Aquí tienes una fábula corta para niños, ‘La pulga y el camello’, que nos habla de cómo la vanidad o la prepotencia puede llegar a hacer que hagamos el ridículo. La fábula es de Esopo y aquí encontrarás el texto y las reflexiones finales sobre su moraleja y el mensaje que transmite.

Una fábula sobre la vanidad o prepotencia: La pulga y el camello

Fábula de Esopo sobre la vanidad: La pulga y el camello
‘La pulga y el camello’, una fábula de Esopo para niños

Pasaba un camello por el desierto cuando una pulga aprovechó y se subió encima de su carga.

– ¡Soy la reina del desierto!- decía orgullosa- ¡Aquí estoy en lo más alto de la joroba del camello! ¡Y él tiene que cargar conmigo!

Al cabo de un rato, la pulga se cansó y bajó de un salto, diciendo al camello:

– Amigo camello, como sé que debo ser una gran carga para ti, he decidido liberarte de ella…

El camello sin embargo, miró a la insignificante pulga y dijo:

– De nada me sirve tu favor, pulga, porque tu insignificante peso ni pone ni quita nada a mi carga.

Moraleja: «a veces nos creemos muy importantes cuando en realidad es nuestra vanidad la que nos hace creernos más de lo que somos»

Qué temas puedes trabajar con la fábula ‘La pulga y el camello’

Utiliza esta fantástica fábula de Esopo para reflexionar con los niños de:

La vanidad.

– Cuándo hacemos el ridículo.

– La prepotencia.

Reflexiones sobre esta fábula corta de Esopo

Todos somos importantes, pero no somos los mejores ni mucho menos. Cuando pensamos que lo somos, podemos llegar a hacer el ridículo, tal y como le pasó a la pulga en esta historia:

Cuidado con la vanidad que nos hace crecer más de la cuenta: sin duda, la vanidad es la gran enfermedad del ego, ya que transforma la realidad y la deforma. Está bien valorarse y sentirse importante, pero sin perder nunca ‘el norte’ de quiénes somos y qué representamos en relación con la inmensidad del mundo. Una buena dosis de humildad es lo que necesitaba la pulga de esta historia para haber quedado bien frente al camello y haber evitado que se riera de ella y de sus pretensiones.

Más humildad: ya lo hemos dicho, la humildad es un valor infravalorado porque a veces se confunde con la sumisión, y no tienen nada que ver. En el caso de la sumisión, nos dejamos doblegar por alguien que se cree superior o con más poder. Pero la humildad es la capacidad de encontrar el equilibrio entre lo que valemos y lo que valen los demás.

Sí, somos únicos y tenemos habilidades y cualidades insustituibles, pero nunca seremos más que nadie. Ponernos al nivel de otros y valorar lo que hacemos desde la realidad y la objetividad es parte de esa humildad que nos hace ver cuándo hacemos algo bien y cuándo mal, cuándo somos muy importantes y cuándo podemos superarnos. Y es, además, lo que nos hace mejorar y avanzar.

Más fábulas de Esopo para niños

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La fábula del Tordo goloso
La liebre y la tortuga, una fábula sobre el esfuerzo para niños
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Fábula del pastor mentiroso, una fábula de Esopo para niños
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– Las consecuencias de las distracciones, El tordo goloso: por más que su madre le había advertido, el tordo era tan goloso que se dejó llevar por sus impulsos… Descubre qué le sucedió.

– No siempre gana el más rápido, La liebre y la tortuga: pensaba la liebre que vencería son poco esfuerzo a la tortuga, que era más lenta. Pero no siempre es así…

El pastor mentiroso: si mientes constantemente, cuando digas la verdad, nadie te creerá. Algo así le pasó al protagonista de esta fábula tan popular.

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Estefania Esteban
Estefania Esteban
Periodista y escritora de literatura infantil.

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