Una fábula corta sobre la avaricia

Muchas veces tenemos algo que nos gusta y queremos más y más. Perdemos el control y… ¡lo perdemos todo! Es lo que nos recuerda ‘La mujer y la gallina’, una fábula corta de Esopo para niños que nos habla precisamente de la codicia o avaricia. No te pierdas este relato corto y sus reflexiones finales sobre el mensaje que transmite su moraleja.

Una fábula corta de Esopo sobrela avaricia: La mujer y la gallina

Fábula de Esopo para niños: La mujer y la gallina
‘La mujer y la gallina’, una fábula de Esopo sobre la avaricia

Tenía una mujer una gallina que daba un huevo al día. Era un huevo de un sabor envidiable, y la mujer pensó que si alimentaba más a su gallina, pondría más huevos y podría venderlos y ganar mucho dinero.

Así que le dio de comer más y más cebada, hasta que la gallina engordó tanto, que ya no pudo poner ni un solo huevo.

Moraleja: “si fuerzas lo que ya te sirve sin control ninguno para tener más, al final perderás lo que tienes”

Qué valores puedes trabajar con la fábula La mujer y la gallina

Con esta fábula corta de Esopo, podrás trabajar:

– La avaricia.

– Esa necesidad de controlar nuestras emociones.

Reflexiones sobre esta fábula de Esopo para los niños

Al igual que en el cuento de ‘La gallina de los huevos de oro’, en esta ocasión, es una granjera la que se dejó cegar por un deseo de codicia, con las consecuencias que suele conllevar esta:

Si deseas más de lo que necesitas, lo perderás todo: la avaricia nos lleva a querer más de lo que necesitamos. Es como un sentimiento que nos ciega y deforma la realidad. Consigue que dejemos de ver lo que realmente es importante para nosotros y hacemos de pronto de algo excesivo, una necesidad vital. Esto nos lleva a cometer auténticas locuras y a hacer cosas sin pensar. Y esto se debe a que la codicia nubla la razón y deja vía libre a las emociones. En el caso de nuestra protagonista, en lugar de disfrutar de lo que tenía y con lo que ya era feliz, quiso más, sin pensar en las consecuencias de sus actos. Al final perdió lo que tenía.

Por qué controlar nuestras emociones: todas las emociones pueden ser dañinas si no las controlamos (sí, incluso la alegría). Todo, en realidad, es malo en exceso. Ya lo decía Aristóteles, que la virtud está en el justo medio. Cuando nos desviamos de este equilibrio, podemos sufrir las consecuencias del exceso. Es esencial aprender a controlar nuestras emociones para contemplar todo desde la equidad y dejar que la razón pueda ‘dar su opinión’. Si las emociones nos embargan, la razón no tendrá espacio y terminaremos ‘errando’ en nuestras decisiones.

Otras fábulas de Esopo para niños con valores

El fabulista griego Esopo nos dejó cientos de fábulas, a través de él mismo y de sus discípulos, fábulas muy cortas pero con una gran enseñanza que podrás encontrar aquí con todas las explicaciones. Aquí tienes algunos buenos ejemplos:

Fábula sobre la responsabilidad para los niños
Los ratones y las comadrejas
Fábula de Esopo para niños
El lobo y la oveja
La rana gritona y el león, una fábula corta sobre la vanidad
La rana gritona y el león

– El sentido de responsabilidad con Los ratones y las comadrejas: tenían el honor unos ratones de ser los líderes para salvar a todos los demás ratones de las garras de las comadrejas, pero algo se interpuso en su camino: la vanidad.

– La sinceridad ante todo, con El lobo y la oveja: ¿cómo podría librarse la oveja de las garras del lobo? No se le ocurrió otra cosa que decir la verdad. ¿Funcionará?

La rana gritona y el león: la vanidad y la falta de astucia llevará a esta pequeña rana a cometer un gran error… Averigua qué hizo.