Fábula corta de Raimundo Lulio sobre los celos para niños

Los celos nos llevan a menudo a mentir con tal de conseguir algo que deseamos. ‘Los donceles, la pulga y el piojo’ es una curiosa fábula corta de Raimundo Lulio (siglo XIII) que nos explica muy bien por qué a veces mentimos por celos.

Una fábula corta sobre los celos para niños: Los donceles, la pulga y el piojo

Los donceles, la pulga y el piojo, una fábula sobre los celos para niños

Había una vez un rey que cuidaba y trataba con cariño a dos donceles que quedaron a su servicio. Pero uno de ellos era terriblemente celoso.

Un día, uno de los donceles le dijo:

– Majestad, ¿me da permiso para matar una pulga que acabo de ver en la capa?

– Por supuesto- dijo el rey.

El doncel mató al piojo y el rey le recompensó con cien monedas de oro.

El otro doncel, muerto de celos, se adelantó entonces y le dijo:

– Majestad, ¿me permite matar un piojo que acabo de ver en su ropaje?

Pero el rey, al darse cuenta de lo que ocurría, le dijo:

– ¡No mientas! En mi ropaje no hay piojos.

Enfadado, mandó castigar al doncel celoso.

Moraleja: ‘Los celos llevan a mentir y a ofrecer un interesado servicio que solo busca un beneficio que no suele llegar’.

Valores que puedes trabajar con esta fábula de Los donceles, la pulga y el piojo

Con esta fábula corta podrás trabajar todos estos valores y emociones:

– El valor de la sinceridad.

– Los celos.

– A dónde llevan la codicia y la vanidad.

Reflexiones sobre esta fábula corta sobre los celos

Pues sí, los celos hacen que uno de mueva por interés y acabe haciendo todo lo necesario para conseguir un fin determinado. Aquí tienes algunas reflexiones sobre esta historia corta de Raimundo Lulio, juglar de origen mallorquín del rey Jaime de Aragón (siglo XIII):

Los celos nos llevan a hacer cualquier cosa con tal de conseguir nuestro deseo: en esta historia corta del juglar mallorquín, se exponen dos temas interesantes. Uno de ellos son los celos y el otro la mentira a la que levan los celos. El doncel que vio con ojos codiciosos cómo a su compañero le recompensaban por librar al rey de una pulga, decidió que él también podría conseguir la misma recompensa si inventaba algo similar.

La codicia que ciega: el doncel envidioso además de celos sintió otra emoción negativa que nos transforma por completo. Es el sentimiento de codicia. Quería para sí esas mismas monedas de oro que recibió su compañero, y buscó la forma interesada de conseguirlo.

La astucia del rey: las mentiras no suelen funcionar ante una persona ingeniosa y con un sexto sentido para ver más allá de los actos. Todos sabemos que algunos actos serviles y aparentemente bondadosos, esconden un interés oscuro. En esta ocasión, el rey se dio cuenta en seguida del interés del doncel por la recompensa, ya que de haber tenido piojos, lo hubiera sabido. Se pilla antes a un mentiroso que a un cojo, dicen.

Algunas preguntas de comprensión lectora para tu hijo

Puedes usar esta fábula corta para mejorar la comprensión lectora de tu hijo. Utiliza para ello algunas preguntas sobre el texto. Estas pueden servirte:

1. ¿Qué le dijo al rey que tenía en la capa el primer doncel?

2. ¿Le dio el rey alguna recompensa?

3. ¿Y qué le dijo el otro doncel que tenía en la ropa?

4. ¿Recibió alguna recompensa a cambio este doncel? ¿Por qué?

Otros relatos sobre los celos para niños

Existen numerosas fábulas y cuentos que hablan de celos y de envidia. La envidia es diferente a los celos, ya que además de codiciar lo que tiene otro, se intenta hacer un mal a esa persona para que no posea aquello que supuestamente le hace feliz. Descubre en todos estos relatos la diferencia:

El pavo real que se quejaba a la diosa Juno: cada cual tiene una serie de cualidades, pero muchas veces en lugar de alegrarnos por ellas, envidiamos las de otros. Es lo que le sucedía al protagonista de esta historia.

La zorra y la serpiente: en esta fábula de Esopo, la zorra tenía tantos celos de la serpiente, que quiso ser como ella. Pero uno no puede ser otro si no reúne las condiciones adecuadas…

Caín y Abel: el tema de la envidia es muy antiguo, tanto, que aparece por primera vez en un relato bíblico, con la historia de dos hermanos. Uno de ellos sintió mucha envidia del otro. Descubre qué sucedió.

El cisne y el cuervo: cuando intentas ser aquel a quien envidias, al final lo único que terminas haciendo es el ridículo. Así es como lo cuenta esta fantástica fábula.

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