Cómo se desenduendó Margarito. Cuento para niños sobre el ingenio

A veces sin querer nos metemos en situaciones de las que queremos salir y no podemos. Solo lo conseguiremos con tacto y con ingenio. Y si no, lee este cuento de ‘Cómo se desenduendó Margarito’, un cuento para niños que nos llega de la cultura oral mexicana, en concreto, de Jalisco. ¡Te encantará!

Un cuento corto para niños: Cómo se desenduendó Margarito

El cuento de cómo Margarito se desenduendó, un cuento infantil con valores
‘Cómo se desenduendó Margarito’, un cuento sobre la asertividad

Margarito era un niño con mucha imaginación y muy listo. Pero un día, necesitó la ayuda de los duendes, así que les llamó y ellos, que son muy orgullosos y siempre quieren demostrar que son capaces de cualquier cosa, le ayudaron.

Pero desde entonces, los duendes le seguían constantemente a todas partes, y Margarito se cansó de tenerles cerca a todas horas.

Que Margarito iba a comprar con su madre, pues ahí estaban los duendes ‘cuchicheando’. Y si Margarito quedaba para jugar con sus amigos, también le seguían los duendes. Hasta en el colegio, los duendes se quedaban junto a él y no dejaban de observarlo. Pero claro, solo los podía ver Margarito… Todos sabemos que a los duendes solo los pueden ver quienes ellos quieren que les vean…

Margarito estaba cansado de los duendes. Pero, ¿qué podía hacer para que se fueran sin enfadarse?

Cómo se desenduendó Margarito con ‘mucho tacto’

Pensó y pensó y al fin se le ocurrió algo. Margarito recordó que los duendes son muy orgullosos.

– ¡Querrán demostrar que pueden hacer lo que les pido!- pensó…

Así que un día, les pidió que fueran a por agua a la fuente. Y el caso es que la fuente estaba cerca, pero Margarito les dio para que trajeran el agua unos calcetines.

Los pobres duendes, cada vez que regresaban donde estaba el niño, el agua había desaparecido, porque se había escurrido por el trozo de algodón.

Y así, avergonzados por no poder cumplir el trabajo encomendado, decidieron irse, por puro orgullo. Y Margarito pudo al fin desenduendarse.

Qué valores puedes trabajar con ‘Cómo se desenduendó Margarito’

Fíjate en todos los temas que puedes trabajar con este cuento de ‘Cómo se desenduendó Margarito’:

Reflexiones sobre el cuento ‘Cómo se desenduendó Margarito’

Cuando te veas en un apuro, piensa, porque de la inteligencia surgen el ingenio y la resolución de problemas:

  • Esto es asertividad: ¿Alguna vez oíste hablar de asertividad? Significa poder solucionar un problema o dar una opinión sin tener que enfrentarse con nadie ni renunciar a nuestro objetivo. En ‘Cómo se desenduendó Margarito’, Margarito podía haber gritado a los duendes… ¡estaba enfadado y harto! Pero no quiso hacerles daño. Tampoco estaba dispuesto a vivir con los duendes pegado a él todo el día. Así que buscó una forma de conseguir su objetivo sin causar mucho daño. Eso es ser asertivo. Y ¿cómo lo consiguió? ¡Usando el ingenio!
  • La inteligencia, nuestro mejor aliado: Para resolver un problema tenemos dos caminos. Uno de ellos es la imposición y la fuerza. Puede que te sirva en un primer momento, pero harás daño a otras personas y a la larga no suele dar muy buen resultado. En cambio, la otra manera de resolver un problema es usando el ingenio, la inteligencia. El objetivo es conseguir lo que te propones pero sin causar demasiados daños. Y es lo que hizo Margarito. Buscó ‘el punto débil’ de los duendes para usarlo a su favor. Y el punto ‘débil’ de los duendes, era el orgullo.

«El orgullo es necesario, pero en exceso, puede convertirse en una debilidad»

Reflexiones sobre ‘Cómo se desenduendó Margarito’

Una reflexión más sobre el cuento ‘Cómo se desenduendó Margarito’

El orgullo ¿es bueno o malo?: El orgullo no es malo, pero como todo, debe administrarse en la justa dosis. Ya sabes que todo en exceso puede ser perjudicial. Tener orgullo es necesario para labrar una buena autoestima y porque el orgullo muchas veces nos lleva a esforzarnos y perseverar en nuestro empeño. Deja de ser beneficioso cuando por orgullo nos comportamos como no queremos, o hacemos daño a otra persona o bien perdemos algo que no deberíamos perder. Mira bien dónde está el límite y usa el orgullo para conseguir éxitos, no para desperdiciar oportunidades.

Otros preciosos cuentos cortos para niños sobre los duendes

¿Te gustan los duendes? La verdad es que son seres maravillosos y muy curiosos. Aquí encontrarás más lecturas relacionadas con ellos:

  • El zapatero y los duendes: Un zapatero anciano y muy trabajador se encuentra en un momento delicado… y unos misteriosos ‘hombrecillos’ deciden ayudarlo. Descubre este precioso cuento clásico repleto de valores.
  • El enano saltarín: Un cuento clásico de los hermanos Grimm que nos explica la diferencia entre generosidad y ayuda con ciertos intereses…
Cuento para niños con valores
El enano saltarín: Rumpelstiltskin

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Estefania Esteban
Estefania Esteban
Periodista y escritora de literatura infantil.

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