad a las personas, pero con cierta prudencia… Quien tiende a hacer daño, al final puede terminar haciéndote daño a ti.