Una fábula de John Gay sobre el desprecio de la belleza y la virtud por envidia

‘El cisne y el cuervo’ es una fábula corta sobre la envidia, escrita por John Gay (1685-1732), primer británico que escribió fábulas en su idioma. En esta ocasión, se trata de un relato muy breve con un mensaje claro: no sirve de nada envidiar las virtudes o belleza de otros. Reflexiona sobre la moraleja de esta fantástica fábula con tu hijo.

Una fantástica fábula corta sobre la envidia para niños: El cisne y el cuervo

El cisne y el cuervo: fábula corta sobre la envidia para niños

Nadaba majestuoso un cisne en el lago, con su hermoso cuello largo y sus plumas blanquísimas. Un cuervo le vio y empezó a sentir una profunda envidia. Pero pensó que su belleza no tenía mérito ninguno:

– Yo sé por qué tienes en realidad el cuerpo tan blanco… Es porque te estás bañando todo el día- dijo el cuervo.

Y para demostrárselo, el cuervo se sumergió en el agua, convencido de que así su cuerpo perdería ese todo tan oscuro. Pero al salir del agua, se miró y sus plumas seguían siendo tan negras como siempre.

Aún más enfadado, decidió entonces estropear el color del cisne, y se revolcó en el barro para sacudirse cerca de él. Entonces, las plumas del cisne se llenaron de barro, pero al sumergirse en el agua, volvió a recuperar su tono blanco, y sus plumas parecían incluso más hermosas y brillantes. El cuervo, desesperado por no poder imitar el color blanco del cisne, se fue de allí.

Moraleja: ‘De nada te servirá despreciar la virtud, el talento o la belleza por envidia, porque nada van a cambiarlos’.

Valores que podrás trabajar con esta fantástica fábula sobre la envidia para niños

Con esta fábula corta, podrás trabajar con tu hijo estos valores:

La humildad como un valor esencial para frenar la vanidad, la soberbia o la envidia.

El valor del respeto.

Reflexiones sobre la fábula de ‘El cisne y el cuervo’ para los niños

La envidia… ese mal que nos corrompe y nos hace tanto daño… Tardamos muchos años en darnos cuenta de que no sirve para nada. Pocas fábulas o relatos lo explican tan bien como esta de John Gay. Con ella podrás hablar con tu hijo acerca de todos estos puntos:

La diferencia entre envidia y celos: En esta fábula, se explica un detalle muy característico del envidioso, algo que lo diferencia del celoso. Así, el cuervo al principio sentía celos del cisne porque quería ser tan blanco como él. Por eso, intento ser igual que él, zambulléndose en el agua. Al no conseguirlo, sus celos se tornaron en envidia, y ya no buscaba ser como el cisne, sino que deseaba que el cisne no fuera tan hermoso y tan blanco. Es decir: buscaba hacer el mal al cisne. Esa es la diferencia entre los celos y al envidia, tan bien explicada en esta fábula: el celoso quiere parecerse a otros y el envidioso, estropear la felicidad o belleza de otro.

Con envidia, solo conseguirás hacerte daño a ti mismo: El envidioso busca hacer mal a otros porque les molesta que esos otros sean felices, hermosos o virtuosos. Pero nunca consiguen su objetivo, porque la envidia al final es como un escorpión que termina inyectándose el veneno a sí mismo. Aunque consiga hacer daño a otro, también se lo estará haciendo a sí mismo.

El que es feliz, no cae en la trampa de los envidiosos: En esta historia, el cisne permanece impasible y no se altera ante las embestidas y las insinuaciones del cuervo. Es un rasgo muy común de las personas realmente felices y con una buena autoestima: no les importa lo que le digan otros ni caen en la trampa de una pelea sin sentido; no se alteran ante una burla o un desprecio: más bien sienten lástima por el envidioso.

Preguntas para ayudar a tu hijo a reflexionar sobre el mensaje de esta fábula

Si quieres ayudar a tu hijo a entender mejor el mensaje de esta fábula corta, puedes ayudarte de estas preguntas de comprensión lectora. Puedes hacerlas al finalizar la lectura:

1. ¿Qué le gustaba al cuervo del cisne?

2. ¿Por qué pensaba el cuervo que el cisne era tan blanco?

3. ¿Qué hizo el cuervo para intentar ser blanco como el cisne?

4. Para intentar manchar al cisne, ¿qué se le ocurrió hacer al cuervo?

5. ¿Consiguió el cuervo lo que quería?

Otros cuentos y fábulas sobre la envidia para niños

El sentimiento de envidia nos hace daño, pero al principio no somos capaces de gestionar esta emoción. Para ayudar a tu hijo a reconocer este sentimiento negativo y a darse cuenta de por qué debe rechazarlo, puedes leer con él todas estas historias:

La mula, el asno y el campesino: La mula se pensaba que el asno era el favorito del amo, y le tenía mucha envidia, así que pensó en la forma de hacer el mal al otro animal. Pero las cosas no salieron como él pensaba… Fantástico cuento árabe para reflexionar sobre los celos y la envidia con los niños.

El anciano y los dos perros negros: Los celos entre hermanos son bastante habitual. Pero cuando los celos se transforman en envidia, tal vez debamos actuar para que ninguno acabe haciéndose daño. Con este relato, entenderás por qué.

La zorra y la serpiente: Esta fábula de Esopo retrata muy bien qué son los celos y qué se siente cuando sentimos celos hacia otro. Ideal para ayudar a los niños a entender y reconocer sus emociones básicas.

Blancanieves: Este cuento clásico esconde numerosos valores, entre los que destaca la bondad de Blancanieves como respuesta a la envidia de su madrastra, que intenta matarla en numerosas ocasiones con el único objetivo de deshacerse de la muchacha más hermosa.

El cuervo orgulloso: De nuevo una fábula que retrata los celos de un cuervo hacia la belleza de unos pavos reales. ¿El resultado? El cuervo intenta ser como ellos, pero por supuesto, no lo consigue…

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