Una fábula que advierte a los niños que no pueden fiarse de todo el mundo

‘La zorra y el espino’ es una fábula corta de Esopo, que nos recuerda la necesidad de desconfiar de aquellos que tienden a hacer el mal a otros. Descubre lo que le sucedió a una zorra al intentar pedir ayuda a un espino.

Una fantástica fábula corta con valores para niños: ‘La zorra y el espino’

Fábula de Esopo para niños: La zorra y el espino
‘La zorra y el espino’, una fábula corta de Esopo para niños

Una zorra que corría y saltaba por el bosque perdió en un momento dado el equilibrio, y para no caerse, se agarró a un espino. Pero al agarrarse a él, se le clavaron las espinas y el animal se hizo mucho daño. Entonces le recriminó a la zarza:

– ¡Espino! ¡Confié en ti y me intenté agarrar para no caer! Sin embargo, al final me hice más daño que se me hubiera caído… ¡Y todo por tu culpa! – Yo no tengo la culpa- respondió el espino

– Te equivocas, zorra, la culpa no es mía, la culpa es tuya. Deberías haber sabido que yo te iba a hacer daño de cualquier forma.

Moraleja: “nunca pidas ayuda a aquel que sabes que te hará daño”

Valores que puedes trabajar con esta fábula de Esopo

Esta fábula tan corta encierra sin embargo una gran enseñanza que tiene que ver con estos valores:

La confianza en los demás.

– El uso del ingenio para resolver problemas.

– El valor de la prudencia.

– Por qué debemos usar el sentido común ante los problemas.

Reflexiones sobre la fábula ‘La zorra y el espino’

La vida a veces nos pone en compromiso: cuando tenemos una dificultad, buscamos ayuda de forma desesperada, sin pensar muy bien si de verdad la conseguiremos. Podemos reflexionar con nuestro hijo con ayuda de esta fantástica fábula de Esopo sobre todos estos temas:

Escoge muy bien a la persona que puede ayudarte: De hecho, no todos están capacitados para ayudar. Debes saber reconocer las personas que podrán ayudarte y aquellas que sin embargo, aunque lo intenten, te terminarán haciendo daño.

En la vida hay que elegir y a veces la elección implica un gran esfuerzo: Sobre todo cuando la elección está entre dos daños posibles. En ese caso, deberás escoger siempre el mal menor.

No te fíes de todo el mundo: No todos te intentarán ayudar, así que lo mejor es aprender a detectar aquellas personas que pueden hacerte daño y diferenciarlas de las que sí pueden ayudarte.

Utiliza el sentido común y el valor de la prudencia para no lastimarte: Si la zorra hubiera pensado con rapidez y sentido común, se habría dado cuenta de que agarrarse al espino no era la mejor opción. En este caso, se olvidó el valor de la prudencia. También podría haber utilizado el ingenio para intentar salir de ese problema, y no lo hizo.

Preguntas de comprensión lectora para tu hijo

Descubre si tu hijo entendió el mensaje de esta fábula de Esopo. Puedes descubrirlo haciendo algunas preguntas sencillas al finalizar la lectura. Con ellas además, mejorarás su atención. Por ejemplo, pueden servirte estas:

1. ¿Por qué se agarró la zorra al espino?

2. ¿Qué le sucedió a la zorra al agarrarse al espino?

3. La zorra protestó. ¿Qué le contestó el espino?

Otras fantásticas fábulas de Esopo para niños

¿Te gustan las fábulas cortas de Esopo? Tenemos muchísimas más, y todas incluyen reflexiones sobre la moraleja y los valores que transmiten. Aquí tienes algún ejemplo más:

Fábula de Esopo sobre la autoestima
El cuervo orgulloso
Fábula de Esopo sobre la vanidad
El asno y el león
Fábula de Esopo para niños
El lobo y la oveja

– Los celos y la vanidad con El cuervo orgulloso: muchas veces imitamos a otros con la intención de ser como ellos o mejor que ellos. Pero estos celos no consiguen nada. Seguimos siendo los mismos pero disfrazados de otros…

– La vanidad cegadora con El asno y el león: pues sí, la vanidad nos ciega hasta el punto de hacernos creer cosas que no existen. Y es que la realidad se deforma cuando nos creemos superiores…

– La sinceridad para salir de un apuro, con El lobo y la oveja: tendemos a mentir cuando nos encontramos en un problema, pero, ¿y si en lugar de eso somos sinceros? ¿No saldrán mejor las cosas? Descúbrelo con esta interesante fábula.