Con esta fábula china corta del escritor chino Fa Yan, ‘El cordero que vistió piel de tigre’, entendemos de forma sencilla por qué no debemos (ni podemos) intentar aparentar lo que no somos. Al final, nuestra naturaleza termina saliendo a la luz en los momentos en los que los instintos y las emociones juegan un papel importante. No dejes de leer esta fábula y sus reflexiones finales sobre la moraleja que nos transmite y lo entenderás mejor.

El cordero que vistió piel de tigre, una fábula china sobre las apariencias

Fábula china sobre las apariencias: El cordero que vistió piel de tigre
La fábula china ‘El cordero que vistió piel de tigre’

Paseaba un cordero por la selva cuando de pronto encontró la piel de un tigre. Al principio se acercó un tanto temeroso, pero al comprobar que no era más que la piel, se puso tan contento que la utilizó para disfrazarse de tigre. ¡Qué fuerte y poderoso se sentía el cordero bajo la piel del tigre! Hasta sentía que podía rugir como él:

– ¡Grrrrrrrrr!

Saltaba con más agilidad, andaba con orgullo y sin miedo. Se pavoneaba delante de otros animales, como monos o ranas.

Hasta que de pronto vio a lo lejos que se acercaba un lobo, y entonces, comenzó a temblar de miedo

Moraleja: «no puedes mantener una mentira contigo mismo por mucho tiempo sin que la verdad termine saliendo a la luz»

Qué podemos aprender con esta fábula china

Puedes utilizar esta fábula china para reflexionar acerca de:

– No podemos mentirnos a nosotros mismos.

Las apariencias y la realidad son muy diferentes.

– La emoción del miedo.

Reflexiones sobre la fábula de ‘El cordero que vistió piel de tigre’

¡Qué traidoras que son las emociones! Podemos estar interpretando el mejor papel, emulando a otros, intentando ser quienes no somos… hasta que de pronto una emoción tan simple como el miedo, tira todo nuestro trabajo por la borda y saca a flote la verdad:

No puedes aparentar ser quien no eres: aunque lo intentes, no puedes engañarte constantemente a ti mismo. Al final, tu Naturaleza verdadera terminará saliendo ‘a la luz’. Y eso es porque es imposible mentirnos a nosotros mismos. Siempre habrá algo que haga ‘despistarnos’.

Mantener una mentira todo el tiempo, intentar dar una imagen de quien no somos de forma permanente, es realmente agotador y un ‘sinsentido’ que no termi.na en desmoronarse y caer por su propio peso. Por eso, por muy feliz que se sintiera el cordero, por muy fuerte y veloz que se sintiera, como el tigre, antes o después, terminaría saliendo ese ‘cordero’ verdadero que se escondía bajo la piel de tigre y que temía, por supuesto, al lobo, su gran enemigo.

Las emociones nos ponen a prueba: si te fijas, en esta fábula corta de Fa Yan, quien realmente ‘desenmascara’ al cordero que se esconde bajo la piel de tigre son las emociones, o más concretamente, la emoción de miedo. El cordero, al ver al lobo a lo lejos, tiembla porque está en su naturaleza tener un miedo atroz hacia quien es su gran enemigo. Así, por mucha piel de tigre con la que intenta camuflarse, sabe que en realidad, el lobo puede terminar con él.

Otras fábulas chinas que te sorprenderán

Las fábulas chinas suelen ser muy cortas y claras. Esconden mensajes muy profundos que nos ayudan a reflexionar sobre valores esenciales o sobre las emociones. Aquí tienes alguna otra:

Demasiados senderos, una fábula china sobre el exceso de tareas, para adolescentes y adultos
Demasiados senderos
El ungüento, una fábula china con valores
El ungüento
Fábula corta sobre la prepotencia: El vendedor de lanzas y escudos
El vendedor de lanzas y escudos

– Cuando las tareas hacen que no encontremos lo que buscamos, ‘Demasiados senderos’: pues sí, la verdad es que muchas veces nos sentimos ‘perdidos’ en medio de una encrucijada. Y eso es porque en lugar de simplificar, nuestra vida se enreda más y más…

El ungüento: los objetos tienen un valor según la necesidad que tengamos de ellos y el uso que le demos. Para alguien una crema puede ser insignificante mientras que para otro puede que le salve la vida. No te pierdas esta fantástica fábula.

El vendedor de lanzas y escudos: cuando falta humildad, los demás dejan de confiar en esa persona. ¿No te lo crees? Mira lo que le sucedió al vanidoso protagonista de esta fábula corta.

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Estefania Esteban
Estefania Esteban
Periodista y escritora de literatura infantil.

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