Una poesía de Juan Ramón Jiménez para leer con los niños

Aquí encontrarás una maravillosa poesía corta de Juan Ramón Jiménez, ‘Noche de lluvia en Granada’. Un poema ideal para leer con los niños. Además te explicamos cómo puedes sacarle el máximo partido.

Una poesía corta ideal para leer con los niños: Noche de lluvia en Granada

Noche de lluvia en Granada, poesía corta para niños
Noche de lluvia en Granada, una poesía de Juan Ramón Jiménez para leer con los niños

Presta atención al poema de Juan Ramón Jiménez (1881-1958). Puedes utilizarlo de muchas formas con los niños. Te damos algunas ideas más adelante:

Llueve de noche,

llueve en Granada,

sinfonía alegre

baja y callada.

Plic, plac,

ruidos a los lados.

Plic, plac,

ruidos en los tejados.

Plic, plac,

ruidos en la calle.

Es una noche de lluvia,

de lluvia callada,

es una noche

de lluvia en Granada.

(Juan Ramón Jiménez)

Cómo utilizar la poesía ‘Noche de lluvia en Granada’ con los niños

Esta poesía es fantástica para leer con los más pequeños y trabajar la atención y la comprensión lectora. Aquí tienes algunas ideas para usar este poema corto con los niños:

Mejora la atención y la comprensión lectora: para ello, recita el poema y pide atención a los niños. Después puedes hacerles algunas preguntas para comprobar si atendieron y si entendieron el poema. Preguntas como estas:

1. ¿En dónde está lloviendo?

2. ¿Es de día o de noche?

3. ¿Cómo suena la lluvia?

Trabaja la memoria: como habrás visto, se trata de una poesía muy corta y muy sencilla de memorizar. Puedes usarla con los niños como trabajo para la memoria. Deben intentar aprendérsela y repetirla.

Incentiva la imaginación: la escena nos presenta una noche silenciosa y lluviosa. ¿Cómo ser la imaginan los niños? ¿Habrá personas que salten los charcos? ¿Paraguas de colores? ¿Algún animal que busca refugio en algún sitio? Con todo ello, puedes pedir a los niños que hagan un dibujo. ¡Es un trabajo fantástico para la creatividad!

Juega con las onomatopeyas: a los niños les encantan las onomatopeyas. Juega con ellos a interpretar varios sonidos. Si la lluvia hace ‘plic plac’ al caer y chocas con el suelo o los objetos, ¿Cómo hará el viento? ¿Y un trueno? Con este juego los niños pueden participar más y perder el miedo a hablar en público. Es muy bueno para que ganen en confianza en sí mismos y mejorar, de esta forma, la autoestima.

Otras fantásticas poesías para niños con las que jugar

Si buscas más poesías cortas para poder jugar con los niños e incentivar en ellos su amor por la literatura, prueba también con todos estos poemas. ¡Te encantarán!:

Se mató un tomate: las poesías divertidas y disparatadas como esta tienen un gran poder de atracción para los más pequeños. En esta ocasión disfrutarán de lo lindo con este divertido poema de Elsa Isabel Bornemann. Y de paso, podrás hacer un repaso por el vocabulario relacionado con los vegetales. ¡Fabulosa!

Diez perritos: ¿quieres un poema con el que además puedas repasar las matemáticas? ¡Este es el poema que buscabas! Es divertido, corto, y animará a los niños a contar para responder a una pregunta muy sencilla… ¿cuántos perritos recuperó la mamá?

Un hipopótamo: si lo que buscas es una poesía realmente corta y divertida para niños muy pequeños, esta te encantará. Es de María Elena Walsh, y consiste en describir a un hipopótamo muy, pero que muy pequeño.

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