Este cuento, ‘Un hada de Navidad’, fue escrito por John Strange Winter, pseudónimo de la escritora británica Henrietta Eliza Vaughan Stannard (1859-1911) . Fundó y dirigió la revista Winter’s Weekly y fue muy activa en el mundo periodístico y literario. El relato nos cuenta una historia de empatía, solidaridad y bondad entre dos amigos. Todo, por supuesto, enmarcado en la Navidad. La verdadera bondad comienza cuando estamos dispuestos a renunciar a algo que deseamos…
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El cuento Un hada de Navidad

Faltaban pocos meses para la Navidad, y en la escuela de la señorita Ware no se hablaba de otra cosa. En los recreos, en el aula y hasta en los pasillos, los niños se contaban con entusiasmo los planes que los esperaban durante las vacaciones.
– Iré al festival de Navidad– anunció Bertie Fellows-. Mi madre dará una fiesta y mi tía otra. ¡Será maravilloso volver a casa!
– Mi tío Bob me regalará unos patines – dijo Harry Wadham con orgullo.
– Y mi padre me ha prometido una bicicleta – añadió George Alderson.
– ¿La traerás a la escuela? – preguntó Harry.
– Claro, si la señorita Ware no se opone, calro.
Entonces Bertie se volvió hacia el niño que guardaba silencio a su lado.
– ¿Y tú, Tom? ¿Dónde pasarás las vacaciones?
Tom bajó la mirada antes de responder.
– Me quedaré aquí.
– ¿Aquí? ¿En la escuela? – exclamaron varios a la vez-. ¿Por qué no vuelves a casa?
– Mi casa está en la India -respondió Tom con voz suave-. Y no puedo ir.
– ¿No tienes parientes más cerca?
Tom negó con la cabeza.
– Solo allí.
Los demás se miraron con una mezcla de sorpresa y lástima.
– Si yo no pudiera ir a casa por Navidad – dijo Bertie-, creo que me moriría.
– No- respondió Tom con serenidad-. Sentirías mucha nostalgia, pero sobrevivirías. Esperarías que algo cambiara… o que apareciera algún hada bondadosa.
– Ya no existen las hadas- rio Bertie-. Pero escribiré a mi madre para pedirle que te invite a venir conmigo.
Tom lo miró con incredulidad.
– ¿De verdad lo harás?
– Claro que sí. Mi madre nunca dice que no.
Un hada de Navidad: la respuesta de la madre de Bertie
Pero pocos días después llegó la respuesta, y no era la que Bertie esperaba. La carta hablaba de la pequeña Alice, su hermana, enferma de escarlatina, y explicaba que no habría Navidad en casa ese año. Bertie debía quedarse en la escuela. Al leerla, el niño rompió a llorar, ocultando el rostro entre los brazos.
Tom intentó consolarlo como pudo, con palabras suaves y torpes caricias en el hombro. Cuando Bertie le entregó la carta, Tom comprendió.
– Podría ser peor – dijo al fin-. Cuando Alice se recupere, volverás a casa. Y tu madre se sentirá mejor si cree que estás siendo valiente.
La señorita Ware también intentó animarlo.
– No es bueno que nadie pase las fiestas solo-dijo-. Al menos ahora os tenéis el uno al otro.
Llegó el final del trimestre, y el colegio se fue vaciando. Al caer la noche, solo quedaron Bertie y Tom, sintiéndose pequeños en aquellas habitaciones demasiado grandes. Hablaron largo rato antes de dormir, recordando sus hogares, intentando ser valientes.
Un hada de Navidad: justo a tiempo
En la víspera de Navidad llegó una gran caja enviada por la madre de Bertie. Y esa misma noche, cuando ya todo parecía tranquilo, sonó la campana.
– ¿Tom Egerton? -preguntó una voz.
Tom corrió escaleras abajo y se lanzó a los brazos de una mujer alta y elegante.
– ¡Tía Laura!
Ella explicó que había llegado a Londres el día anterior y que había querido darle la sorpresa.
– Debes hacer tu equipaje enseguida -dijo-. Nos iremos a casa.
El rostro de Tom se iluminó… pero solo por un instante. Miró a Bertie, solo junto a la pared.
– No puedo ir- dijo al fin.
– ¿Cómo que no?
– No puedo dejar a Bertie aquí solo. Él quiso compartir su Navidad conmigo y se quedó sin poder volver a casa. Ahora es mi turno. Debo quedarme con él. No puedo dejarlo solo.
La tía Laura lo miró en silencio. Luego lo abrazó con fuerza.
– Entonces vendrá con nosotros- dijo-. La bondad nunca sobra en este mundo, muchacho.
Y así fue como Bertie y Tom aprendieron que, aunque muchos digan que ya no existen, a veces las hadas aparecen cuando alguien decide pensar primero en los demás.
Qué temas podemos trabajar con el cuento ‘Un hada de Navidad’
Utiliza este precioso cuento navideño, ‘Un hada de Navidad’, para reflexionar sobre todos estos temas:
- La empatía
- El verdadero sentido de la generosidad
- La magia de la Navidad y la unión de las familias
- El valor de la amistad
Reflexiones sobre el cuento ‘Un hada de Navidad’
El corazón generoso mide sus actos por el bien del otro, no por la propia ventaja. no es fácil quedarse cuando el deseo nos pide marchar, pero ahí radica, justo en el sacrificio por el otro, el verdadero sentido de la generosidad. y por supuesto, el principio de la empatía.
- La empatía nace del dolor compartido. El sufrimiento propio puede convertirse en comprensión hacia el sufrimiento ajeno. En la historia de ‘Un hada de la Navidad’, Tom parece estar acostumbrado a la soledad y a la distancia de su hogar en la India. Esa experiencia le permite comprender el dolor de Bertie cuando descubre que no podrá volver a casa por Navidad. En lugar de competir por quién sufre más, Tom consuela, relativiza y acompaña. El cuento sugiere que la empatía no surge de la comodidad, sino de haber conocido la pérdida o la nostalgia.
- La Navidad como símbolo de hogar y pertenencia. La Navidad no es solo una fecha festiva, sino un momento que intensifica el deseo de sentirse acompañado y querido. La historia de ‘Un hada de Navidad’ insiste en la idea de “volver a casa” como el mayor anhelo de los niños. Cuando ese regreso no es posible, el vacío se vuelve más evidente. La Navidad actúa como catalizador emocional: aquello que se soporta el resto del año se vuelve más doloroso en estas fechas, lo que refuerza la importancia del afecto y la compañía.
«Cuando alguien actúa con generosidad, el mundo se vuelve un poco más justo»
— (Reflexiones sobre ‘Un hada de Navidad’)
Más reflexiones sobre el cuento ‘Un hada de Navidad’
- La verdadera generosidad implica renuncia. Ser bondadoso no consiste en dar lo que sobra, sino en renunciar a algo propio. El gesto decisivo del cuento ‘Un hada de Navidad’ es la negativa de Tom a marcharse con su tía. Él renuncia a la posibilidad de regresar a un hogar cálido y esperado para no dejar solo a su amigo. Este acto no es impulsivo ni heroico en apariencia: nace de una conciencia moral clara y silenciosa. El relato muestra que la auténtica generosidad siempre tiene un coste personal.
- La amistad como refugio frente a la ausencia. La amistad puede sustituir, aunque sea parcialmente, la falta de hogar o familia. Bertie y Tom comienzan en ‘Un hada de Navidad’ como compañeros circunstanciales, pero la experiencia compartida de quedarse solos los une profundamente. La escuela vacía, la noche, las historias antes de dormir: todo construye una intimidad que convierte la amistad en un espacio seguro. El cuento defiende que los vínculos elegidos pueden ser tan significativos como los familiares.
«Un amigo es quien transforma una espera triste en un tiempo soportable»
— (Reflexiones sobre el cuento ‘Un hada de Navidad’)
Últimas reflexiones sobre el cuento ‘Un hada de Navidad’
- El sufrimiento compartido se vuelve más llevadero. La compañía no elimina el dolor, pero lo transforma. Ni Bertie ni Tom consiguen la Navidad que esperaban en este cuento de ‘Un hada de Navidad’. Sin embargo, el hecho de no estar solos cambia por completo la experiencia. La tristeza no desaparece, pero deja de ser destructiva. El cuento plantea que el consuelo no siempre llega en forma de soluciones, sino de presencia.
- Las “hadas” existen como metáfora de la bondad humana. La magia no es sobrenatural: nace de los actos de bondad. El cuento de ‘Un hada de navidad’ comienza negando la existencia de las hadas y termina afirmándola simbólicamente. El “hada” no es un ser mágico, sino la cadena de actos generosos: la carta de la madre, la decisión de Tom, la respuesta de la tía Laura. Así, el relato transforma un elemento fantástico en una enseñanza ética: la bondad crea milagros cotidianos.
«El hogar no siempre es un sitio al que se vuelve, sino una persona que permanece»
— (Reflexiones sobre ‘Un hada de Navidad’)
Otros preciosos cuentos de Navidad
Y recuerda que también puedes escuchar muchos cuentos de Si te gustó el cuento de ‘Un hada de Navidad’, prueba a descubrir estos otros cuentos navideños:
- El pecado del príncipe obispo. Un cuento sobre la codicia y a dónde nos puede llevar.
- Las vacaciones del señor Bluff. A veces nos volvemos egoístas y solo vemos nuestros propios problemas, ignorando que ahí fuera hay quien sufre mucho más.

- La Navidad del filántropo. Un pequeño niño le enseña a un hombre ya mayor el verdadero sentido de la generosidad.
Y recuerda que también puedes escuchar muchos cuentos de navidad narrados mediante podcast. Los encontrarás en el canal de Tucuentofavorito.com en Spotify y en Ivoox.


