Un cuento de Tony de Mello para reflexionar sobre la aceptación del presente

Este cuento para adolescentes y adultos, ‘Buena suerte o mala suerte’. Nos plantea una profunda reflexión sobre el concepto de suerte, de azar y de cómo aceptamos lo que va llegando. Nada es bueno o malo por sí solo, sino que depende lo que suceda a continuación. Fantástico para adolescentes y adultos.

Un increíble cuento corto para reflexionar sobre el azar: Buena suerte o mala suerte

Buena suerte o mala suerte, un cuento sobre el azar  para adolescentes y adultos
‘Buena suerte o mala suerte’ un cuento sobre el azar

Un hombre muy humilde vivía con su hijo en una pequeña casa de campo con un caballo. El animal era su bien más preciado, ya que lo utilizaban para trabajar y para cargar con la cosecha. Pero un día, el caballo saltó la verja de la cuadra y se escapó. El vecino se acercó para decirle:

– Lo siento mucho, vecino, qué mala suerte has tenido. Con lo necesario que era ese caballo para ti…

Sin embargo, él le miró y respondió con total serenidad:

– Buena suerte o mala suerte, quien sabe…

Al cabo de unos días, el caballo regresó acompañado por diez caballos salvajes más. El vecino, al verlo, le dijo al hombre:

– ¡Menuda suerte! Ahora podrás volver a trabajar con tu caballo y criar o vender los otros.

Pero su vecino le miró y respondió:

– Buena suerte o mala suerte, quién sabe…

Todo es relativo…

Poco después, su hijo se cayó de uno de los caballos salvajes que intentaba domar y se rompió una pierna. Su vecino exclamó:

– Ay, qué mala suerte. Con lo mayor que eres, a ver ahora cómo vas a trabajar sin la ayuda de tu hijo…

Pero él, una vez más, le respondió:

– Buena suerte o mala suerte, quién sabe…

Más tarde, se declaró una guerra con un país vecino, y el ejército fue reclutando a todos los jóvenes del lugar. El hijo del vecino tuvo que alistarse, y el suyo no fue al tener la pierna rota. Su vecino volvió a decirle:

– Qué suerte has tenido, amigo. Mi hijo ha tenido que partir a la guerra, mientras que el tuyo se ha quedado en casa.

Pero él dijo de nuevo:

– Buena suerte o mala suerte, quién sabe… 

Escucha en podcast el relato de Buena suerte o mala suerte

También puedes escuchar el relato que acabas de leer. Utiliza uno de estos reproductores de podcast: el de ivoox o el de Spotify.

El vídeo con la historia narrada

Aquí tienes un vídeo fantástico cone esta historia, vía ‘Ojo al cuento’. Disfruta de las ilustraciones de Victoria Cabedo y la narración de Jorge Ratia. En Instagram les encuentras como @ojoalcuento:

Reflexiones sobre el cuento Buena suerte o mala suerte

Este increíble relato de Tony de Mello nos habla de aceptación del presente, sin valorarlo como positivo o negativo. Y es que en realidad todo es muy relativo…

Acepta las cosas como llegan sin valorarlas: todo puede ser negativo o positivo. Todo es relativo. Lo que ahora parece bueno, más tarde puede ser malo. Lo que ahora parece malo, más tarde puede ser positivo. El ahora es tan volátil, tan pequeño, que en el gran todo que formará el futuro puede tomar un camino inesperado.

La vida es una cadena de eslabones: todo lo que sucede tiene una inexplicable relación con lo siguiente. Todo lo que hacemos repercute en el siguiente paso que damos. En realidad, cada una de nuestras vivencias son eslabones de una enorme cadena sin ellos, nada tendría sentido. 

El concepto de buena suerte y mala suerte: pensamos que algo que nos repercute de forma negativa en el momento, es malo, pero eso es porque no vemos el todo en el tiempo… La suerte, como tal, puede que no exista. ¿Tú qué piensas?

Otros relatos fascinantes para reflexionar

Si te gustan este tipo de cuentos que nos ayudan a reflexionar sobre aspectos más profundos, estos otros te encantarán:

El mito de la caverna: la famosa alegoría de Platón nos habla de apariencias y de realidad y de cómo nuestros sentidos a veces nos engañan.

El cántaro agujereado: un cuento fabuloso sobre la autoestima y la necesidad de valorarnos y querernos más.

La anciana que buscaba una aguja: una increíble fábula china sobre la búsqueda de la felicidad. ¡No te la pierdas!