El aguinaldo. Cuento de Navidad con valores para leer con los niños

Este cuento, ‘El aguinaldo’, es un cuento popular muy antiguo. Es anónimo, y nos habla de Navidad, pero también de valores esenciales como la generosidad, el esfuerzo, la perseverancia y la gratitud. No te pierdas el cuento y las conclusiones finales que encontrarás más abajo sobre los mensajes que transmite. Un cuento, por cierto, ambientado en la víspera de los Reyes Magos

TIEMPO DE LECTURA: 4 MINUTOS

El cuento popular ‘El aguinaldo’

El cuento de Navidad El aguinaldo
‘El aguinaldo’, un cuento de Navidad para niños

Esto eran dos niños muy pobres, muy pobres. Eran hermanos, y juntos salieron un frío día de víspera de Reyes. Iban los dos niños descalzos y con poca ropa hacia las montañas, y había helado. Atravesaban el bosque cuando se cruzaron con una dulce anciana, que al verlos, preguntó:

– ¿Dónde vais por aquí con el frío que hace, muchachos? ¿No deberíais estar en casa?

– Vamos en busca de los Reyes Magos… queremos un aguinaldo…

– Pero para eso solo tenéis que poner los zapatos junto a la chimenea y dormir en vuestra cama. Al día siguiente, ellos habrán dejado el aguinaldo en vuestros zapatitos.

– No tenemos zapatos… ni chimenea. El año pasado dejamos unos calcetines en la ventana y debe ser que no los vieron, porque no recibimos nada. Por eso, este año hemos pensado en ir en su busca.

– Ya veo… Pero… tal vez no los encontréis, y sería una pena. Está bien, os propongo hacer algo por mí y os aseguro que recibiréis un aguinaldo.

A los dos niños se les encendieron los ojos por la ilusión.

– ¿De verdad? ¡Haremos lo que sea!

– Solo tenéis que llevar una carta a un palacio, pero está algo lejos y el camino está lleno de obstáculos. Es difícil para una vieja como yo… Pasaréis muchos ríos encantados, pero podréis atravesarlos si usáis esta carta como barca… Y también tendréis que cruzar bosques llenos de fieras. Pero os daré trozos de carne para que no os hagan nada. Al llegar al palacio, una cobra saldrá a vuestro paso. Tenéis que darle un trozo de pan que también os daré y así os dejará pasar. Luego, dadle la carta al criado que salga a vuestro encuentro…

Los niños tenían algo de miedo, pero aceptaron aquella misión. Tal vez merecía la pena…

El aguinaldo: Los niños llegan al palacio

Tomaron la carta, los trozos de carne y el pan que les dio aquella mujer y se pusieron en marcha. No sabían ellos que aquella anciana era la Befana, ayudante directa de los Reyes Magos. Aún así, ellos la creyeron. Había algo en sus ojos que inspiraba mucha confianza.

Tuvieron que cruzar los niños cuatro anchos ríos encantados: uno de leche, otro de miel, uno de vino y el último, de vinagre. Los consiguieron salvar todos gracias a la carta, que les llevó sin problema al otro lado. Y después se encontraron con los bosques. Allí pasaron los niños un poco de miedo, porque a su paso salían constantemente fieras de todo tipo: lobos, zorros, y hasta un puma. Pero con los trozos de carne, se calmaban y les dejaban seguir su camino.

Y al fin, después de muchas horas, vieron el palacio, en lo alto de una montaña. Subieron y al llegar a la puerta, una enorme cobra negra salió a su paso. Uno de los niños le lanzó el trozo de pan, y así es cómo consiguieron llamar a la puerta. Entonces salió a su encuentro un criado negro. Vestía de verde y rojo, y llevaba un gracioso sombrero con campanillas.

– ¿Qué desean?- preguntó solemne.

– Traemos una carta para el dueño del palacio- respondieron los niños.

El aguinaldo y el misterioso príncipe

El criado desapareció dando pequeños saltitos, y al cabo de un rato, apareció ante ellos un príncipe. O al menos es lo que creían ellos… Tan alto, y vestido con ropas lujosas… Los niños le miraron con los ojos muy abiertos. El hombre, que también era negro, les dijo:

– Gracias por traer esta carta desde tan lejos. ¿Os gusta este palacio?

Los niños asintieron asombrados. Era enorme y estaba repleto de objetos lujosos.

– Pues a partir de ahora, será vuestro, y de vuestros padres. Es el aguinaldo que habéis ganado. Os llevaré de vuelta hasta el pueblo. Indicad después a vuestros padres cómo llegar. Y no temáis por los ríos y los bosques. Han desaparecido. Ahora solo encontraréis en su lugar un ancho camino.

El príncipe llevó a los niños hasta el pueblo. Iban sobre un dromedario. Llegaron ya al atardecer, y el príncipe se despidió de ellos con una reverencia.

– Debo irme, me espera trabajo…

Los niños fueron a contar a sus padres todo lo que había pasado. Y, aunque al principio no les creían, decidieron acompañarlos hasta el palacio. Allí estaba, donde lo dejaron. La puerta se abrió de par en par para ellos. El salón tenía chimenea y las habitaciones eran grandes y cálidas. A partir de entonces, aquel misterioso palacio se convirtió en el aguinaldo de Reyes de aquella humilde familia.

Qué valores puedes trabajar con el cuento de Navidad ‘El aguinaldo’

Utiliza este cuento popular del aguinaldo para reflexionar acerca de:

  • La generosidad.
  • El esfuerzo.
  • La confianza.
  • El valor de la perseverancia.
  • La gratitud.
  • El poder de la fe.

Reflexiones sobre el cuento ‘El aguinaldo’

Verás mucha simbología en este cuento navideño, en donde una anciana decide cambiar la vida de una familia muy pobre. ¿La razón? La ilusión y fe de los niños.

  • La ilusión de los niños y su enorme fe en los Reyes Magos: La anciana que se encontró a los pequeños en mitad del bosque, se dio cuenta enseguida de la enorme fe que les movía en busca del aguinaldo de los Reyes Magos. A pesar de no haber recibido nada el año anterior por Navidad, y de no tener absolutamente nada, buscaban a los Reyes para pedirles ayuda, convencidos de que podrían encontrarlos si lo deseaban con todas sus fuerzas. Fue esta fe y esta ilusión lo que hizo que los niños se encontraran con la anciana, que representa a la Befana, una ayudante de los Reyes Magos.
  • La carta de la anciana: Los niños, a pesar de no conocer a aquella mujer, confiaron en ella. Podría haberles engañado, pero su dulce mirada y su amor transmitió a los niños mucha confianza. Por eso decidieron ayudarla con aquella carta. Y, a pesar de la curiosidad que suscitaba, decidieron obedecer a todo lo que la mujer les dijo. Precisamente esta fidelidad y esta obediencia fue la que ayudó a los niños a llegar al final.

Más reflexiones sobre el cuento ‘El aguinaldo’

  • Un camino lleno de obstáculos: Los niños no recibirían el aguinaldo sin esfuerzo. De hecho, encontraron muchos obstáculos en el camino, pero con esfuerzo, perseverancia y fe, consiguieron librarlos. Además, se tenían el uno al otro, y juntos, se sentían más fuertes.
  • La metáfora del palacio: Los niños llegaron hasta un lujoso palacio en donde supuestamente vivía un príncipe. Sin embargo, este príncipe puede ser perfectamente el Rey Baltasar, que al recibir la carta de la anciana, supo que debía dar el aguinaldo que aquellos niños se merecían: una nueva vida. Por eso les regaló aquel lugar en donde a partir de ese momento podrían vivir con su familia. Sin duda, el mejor regalo de Reyes que podían haber recibido.

«Esfuerzo, perseverancia y fe… los grandes aliados para conseguir todos nuestros sueños»

(Reflexiones sobre el cuento ‘El aguinaldo’)

Otros preciosos cuentos de los Reyes Magos para leer en Navidad

Si te gustó el cuento ‘El aguinaldo’, prepárate a leer estos otros relatos sobre los Reyes Magos:

  • Artabán, el cuarto rey mago: ¿Imaginas que no hubieran sido tres, sino cuatro, los reyes Magos que se dirigían a Belén? Esta increíble historia cuenta la aventura del cuarto rey mago… Artabán. Te encantará.
  • Las castañas: Este precioso cuento navideño narra la historia de dos hermanos muy diferentes, y de cómo recibieron la visita de un misterioso anciano en su hogar. Los dos actuaron de forma diferente, y ambos recibieron recompensas muy distintas.
Las castañas, un cuento de Navidad para niños
El cuento de Las castañas para leer en Navidad

Y si buscas cuentos narrados para Navidad, los encontrarás aquí:

¿Te ha gustado el contenido?

Puntuación media 5 / 5. Votos: 2

¡Todavía no hay votos! Sé el primero en valorar el contenido.

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on pinterest
Estefania Esteban
Estefania Esteban
Periodista y escritora de literatura infantil.

¡Es tu turno! Deja un comentario y opina

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *