Un precioso cuento sobre el triunfo del amor

Este cuento, de origen alemán, cuenta una historia de amor que además incluye algunos valores esenciales como el de la perseverancia o la paciencia. Se llama ‘Sietebellas’, y es un cuento popular recopilado por Karl Müllenhoff y más tarde por Ludwig Bechstein. Narra una preciosa historia entre una joven humilde y el hijo del rey. Al final el pensamiento que nos queda es el de ‘el amor todo lo puede’. 

Un hermoso cuento de amor con valores para niños: Sietebellas

Sietebellas, un cuento de amor para niños
Sietebellas: un cuento de amor para niños

Cuentan que hace mucho tiempo existió una joven muy humilde pero tan bella, que causaba admiración allá por donde pasaba. Tanto es así, que todos pensaban que su belleza equivalía al de siete mujeres hermosas juntas. Por eso la llamaban ‘Sietebellas’. 

Además, Sietebellas era también muy trabajadora y bondadosa, tanto como siete jóvenes juntas. Pero era muy humilde y tímida, y cuando iba a la ciudad a hacer algún recado, se tapaba el rostro con un velo. 

Un día, el hijo del rey vio pasar a la muchacha y extrañado preguntó:

– ¿Quién es esa joven que esconde su rostro? Anda con tanta elegancia…

– Oh, alteza- contestó uno de sus pajes- Es Sietebellas. Es tan hermosa, que no quiere que nadie la vea.

– ¿De veras? Pues yo necesito verla. Por favor, busca dónde vive y entrégale una carta de mi parte. Le haré pensar que es un recado del rey, y la citaré esta noche junto al roble que hay a la entrada del pueblo. 

La joven, algo asustada ante la carta real, acudió sin rechistar a donde le ordenaba el príncipe. Y él, por supuesto, se quedó hechizado al instante al verla por primera vez sin el velo que cubría su rostro.

– ¿Eres mucho más bella de como imaginaba!- dijo el príncipe.

El príncipe se enamora de Sietebellas

Después de ese encuentro, el príncipe sintió que se había enamorado, y sintió unos deseos tremendos de volver a ver a Sietebellas, así que le envió de regalo unos zapatos de plata y le pidió que se encontrará con él de nuevo junto al viejo roble.

– Sietebellas- le dijo el príncipe- Estoy enamorado de ti. Si me correspondieras… ¿querrías ser mi esposa algún día?

– Oh- dijo ella bajando la cabeza- No podría hacer eso nunca, alteza… Yo soy pobre y su padre no lo vería nunca con buenos ojos. Ni tampoco el pueblo…

– No me importa lo que opinen otros- protestó él- Es el corazón quien manda…

– No, no podría- repitió ella. 

El príncipe no se dio por vencido. Poco después, le volvió a mandar un regalo. Esta vez, un vestido bordado con hilo de oro. Y de nuevo se encontraron por la noche junto al roble.

– ¿Te lo has pensado más detenidamente?- preguntó el príncipe.

– La verdad es que no he tenido mucho tiempo de pensar… Creo que no podré cambiar de opinión. Aunque yo también sienta lo mismo, nadie aceptaría que un príncipe se casara con una campesina…

El joven príncipe estaba desesperado. No encontraba la manera de hacer cambiar de idea a la joven. Y a pesar de ello, siguieron encontrándose junto al roble con mucha frecuencia. Tal es así, que un día un paje les vio y avisó al rey. Este, por supuesto, estalló en cólera y como castigo, envió a sus hombres para que prendieran fuego a la casa de la joven y de su familia. 

Sietebellas consiguió escapar de las llamas, pero al día siguiente, todos pensaron que había muerto. El príncipe lloró desconsoladamente y el rey le ordenó casarse con la hija de un rey cercano. 

El destino de Sietebellas

Sietebellas, por su parte, decidió cortarse el pelo y vestirse de hombre para buscar trabajo en el pueblo. Y, casualidades del destino, fue contratada como paje por el rey. Era tan servicial y dulce Sietebellas, que enseguida se convirtió en el paje favorito del rey. Ante ellos, se había presentado bajo el nombre de ‘Desgracia’. 

Se acercaba el día de la boda, y el príncipe seguía enamorado de Sietebellas. No podía dejar de pensar en ella y llorar amargamente. El día del enlace, Sietebellas, como paje favorito del rey, iba en la comitiva, algo más atrasada que el príncipe. Empezó a cantar y de pronto el príncipe escuchó su voz. Le dio un vuelco al corazón. Corrió en busca del que cantaba y al encontrarse de frente con Sietebellas, la reconoció al instante, a pesar de ir vestida como un muchacho.

– ¡Sietebellas!- gritó entusiasmado el príncipe.

Sin embargo, estaba a punto de casarse con una mujer a la que no amaba. ¿Qué podía hacer? Entonces corrió hasta donde estaba su padre y le planteó el siguiente dilema:

– Padre, me ha surgido una duda y debo resolverla con su ayuda. Necesito que entiendas mi problema: tenía un pequeño cofre al que tenía mucho cariño. Pero perdí hace poco la llave, una hermosa llave de plata. Mandé fabricar otra y ya la tengo, pero justo hoy, encontré mi vieja llave de plata. ¿Cuál debo usar para abrir mi cofre?

– Umm… hijo, la llave antigua, por supuesto. Es la original y a la que realmente tienes más cariño.

– Pues eso es lo que haré, padre. Acabo de encontrarme con la mujer a la que amo, la cual pensé que había perdido. Pero la encontré de nuevo y hoy debo casarme con ella.

El rey, impresionado, fue a conocer a la mujer de la que su hijo hablaba con tanta pasión. Y se encontró de frente con su paje:

– ¡Pero si es ‘Desgracia’!

– No, padre, se ha hecho pasar por ‘Desgracia’, pero es ‘Sietebellas’.

Y ella al fin le contó la verdad al rey. Sietebellas y el príncipe se casaron aquel mágico día en el que el amor, sí, por fin triunfó. 

Qué valores puedes trabajar con este cuento

Usa este precioso cuento alemán para hablar de estos temas con tu hijo:

– El poder del amor.

– La sinceridad.

– La paciencia y la perseverancia.

– La empatía.

Reflexiones sobre el cuento de Sietebellas para niños y mayores

Este precioso cuento sobre el triunfo del amor nos deja también profundas reflexiones como estas:

No te rindas. Por amor, lo que triunfa es la perseverancia: cuando el amor es sincero y correspondido, a veces solo es cuestión de tener paciencia y perseverar. Rendirse ante el primer obstáculo no estaba en los planes del príncipe, que siguió insistiendo, convencido de que el amor entre la joven y él era auténtico. Al final, evidentemente, su paciencia y esfuerzos obtuvieron recompensa.

La sinceridad y el ingenio para conseguir un objetivo: el príncipe tenía claro que amaba a Sietebellas, pero tenía que superar un obstáculo muy grande: su padre. ¿Cómo convencerlo y conseguir que diera su aprobación a ese enlace? Siendo sincero y consiguiendo la empatía de su padre. Para ello, debía usar una metáfora que pudiera entender. Las metáforas son fantásticas para explicar algo complejo o abstracto a otras personas. En esta ocasión, usó la metáfora del cofre y la llave de plata que perdió. El padre al fin pudo entender lo que su hijo le quería comunicar.

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Author

Estefanía Esteban es periodista y escritora de literatura infantil. Ha publicado el libro 'Cebricornio' con la editorial Babidibú.

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