Un romance de Lorca perfecto para memorizar

Aquí tienes un poema muy popular de Federico García Lorca (1898-1936). Se trata de ‘Romance sonámbulo’, una poesía que nos cuenta una historia trágica pero que puedes utilizar también con los más pequeños. Te explicamos cómo usar este romance con los más pequeños y cómo hacerlo con los más mayores.

Un conocido romance de Lorca para niños y mayores: Romance sonámbulo

Romance sonámbulo, una popular poesía de Lorca
Romance sonámbulo, un poema de Lorca para niños y mayores

Esta poesía puede utilizarse con niños y con adolescentes. El romance es largo y cuenta una historia trágica, pero también se puede usar con los niños más pequeños escogiendo las primeras estrofas. Aquí lo tienes entero y luego te damos algunos consejos para sacarle el máximo partid posible:

Verde que te quiero verde.

Verde viento. Verdes ramas.

El barco sobre la mar

y el caballo en la montaña.

Con la sombra en la cintura

ella sueña en su baranda,

verde carne, pelo verde,

con ojos de fría plata.

Verde que te quiero verde.

Bajo la luna gitana,

las cosas le están mirando

y ella no puede mirarlas.

              *

Verde que te quiero verde.

Grandes estrellas de escarcha,

vienen con el pez de sombra

que abre el camino del alba.

La higuera frota su viento

con la lija de sus ramas,

y el monte, gato garduño,

eriza sus pitas agrias.

¿Pero quién vendrá? ¿Y por dónde…?

Ella sigue en su baranda,

verde carne, pelo verde,

soñando en la mar amarga.

Segunda parte del romance sonámbulo: la tragedia

Compadre, quiero cambiar

mi caballo por su casa,

mi montura por su espejo,

mi cuchillo por su manta.

Compadre, vengo sangrando,

desde los montes de Cabra.

Si yo pudiera, mocito,

ese trato se cerraba.

Pero yo ya no soy yo,

ni mi casa es ya mi casa.

Compadre, quiero morir

decentemente en mi cama.

De acero, si puede ser,

con las sábanas de holanda.

¿No ves la herida que tengo

desde el pecho a la garganta?

Trescientas rosas morenas

lleva tu pechera blanca.

Tu sangre rezuma y huele

alrededor de tu faja.

Pero yo ya no soy yo,

ni mi casa es ya mi casa.

Dejadme subir al menos

hasta las altas barandas,

dejadme subir, dejadme,

hasta las verdes barandas.

Barandales de la luna

por donde retumba el agua.

              *

Ya suben los dos compadres

hacia las altas barandas.

Dejando un rastro de sangre.

Dejando un rastro de lágrimas.

Temblaban en los tejados

farolillos de hojalata.

Mil panderos de cristal,

herían la madrugada.

              *

Verde que te quiero verde,

verde viento, verdes ramas.

Los dos compadres subieron.

El largo viento, dejaba

en la boca un raro gusto

de hiel, de menta y de albahaca.

¡Compadre! ¿Dónde está, dime?

¿Dónde está mi niña amarga?

¡Cuántas veces te esperó!

¡Cuántas veces te esperara,

cara fresca, negro pelo,

en esta verde baranda!

              *

Sobre el rostro del aljibe

se mecía la gitana.

Verde carne, pelo verde,

con ojos de fría plata.

Un carámbano de luna

la sostiene sobre el agua.

La noche se puso íntima

como una pequeña plaza.

Guardias civiles borrachos,

en la puerta golpeaban.

Verde que te quiero verde.

Verde viento. Verdes ramas.

El barco sobre la mar.

Y el caballo en la montaña.

(Federico García Lorca)

Cómo usar el poema de Lorca ‘Romance sonámbulo’ con los niños

Esta poesía puede ser fantástica si la usas con los más pequeños. Puedes escoger las dos primeras estrofas. De esta forma les constará menos a la hora de memorizarla:

Mejora su memoria: esta poesía de Lorca se utiliza en muchos colegios para hacer trabajar a la memoria. Los dos primeros párrafos se memorizan con facilidad, ya que se repite el color verde para describir el aspecto físico de la joven que espera en el balcón a que vuelva la persona que ama.

Aumenta el vocabulario: seguramente habrá palabras que los niños no entiendan. Puedes buscarlas con ellos en el diccionario y contribuir a enriquecer su vocabulario. Por ejemplo, la palabra ‘baranda’ o ‘escarcha’.

Fantástico para la comprensión lectora: el poeta utiliza las comparaciones y las metáforas constantemente. Describe a una mujer joven de piel ‘verde aceituna’, es decir, de etnia gitana, que esperaba en el balcón de su casa a que regresara la persona que amaba. ‘La higuera frota su viento con la lija de sus ramas’, ¿qué significa? Que el viento hace mucho ruido. Prueba a buscar más frases como esta para descifrar con los niños a qué se refiere el poeta.

Utiliza este romance de Lorca con los niños más mayores

Si los niños son ya más mayores, o adolescentes, tal vez puedas utilizar todo el romance para que comprendan el mensaje completo:

Descifra el mensaje oculto en este romance: en realidad este poema nos cuenta una historia trágica. Aunque el texto es onírico, un tanto surrealista (fiel al estilo de Lorca, por otro lado), se puede leer entre líneas que la historia habla de un joven (parece un bandolero) herido de muerte, que llega a la casa de su amada y ella, después de tanto esperar y al ver que nunca regresaba, murió ahogada. Una tragedia, narrada mediante metáforas y mucha simbología. Por ejemplo, ese ‘con ojos de fría plata’, que hace referencia a la muerte, o el constante uso del color ‘verde’, que para el poeta es el color de la muerte.

Memoriza todo el poema: si a los más pequeños podemos pedirles que memoricen uno o dos párrafos, a los mayores podemos plantearles el reto de memorizar el romance entero para poder recitarlo después. De esta forma además cobrará todo su sentido.

Más poesías de Lorca para niños con las que puedes trabajar

Si te gusta este poeta andaluz, prueba también con estas otras poesías:

El lagarto está llorando: prueba a utilizar esta poesía para hablar de emociones con los niños. ¿Por qué están llorando el lagarto y la lagarta? Te explicamos cómo puedes utilizarla con los más pequeños.

La tarara: esta poesía se puede usar para jugar a una ronda. De hecho, parte de un juego de ronda de los niños sefardíes. ¡Te encantará!

Es verdad: esta poesía habla de amor… y desamor, de ese amor lejano, complejo. De ese amor que también duele. Puedes usar esta poesía para hablar de todo ello con los niños.