Este cuento, ‘La ratita atrevida’, nos habla de un valor esencial que a veces olvidamos: el de la gratitud. Y no es un valor que nazca de repente ante un gesto extraordinario, sino algo que deberíamos sentir en nuestro día a día, nuestra vida cotidiana. Descubre este interesante cuento popular español y las reflexiones que nos deja.
TIEMPO DE LECTURA: 7 MINUTOS
El cuento popular español ‘La ratita atrevida’

Flor era una ratita que vivía cómodamente en un molino junto con algunas amigas. Y allí, la verdad, es que tenía prácticamente de todo: un lugar seguro y cálido para el invierno y comida abundante durante todo el año. De los sacos que el molinero llevaba al molino, tanto de trigo como de maíz, siempre caían granos que Flor y sus amigas aprovechaban.
Pero los días pasaban y Flor sentía que le faltaba algo:
– Estoy cansada de comer lo mismo día tras día.. Mi abuela me habló de un alimento llamado queso. Me dijo que era el manjar más delicioso del mundo. Y aquí no lo tenemos. Sólo conocemos este molino. ¿Qué habrá más allá? Creo que voy a explorar mundo- dijo un día Flor.
– Oh, pero eso es peligroso, amiga. Puede que te encuentres algún gato, o tengas dificultades por el camino. ¿Dónde vas a estar mejor que aquí, con nosotras? – dijo su mejor amiga.
– Sí, ya sé que aquí tengo todo lo necesario para estar bien, pero necesito vivir aventuras. Está decidido. Mañana a primera hora partiré hacia el norte.
Y así fue. Al día siguiente, la ratita Flor salió de viaje, no sin antes despedirse de sus amigas. Tomó el camino del bosque y estuvo andando durante un par de horas, cuando vio un río de aguas cristalinas y se acercó a beber. Pero en ese momento, un cangrejo agarró su hocico con una de sus pinzas.
– ¡Ay! ¡Suelta, suelta, cangrejo, que me haces daño!
El animal soltó la nariz de la ratita, pero tarde. La pobre estaba dolorida.
– ¡Qué daño! Bueno, seguiré por otro camino, a ver si tengo mejor suerte.
La desesperación de la ratita atrevida
Así que la ratita se adentró en un camino de arena. Pero poco después, un carruaje tirado por caballos pasó a su lado a gran velocidad. Uno de los caballos le pisó una pata.
– ¡Ay! ¡Ay! ¡Qué daño!- gritó la ratita.
Se acercó cojeando a una piedra para sentarse y comenzó a llorar.
– ¿Y ahora qué voy a hacer? No puedo andar… y tengo hambre.
Entonces apareció a su lado una pequeña hada.
– ¿Qué te pasa, ratita? ¿Por qué lloras?
– Quería conocer mundo, pero todo me salió mal… Un cangrejo me pinchó en la nariz y un caballo me pisó una pata. Estoy dolorida y además muerta de hambre… ¡Cómo echo de menos mi molino y los granos de maíz! Y sobre todo, a mis amigas…
El hada la miró compasiva:
– Te entiendo, ratita. Puede que no estuvieras preparada para iniciar un viaje así… Si quieres, te llevaré de vuelta con tus amigas. Espera unos años y cuando estés preparada, vuelve a intentarlo.
– ¿De veras podrías hacer eso por mí?
– ¡Claro! Agárrate a mi mano que te llevo volando.
El hada ayudó a la ratita a regresar a su hogar. Sus amigas se pusieron muy contentas al verla de nuevo. Y Flor, por supuesto, aprendió una buena lección. A partir de entonces, no dejó de agradecer ni un sólo día la vida que tenía.
Qué temas podemos trabajar con el cuento de La ratita atrevida
Utiliza este cuento popular español, ‘La ratita atrevida’, para reflexionar sobre:
- El valor de la gratitud.
- El coraje.
- La madurez. Todo a su tiempo.
- Por qué a veces no valoramos las cosas que tenemos hasta que las perdemos.
- La ambición.
- El valor de la compasión.
Reflexiones sobre el cuento ‘La ratita atrevida’
A veces se nos olvida agradecer lo que tenemos, porque el día a día consigue que lo extraordinario parezca normal. Pero no pierde su valor, sino la percepción que nosotros tenemos. Sólo cuando lo perdemos, somos conscientes de lo que teníamos. Es parte de lo que este cuento de ‘La ratita atrevida’ quiere recordarnos.
- Valoremos lo que tenemos: En este cuento de ‘La ratita atrevida’, Flor vivía con comodidad y seguridad, pero no era capaz de apreciarlo del todo, hasta que enfrentó dificultades fuera de su hogar. Sólo cuando sintió perder lo que tenía, se dio cuenta de su error.
Esta falta de gratitud es común cuando algo se tiene asegurado: lo cotidiano pierde brillo y lo desconocido se vuelve deseable solo por ser diferente. Pero la aventura de Flor le muestra que lo que parecía “normal” era en realidad un verdadero tesoro: seguridad, amistad, hogar y sustento.
- Las experiencias ‘dolorosas’ nos ayudan a aprender: A veces nos preguntamos por qué tenemos que pasar por obstáculos dolorosos en la vida. Pero es que todos estos obstáculos son en realidad los maestros de la vida. En este caso, en ‘La ratita atrevida’, las experiencias dolorosas fuera del molino (el cangrejo, el caballo, el hambre) son necesarias para que Flor despierte a esta realidad. El agradecimiento no nace de tenerlo todo, sino de darse cuenta de lo que realmente importa. Al volver a casa, no sólo regresa físicamente: regresa también emocionalmente transformada, con una nueva mirada sobre su vida.
«Cuando sentimos que tenemos algo seguro, lo cotidiano pierde brillo y lo desconocido se vuelve deseable sólo por ser diferente»
— (Reflexiones sobre ‘La ratita atrevida’)
Más reflexiones sobre ‘La ratita atrevida’
- El deseo de aventura es natural, pero requiere preparación: Tener sueños y curiosidad es positivo, pero también es importante estar preparado antes de lanzarse a lo desconocido. En ‘La ratita atrevida’, el hada le recuerda a Flor la necesidad de hacer cada cosa a su tiempo, según la madurez y nivel de aprendizaje que tengamos en la vida. No hay que correr, sino aprender a encontrar el momento para enfrentarnos a la ‘aventura’ de la vida.
El hada le sugiere que quizás más adelante esté preparada para explorar. El mensaje es que los sueños no deben abandonarse, sino madurarse.
- La experiencia, la gran maestra de la vida: Si te das cuenta, en el cuento de ‘La ratita atrevida’, hubo quien intentó alertar del riesgo a la pequeña Flor. Pero las advertencias de las amigas no fueron suficientes; Flor tuvo que vivir su propia experiencia para comprender los riesgos del mundo exterior. Y es que en realidad, todos aprendemos de nuestros propios errores. Mucho más que las palabras, las experiencias son las que nos ‘curten’ y ayudan a madurar en la vida.
- No hay que avergonzarse de dar marcha atrás: Muchas veces pensamos que una vez puesto en marcha un plan, no hay ‘vuelta atrás’. Y esto no es así. Reconocer que uno no está listo y pedir ayuda (como hizo la protagonista de ‘La ratita atrevida’ con el hada) es un signo de sabiduría, no de fracaso.
- La verdadera riqueza está en los vínculos y la seguridad emocional: Al final del cuento de ‘La ratita atrevida’, Flor extrañaba más a sus amigas que al queso o la aventura, mostrando que los lazos afectivos son fundamentales para la felicidad.
«Tener sueños y curiosidad es positivo, pero es importante estar preparado para lanzarse a lo desconocido»
— (Reflexiones sobre ‘La ratita atrevida’)
Otros preciosos cuentos españoles
Si te gustó este cuento popular de ‘La ratita atrevida’, prueba a leer también estos otros cuentos de origen español:
- La ratita presumida: De nuevo una ratita como protagonista de un cuento, pero esta vez, el mensaje es diferente. Este cuento nos habla de humildad y de prudencia. ¡No te lo pierdas!
- El león que se hizo el muerto: Este cuento es en realidad una fantástica fábula sobre el ingenio y la astucia, por encima de la fuerza bruta.

- El ratoncito Pérez: Sí, el famoso cuento del ratón Pérez, famoso por dejar un regalo a los niños a cambio del diente de leche que se les cae.
Y recuerda que también puedes escuchar muchos relatos narrados mediante podcast. Búscalos en el canal de podcast de Tucuentofavorito.com en Spotify y en Ivoox.


