Una fábula corta sobre la necesidad de salir de la zona de confort

Nos recuerda esta fábula corta de Esopo, ‘La rana del pantano y la rana del camino’, la necesidad de salir de nuestra plácida zona de confort y de hacer cambios en nuestra vida siempre que sea para mejorar. No te pierdas la fábula y las reflexiones finales. 

Una fábula sobre la necesidad de salir de la zona de confort: La rana del pantano y la rana del camino

Fábula de Esopo sobre la zona de confort: La rana del pantano y la rana del camino
La rana del pantano y la rana del camino’, una fábula corta sobre cuándo salir de la zona de confort

Vivía una rana en un charco en mitad de un ancho camino. Estaba tranquila y feliz, pues tenía mucha luz y le entretenía mucho el ir y venir de personas y animales de todo tipo. Lejos de allí, en el pantano, vivía otra, rana, que de vez en cuando iba hasta donde estaba su amiga para hacerle compañía.

– Tienes que dejar esa charca y venirte conmigo al pantano- le decía una y otra vez- Este no es un lugar seguro.

– Mira que eres pesada- respondía siempre la otra rana- No pienso irme a ese lugar húmedo y oscuro en donde vives. ¡Qué pereza! Ya tengo aquí mi hogar…

Y por mucho que insistía la rana del pantano, la rana del camino se negaba a moverse de allí.

Un buen día, el conductor de una pesada carrera no vio el charco y pasó por encima, aplastando con su enorme rueda, a la rana que no había querido cambiarse de hogar. 

Moraleja:  «Siempre que puedas cambiar para mejorar, no lo dudes. Hazlo»

Qué valores puedes trabajar con la fábula ‘La rana del pantano y la rana del camino’

Utiliza, esta fantástica fábula corta de Esopo para reflexionar sobre todos estos temas: 

– La prudencia.

– La necesidad de anteponernos a los peligros.

– La zona de confort. 

Reflexiones sobre esta fábula corta de Esopo para niños y mayores

Si tienes una oportunidad para mejorar… ¡no la desperdicies! Es lo que parece decirnos la moraleja de esta fábula. Pero también sacamos todas estas otras conclusiones:

No olvides nunca el sentido de la prudencia: vivir en una charca en medio del camino era divertido y placentero para la rana del camino, pero no era un lugar seguro, y aunque su amiga se lo recordaba con frecuencia, la rana del camino no fue capaz de ‘ver a tiempo’ el peligro. Y eso es porque no se activó en ella el sentido de la prudencia. Tal vez por dejarse llevar por el placer de vivir en un lugar animado y aparentemente confortable. Los sentidos a menudo transforman la realidad y nos la ofrecen distorsionada. ¿El resultado? El que ya conocemos. La pobre rana del camino al final pagó su imprudencia a un precio muy alto.

No te aferres a algo con tanta fuerza: está claro que somos ‘animales de costumbres’. Nos gusta tener una rutina, un hogar, un lugar y una vida estable. Pero debemos aprender a soltar el lastre cuando sea necesario y a adaptarnos a los cambios siempre que sea por nuestro bien. No se trata de dejar lo que tenemos si estamos a gusto y no existe ningún tipo de riesgo, sino de saber cuándo debemos hacer un cambio para mejorar o protegernos de un riesgo. En este caso, la rana del camino tendría que haber abandonado su charca para evitar un riesgo, pero también podría haberlo hecho simplemente para mejorar su calidad de vida.

Más reflexiones interesantes sobre esta fábula de Esopo

El miedo a perder lo que tenemos: muchas veces no queremos hacer cambios en nuestra vida por miedo a perder lo que tenemos y por miedo a lo desconocido. Sin embargo, tenemos más capacidad de adaptación de lo que imaginamos, y debemos valorar siempre lo que podemos ganar frente a lo que podemos perder. En ocasiones hay que arriesgarse para ganar. Otras, simplemente se trata de salvar algún peligro. En cualquiera de los dos casos, debemos escuchar a esa ‘voz interna’ que nos dice: ‘es el momento…¡salta!’.

No cambies si todo está bien: no se trata de hacer cambios por hacerlos, sino siempre que sea porque queremos mejorar nuestra vida o evitar algún peligro. Si tu vida por ejemplo es placentera y estás bien donde estás. Si no existen riesgos a tu alrededor, ¿por qué cambiar? Y recuerda siempre esta máxima: «en caso de duda o turbación, no hacer cambios». Debes estar siempre seguro de que quieres dar el paso.

Otras fantásticas fábulas de Esopo con valores

Aquí encontrarás más fábulas cortas como esta, de Esopo y con sus reflexiones finales. ¡Te encantarán!

Fábula de Esopo para niños
El tordo goloso
El perro y el trozo de carne
La zorra con el vientre hinchado, una fábula de Esopo
La zorra la que se la llenó el vientre

– Una fábula sobre la prudencia con El tordo goloso: el placer nos ciega hasta tal punto, que terminamos olvidando el sentido de la prudencia. MIra qué le pasó a este ave que olvidó el consejo de su madre mientras disfrutaba de unas apetitosas bayas.

– Sobre la avaricia que nos hace perderlo todo, El perro y el trozo de carne: queremos tanto, tanto, que al final podemos terminar perdiéndolo todo. Y si no, mira lo que le pasó al protagonista de esta fábula.

– Una fábula sobre la paciencia, La zorra a la que se le llenó el vientre: a veces las única forma de solucionar un problema es la paciencia. Esperar, sin más, a que el agua vuelva a su cauce. Lo entenderás mejor después de leer esta interesante historia.