Aquí tienes un cuento popular muy divertido: ‘El adivino’. Se trata de un cuento infantil que nos habla del valor de la sinceridad y de los ‘líos’ en los que podemos meternos si apostamos por el engaño. No te pierdas el cuento y sus reflexiones finales.

Un cuento popular para niños sobre los engaños: El adivino

Un cuento infantil tradicional: El adivino
‘El adivino’, un cuento infantil sobre los engaños

Existió una vez un campesino llamado ‘Cangrejo’, aunque muy pocos sabían su verdadero nombre. El caso es que el campesino, cansado de ser pobre, decidió dedicarse a otra cosa.

– ¿Y si dijera que soy adivino?- pensó.

Para que sus vecinos creyeran en sus dotes adivinatorias, les quitó algunas cosas y las escondió, ofreciéndose luego para adivinar dónde estaban sus objetos. Y ellos, claro, se lo creían. Y así es cómo el campesino se hizo famoso como adivino, a pesar de no serlo. De hecho, su fama creció tanto, que llegó a oídos del conde, gobernante del lugar. Y le mandó llamar.

– Te he hecho llamar porque me dijeron que eres un gran adivino– le dijo el conde- Y creo que puedes ayudarme… Resulta que alguien me ha robado una buena suma de dinero. Necesito que averigües dónde está. Si lo consigues, serás recompensado con un buen número de regalos. Pero ay de ti como no lo consigas…Te encerraré en una mazmorra para siempre por embustero.

Cangrejo entonces sintió pánico. ¿Cómo iba a adivinar dónde estaba el dinero? Aún así, intentó esconder su nerviosismo y aceptó cenar esa noche con el conde.

Lo que no sabía Cangrejo es que allí mismo se encontraban los ladrones: eran los tres sirvientes del conde. Y ellos, pensando que el campesino les descubriría gracias a sus famosas dotes de adivino, comenzaron a temblar de miedo.

La suerte del adivino

Ninguno quería entrar en el comedor, hasta que al fin uno de ellos tuvo que servir la sopa. En cuanto el criado entró en la sala, el campesino dijo:

¡Aquí está el primero!

El criado pensó que lo decía por él, no por el primer plato de la cena, y al regresar, se lo dijo a sus compañeros.

– ¡Creo que nos ha pillado! ¡Es bueno de verdad este adivino! Os digo que nos va a delatar…

Llegó el turno del segundo plato, marisco, y se encargó de llevarlo el segundo criado. Al entrar en la sala, el campesino exclamó:

¡Aquí tenemos el segundo!

El criado entró en pánico, y regresó tembloroso a la cocina.

– ¡Nos pilló, sí! ¡A mí también!

Y en cuanto el tercer criado se acercó a la mesa con el postre, el campesino dio:

¡Y el tercero al fin!

El criado, al regresar a la cocina, dijo a sus compañeros:

– Debemos hablar con el adivino y ofrecerle algo a cambio de que no nos delate…

Así que le llamaron y le pidieron que no diera sus nombres al conde. A cambio, le dijeron dónde estaba escondido el dinero.

El campesino regresó contento a su sitio, pero en su ausencia, el conde había agarrado un cangrejo del plato y lo tenía escondido en una mano.

– A ver- dijo el conde- Necesito saber si de verdad eres un adivino o un charlatán… ¿Qué tengo escondido en la mano?

El pobre campesino comenzó a sudar y exclamó:

¡Ay, pobre Cangrejo! ¡Ahora sí que te atrapó el conde!

El conde entonces soltó el cangrejo en el plato, totalmente maravillado. Más aún cuando el campesino le indicó dónde estaba escondido el dinero.

Cangrejo regresó con una buena recompensa a su casa, pero al llegar a ella, dijo:

– No pienso volver a hacerme pasar por adivino ni por nada de lo que no soy… ¡menudo miedo he pasado!

Qué temas puedes trabajar con el cuento ‘El adivino’

Con este cuento popular, puedes hablar con los niños de:

– El valor de la sinceridad.

– Los problemas en los que nos pueden meter los engaños.

– Las lecciones aprendidas.

Reflexiones sobre este cuento infantil sobre la sinceridad

Dicen que se pilla antes a un mentiroso que a un cojo, aunque en este caso, el protagonista de nuestra historia tuvo mucha suerte y salió airado del lío en el que se había metido. Eso sí, salió de él con una buena lección aprendida:

Las mentiras nos terminan metiendo en un problema: antes o después, una mentira nos terminará metiendo en un buen lío o en una situación embarazosa que puede empeorar mucho las cosas. Los engaños nunca salen bien, y esto es algo que pudo aprender Cangrejo, el protagonista de esta divertida historia.

Aprender de los errores: si algo aprendió Cangrejo de este gran lío en el que se metió es que no debía volver a engañar ni a mentir. Ni por supuesto, hacerse pasar por algo que no era, ya que al final, estos engaños no hacen más que ponernos en peligro. Aunque en este caso, Cangrejo tuvo mucha suerte y se quedó solo en un susto que le sirvió como lección.

Más cuentos infantiles con sobre la sinceridad

Si quieres profundizar más en el tema de la sinceridad y de por qué no debemos mentir o engañar a los demás, no dejes de leer también estos otros cuentos:

Cuentos para niños con moraleja: El engaño de la milpa
El engaño de la milpa
mitología griega para niños
Leyenda de Atlas para niños
Un cuento para niños sobre la prudencia: El carbonero
El carbonero

– Cuidado con los ‘listillos’, El engaño de la milpa: pues sí, debemos tener cuidado con aquellos que intentan aprovecharse de otros a base de mentiras y engaños, porque suelen ser muy hábiles a la hora de disfrazar la mentira de verdad.

– La leyenda de Atlas: quería Atlas deshacerse de su castigo usando la astucia y los engaños, pero.. ¿se saldrá con la suya? No te pierdas esta leyenda de la mitología griega.

El carbonero: debemos aprender a desconfiar de los desconocidos y de sus supuestas ‘buenas intenciones’. Muchas veces son argucias para conseguir algo…

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Estefania Esteban
Estefania Esteban
Periodista y escritora de literatura infantil.

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