Una poesía corta para hablar del sentimiento de tristeza con los niños

Las poesías, además de ser excelentes transmisoras de valores, son fantásticas para hablar de emociones con los niños. Con esta, ‘¡Ay, señora, mi vecina!’, escrita por el poeta cubano Nicolás Guillén (1902-1989), podrás hablar con los niños acerca del sentimiento de tristeza.

Una poesía para hablar con los niños de emociones: ‘¡Ay, señora, mi vecina!’

POesía para niños Ay señora, mi vecina
¡Ay, señora, mi vecina!, una poesía para niños de Nicolás Guillén

Lee con los niños esta poesía de Nicolás Guillén. Puedes usarla para mejorar la atención y la memoria y por supuesto, para hablar con los niños de las emociones, en especial, de la tristeza. Aquí tienes la poesía:

¡Ay, señora mi vecina,

se me murió la gallina!

Con su cresta colorada,

y el traje amarillo entero,

ya no la veré ataviada,

paseando en el gallinero,

pues, señora mi vecina,

se me murió la gallina,

domingo de madrugada;

sí, señora mi vecina,

domingo de madrugada.

¡Míreme usted cómo sudo,

con el corral enlutado y

el gallo viudo!

¡Míreme usted cómo lloro,

con el pecho destrozado,

y el gallo a coro!

¡Ay, señora, mi vecina;

cómo no voy a llorar

si se murió mi gallina!

(Nicolás Guillén)

Cómo utilizar esta poesía para niños ‘¡Ay, señora, mi vecina!’

Seguro que a muchos esta poesía le trae muchos recuerdos de su infancia. De hecho, antes se utilizaba en muchos colegios porque es muy fácil de memorizar por los niños. Puedes usarla para todos esto:

Mejorar la atención: las poesías son ideales para mantener la atención de los más pequeños, ya que son cortas, normalmente con rima o cuentan una historia atrayente. En este caso, no tendrás problemas para que los niños presten atención a esta poesía. Si quieres, después de leerla puedes hacer algunas preguntas de comprensión lectora. Por ejemplo, estas:

1. ¿Quién se ha muerto en el corral?

2. ¿Cuándo se murió la gallina?

3. ¿Quién ha quedado viudo?

Ejercitar la memoria: esta poesía es fantástica para memorizar. Es sencilla porque repite la misma historia una y otra vez pero de forma diferente. Prueba a usarla como ejercicio para la memoria.

Hablar de emociones: la protagonista de esta historia está muy triste, porque murió su gallina. Y puede parecer una tontería, pero imagina que esa señora fuera muy pobre y pudiera comer gracias a los huevos que daba esa gallina… ¿A que ahora entendemos mejor el dolor de la mujer?

La tristeza es una emoción básica que todos hemos sentido alguna vez. Es el momento de hablar de ello con los niños. ¿Qué cosas les ponen triste? Por contra, está la emoción de la alegría. También puedes aprovechar para hablar de ella como antítesis de la tristeza. Ambas, tristeza y alegría son naturales y necesarias.

Más utilidades de esta poesía corta

Mejorar el vocabulario: tal vez los más pequeño no entiendan algunas palabras de la poesía. Utiliza el diccionario y aprovecha para ayudarles a entender mejor el poema. ¿Sabes qué es ‘viudo’? ¿A qué se referirá el poeta cuando dice que la gallina tenía un traje amarillo? Claro… ¡al color de su cuerpo! Habla con los niños de estos recursos poéticos que también nosotros usamos al hablar.

Practicar la representación: y por último, lo mejor para leer la poesía es enfatizar y modular muy bien la voz. Juega con los niños a interpretar esta curiosa escena.. una mujer triste que le da la noticia a su vecina de que murió su gallina y un gallo también muy triste porque quedó viudo. Los niños se divertirán mucho y ganarán en autoestima y confianza en sí mismos.

La canción de la poesía de Nicolás Guillén ‘¡Ay, señora, mi vecina!’

Existe una versión cantada de este poema. No es un poema triste, y ya verás que la canción tiene mucho ritmo. La poesía transmite una noticia triste pero de forma divertida. Y es el espíritu que recoge esta canción del grupo ‘La comarca’.

Otras fantásticas poesías para niños

¿Buscas más poesías para los niños? Aquí tienes otras con las que también puedes trabajar las emociones:

El lagarto está llorando: esta popular poesía de Federico García Lorca también habla a los niños de tristeza. En este caso, por la pérdida de unos anillos muy importantes para una pareja de lagartos. ¡Preciosa!

Sapito y Sapón: aquí tienes una excelente poesía sobre la amistad y la empatía. Es ideal para los más pequeños.

Es verdad: esta poesía de Lorca nos explica lo duro y difícil que a veces es el amor. No siempre es correspondido. ¿Qué pasa cuando queremos a alguien que no nos dedica a nosotros la misma atención?

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