Este cuento corto, originario de la India, ‘El perro y el miedo’, nos habla de imaginación, apariencias y el miedo que nace de lo desconocido, y a que a veces, puede llevarnos a equívocos. No te pierdas la historia del pequeño Kutta, un perro callejero que un buen día descubrió lo que era estar aterrado.
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El cuento del perro y el miedo

El pequeño perro Kutta vivía en la calle, en un humilde poblado de la India. No tenía familia, y conseguía subsistir gracias a los desperdicios que encontraba en la basura.
A pesar de ser un perro callejero y de no tener nada, era muy feliz. Todo se lo debía a su gran imaginación, que utilizaba a su manera para sentirse bien. ¿Que una mujer tiraba agua a la calle?
– Vaya, que buena esa mujer, que piensa en mí y echa agua para que no pase sed- pensaba él.
¿Que alguien depositaba una bolsa con desperdicios en la basura?
– ¡Es mi día de suerte!- pensaba Kutta- Este buen hombre está dejando comida para que no pase hambre…
Y así con todo, Kutta imaginaba un mundo bastante amable y gracias a eso, no se sentía desgraciado.
Un día Kutta llegó hasta un hermoso jardín. La puerta de la verja estaba abierta:
– Oh, qué hermoso jardín. Alguien dejó la puerta abierta para que pueda pasar y verlo todo bien de cerca…
El perro entró sin pensarlo dos veces y llegó hasta un estanque donde nadaban pequeños peces azules.
– ¡Esto debe ser lo más parecido al paraíso! ¡Qué suerte tengo! Seguro que también hay cerca un palacio con un rey…
Y es cierto que de pronto vio una hermosa casa que además, tenía la puerta abierta.
– ¿Quién vivirá aquí? Tendrá que ser alguien muy elegante, poderoso e inteligente… Debo conocerlo.
Kutta entró en la vivienda y al ver unas escaleras, subió al piso superior. Ardía en deseos de conocer a aquel ‘rey’. Pero sin darse cuenta, entró en una habitación llena de espejos. Él jamás había visto uno, y no sabía lo que era. Así que al entrar, se fijó en que decenas de perros le miraban fijamente. Por primera vez… ¡Sintió terror!
Se puso nervioso y enseñó los dientes. Y los perros al unísono se los mostraron a él, desafiantes. Kutta gruñó y sintió que todos los perros le gruñían… Así que no le quedó otra que salir corriendo, confiando en ser más rápido y alcanzar antes que ellos la verja de salida.
No miró atrás. Estaba muerto de miedo, así que corrió como nunca y en menos de un minuto consiguió salir de allí. Siguió corriendo calle abajo y ya cuando creyó que no le seguían, paró, recobró el aliento y pensó en lo afortunado que era al ser tan rápido y tomar decisiones acertadas…
El pobre Kutta siguió pensando que una decena de perros estuvo a punto de acabar con su vida. Todo, por culpa de su enorme imaginación.
Qué temas podemos trabajar con el cuento ‘El perro y el miedo’
Utiliza este cuento corto originario de la India, ‘El perro y el miedo’, para reflexionar sobre:
- La imaginación y la resiliencia.
- El miedo que nos paraliza.
- La toma de decisiones, la resolución de problemas.
- El sentimiento de felicidad.
Reflexiones sobre el cuento de Kutta, ‘El perro y el miedo’
Es cierto que la imaginación nos puede jugar malas pasadas… pero al final, también nos ahorra sufrimientos, ¿no crees?
- Las cosas no son lo que parecen: Si te has fijado, en este cuento del perro y el miedo, nuestro protagonista, Kutta, vivía constantemente en un ‘mundo imaginario’, que nada tenía que ver con el mundo real. Él veía y observaba a su alrededor y sacaba sus propias conclusiones, que no siempre tenían por qué ser la realidad. Transformaba todo lo que veía a su antojo y eso le hacía más feliz, pero también le condenaba a vivir una ‘mentira’, una vida que no era real. La imaginación nos recuerda que las apariencias engañan, que no todo es lo que ‘nos parece’.
- El miedo que nos da y nos quita: En este cuento del perro y el miedo llegamos a una buena conclusión respecto a esta emoción. El miedo no es malo ni bueno, sino una emoción básica que al tiempo que nos protege, también nos puede paralizar. Como todas las emociones, el miedo es necesario. Nos puede advertir de un peligro. Pero si no conseguimos controlarlo, puede ser para nosotros todo lo contrario, al paralizarnos y ponernos en peligro.
- La imaginación y su gran poder transformador: Es maravilloso tener una poderosa imaginación. En ‘El perro y el miedo’, Kutta demuestra que es más feliz imaginando un mundo ideal para él. Nuestro protagonista lo usa como arma ‘de resiliencia’. Es cierto que la manera en que percibimos la realidad puede cambiar completamente nuestra experiencia de vida.
La imaginación y la actitud pueden ser fuentes de felicidad, incluso en circunstancias difíciles. Pero la imaginación también nos puede ‘meter en problemas’, ya que nos puede llegar a hacer ver cosas que nada tienen que ver con la realidad y que nos infunden temor. Muchas veces, precisamente, el miedo nace de la imaginación, que nos hace ver un peligro en donde no lo hay.
«La manera en que percibimos la realidad puede cambiar completamente nuestra experiencia de vida»
— (Reflexiones sobre ‘El perro y el miedo’)
Más reflexiones sobre el cuento ‘El perro y el miedo’
- La felicidad del que ignora: A veces es más feliz el que menos sabe… La vida que Kutta imaginaba en este cuento del perro y el miedo, le ayuda a olvidar la miseria de vida que lleva y a disfrutar de las pequeñas cosas que le rodean. Sin embargo, la ignorancia también nos puede llevar al miedo. Es lo que le sucedió a Kutta. Al no saber lo que era un espejo, sintió un miedo atroz al pensar que estaba rodeado de perros.
- Es importante resolver problemas con agilidad: Kutta no se dejó paralizar por el miedo en esta historia de ‘El perro y el miedo’. Demostró que podía dominarlo utilizando el instinto de supervivencia. Reaccionó, y a pesar de ser un miedo ‘imaginario’, consiguió encontrar una solución a su supuesto problema. No lo era, cierto, todos lo sabemos. Pero Kutta creyó que aquellos reflejos eran perros verdaderos, y es lo que le llevó a tomar una rápida decisión. Acertada, en su mundo imaginario. Innecesaria en el mundo real. pero el que importa, por supuesto, es su mundo.
- Recibimos lo que damos: En ‘El perro y el miedo’, Kutta se enfrenta a su propio reflejo, pero él piensa que son perros de verdad. Cuando él se muestra agresivo, los perros le devuelven la misma agresividad. Es una metáfora que nos ayuda a entender la importancia del trato que damos a los demás. Aquello que damos, más tarde, lo recibimos.
Más cuentos sobre el miedo para niños y mayores
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- Las dos hormigas: En esta ocasión, este relato, dirigido al público adulto, nos hace reflexionar sobre l miedo a los cambios.
- Todos mis monstruos buenos: Un simpático cuento para niños muy pequeños sobre los ‘monstruos imaginarios’.

- El campesino y la campanita: Lo mismo que en el cuento del perro y el miedo, muchas veces el miedo que sentimos nace de lo desconocido. Descúbrelo en esta fábula corta.
Y recuerda que también puedes escuchar muchos relatos maravillosos narrados mediante podcast. Los encontrarás en el canal de podcast de ucuentofavorito.com en Spotify y también en Ivoox.


