- Publicidad -

Aquí tienes una fábula corta fantástica para hablar de terquedad: ‘La becada y la almeja’. Se trata de una fábula china muy antigua, que parte de una serie de anécdotas de los Reinos combatientes. Cuando en una disputa ninguno de las dos personas enfrentadas cede… el resultado suele ser negativo para ambas. No te pierdas la fábula, su moraleja y sus reflexiones finales.

Una fantástica fábula china sobre la terquedad en las disputas: ‘La becada y la almeja’

Fábula china: La becada y la almeja
‘La becada y la almeja’, una fábula china sobre la terquedad

Una almeja se disponía a abrir sus conchas para secarlas al sol cuando una becada que pasaba por allí, la picó. Pero la almeja fue tan rápida, que se cerró de golpe, atrapando el pico del ave.

– Suéltame o morirás aquí al sol- dijo la becada.

- Publicidad -

– Deja de picarme o no podrás salir nunca de aquí…

Y como ninguna de las dos cedía, y se pasaron un buen rato discutiendo, un pescador que pasaba por allí, aprovechó y se llevó la becada y la almeja para cenar esa misma noche.

Moraleja: “si en una disputa ninguno cede, todos saldrán mal parados”

Qué temas podemos trabajar con la fábula ‘La becada y la almeja’

Esta fábula china es ideal para hablar acerca de:

– La necesidad de ceder y negociar en una disputa.

– Cómo resolver problemas que nos paralizan.

– Por qué la terquedad puede ser tan negativa.

Reflexiones sobre esta fábula corta

Está claro que no conseguiremos solucionar nada si ante una disputa ninguno quiere ceder… Para resolver un problema, todos deben poner de su parte:

La asertividad ayuda mucho: ante una disputa, podemos tomar distintas aptitudes. Podemos negarnos a ceder nada y mantenernos en nuestra terquedad incondicionalmente… o bien, podemos buscar acercamientos con la otra persona y ceder a cambio de que ella también ceda. La primera opción nos impide llegar a una solución, ya que la ‘cabezonería’ no lleva a negociar ni a encontrar un punto en común entre las personas que libran una disputa. En cambio, la asertividad nos lleva a intentar ceder en busca de una solución y buscando siempre que el otro también ponga de su parte.

Buscar el equilibrio: lo ideal es encontrar un punto en común siempre que haya desacuerdo. En el caso de que ninguno quiera poner de su parte, nunca se conseguirá solucionar una disputa. Por eso, dos muy testarudos solo conseguirán dañarse a sí mismo. Es decir, que dos que discuten y no quieren ceder en ningún caso, no solo no solucionan el conflicto, sino que además pueden salir ‘mal parados’, como así sucedió en esta fábula con sus dos protagonistas.

Más fábulas chinas con sus explicaciones

¿Te gustan las fábulas chinas? Entonces seguro que también te interesa leer estas otras:

El origen del ruido, una fábula china para reflexionar sobre el origen de las emociones negativas
El origen del ruido
Demasiados senderos, una fábula china sobre el exceso de tareas, para adolescentes y adultos
Demasiados senderos
Fábula china sobre las apariencias: El cordero que vistió piel de tigre
El cordero que vistió piel de tigre

– Sobre el origen de las emociones negativas, El origen del ruido: siempre que nos enfadamos, tendemos a buscar un culpable a nuestro alrededor. Pero… ¿y si el origen de nuestros enfados no estuviera fuera, sino dentro de nosotros? Interesante fábula.

Demasiados senderos: cuantos más caminos tengamos delante, más difícil se nos hará encontrar lo que buscamos. Fabulosa fábula con una hermosa metáfora explicada para que puedas entenderlo mejor.

El cordero que vistió piel de tigre: por mucho que intentemos ‘camuflar’ nuestra naturaleza, siempre terminará saliendo a la luz impulsada por las emociones básicas. Descubre lo que tiene que decirnos esta interesante fábula corta.