Una fábula corta con valores para reflexionar sobre las mentiras que hacemos verdad

La fábula ‘El zapatero que decía ser médico’ es una fábula corta de Fedro que nos anima a reflexionar sobre las mentiras y la divulgación de estas mediante los bulos. Fantástica para todas las edades. 

Una fábula corta sobre los bulos: El zapatero que decía ser médico

El zapatero que decía ser médico, una fábula de fedro sobre los bulos y las mentiras

Cuentan que un zapatero al que nadie compraba zapatos, ya casi arruinado decidió cambiar de oficio y hacerse médico. Era tan elocuente que la gente empezó a hablar maravillas de él.

– Es un médico magnífico- decía uno.

– Sí, sí, a mí me curó un dolor insoportable- decía otro, solo por seguirle la corriente y aparentar saber más que él.

Tal era su fama que hasta el rey quiso conocerle. Mandó que le llevaran hasta él. Pero el rey, que era muy sabio, quiso hacer una prueba para comprobar si en verdad ese hombre era médico, así que mandó traer un vaso de agua, y delante de él, vertió los polvos de una medicina inofensiva y le dijo:

– Si en verdad eres médico, no tendrás problema en beberte este agua con lo que acabo de echar en ella.

El hombre, asustado ante la posibilidad de que fuera veneno, confesó la verdad y le dijo que en realidad no sabía nada de medicina. El rey, enfadado con su pueblo por haber divulgado una mentira, les reunió a todos para decirles:

– No está bien hacer verdad una mentira mediante lo que dicen los demás. Si no confiasteis vuestros pies a esta persona cuando era zapatero, ¿cómo confiáis a él vuestras vidas?

Moraleja: ‘Comprueba bien lo que dicen los demás. Tal vez solo estén haciendo más grande una mentira’.

Valores que puedes trabajar con esta fábula de Fedro

Con esta fábula podrás trabajar todos estos valores:

– El valor de la sinceridad.

La necesidad de comprobar bien lo que otros dicen.

El ingenio.

Reflexiones sobre la fábula El zapatero que dijo ser médico

Ya ves, no puedes creerte todo lo que te digan. Antes, baraja al menos la duda:

La necesidad de cerciorarte de una verdad: por mucha credibilidad que tenga la fuente que da una noticia a, no tiene por qué ser verdad. Siembra en todo momento la duda y comprueba por ti mismo su veracidad siempre que sea posible. La mejor forma de comprobar una verdad es usando el ingenio, tal y como hizo el rey en esta fábula de Fedro.

La mentira tiene las piernas cortas: por más que intentes disfrazar tu mentira de verdad, antes o después terminará por salir a la luz. Las mentiras pueden despistar y engañar durante un tiempo, pero al final su ‘ropaje’ termina cayendo.

No es muy fiable la opinión de los demás: una opinión no tiene por qué ser verdad. Solo es una opinión. No te fíes de lo que digan otros. Puede servirte como orientación, pero al final deberías comprobar su veracidad por ti mismo.

Otras fábulas sobre las mentiras para niños

Si quieres profundizar algo más sobre el valor de la sinceridad, puedes usar también todos estos relatos:

Los dos miopes: puede que no usemos la mentira con mala intención, como ocurre en esta fábula, en donde dos miopes intentan ocultar su problema inventándose todo lo que creen que el otro puede ver…

El platanero talado: otras veces sin embargo, la mentira que se intenta pasar por verdad, oculta una mala intención. Desconfía por lo tanto de algunos ‘consejos’.

El lobo con piel de oveja: las mentiras no suelen terminar bien. Y si no, que se lo digan al protagonista de esta fábula de Esopo.