Una fábula sobre la vida más allá de la muerte

Esta fábula budista nos anima a reflexionar acerca de la concepción que tenemos de nosotros mismos frente al mundo, y sobre el supuesto final de la vida. ‘La ola de mar ignorante’ nos sitúa ante una compleja pregunta: ¿cuál es el final? Y además nos recuerda la importancia que tiene para nosotros sentirnos parte de un gran Todo.

Una fábula budista para reflexionar sobre la vida y la muerte: La ola de mar ignorante

Una fábula budista para adolescentes y adultos: La ola de mar ignorante
‘La ola de mar ignorante’, una preciosa fábula budista sobre la vida y la muerte

Una pequeña ola disfrutaba junto a sus compañeras de la vida en el mar. Saltaba, se escondía, brincaba y jugaba con delfines y gaviotas. Su vida era realmente feliz y ella se sentía muy dichosa. ¡Adoraba ser ola de mar!

Pero un día, las corrientes marinas la arrastraron hacia fuera y se acercó a la costa. Entonces se fijó en que otras compañeras suyas se dirigían hacia las rocas, haciéndose cada vez más grandes. Al final, terminaban estallando en espuma y deshaciéndose contra las rocas. En ese momento, dejaba de verlas para siempre.

Angustiada, la pequeña ola buscó ayuda. Y se fijó en otra ola que como ella, jugaba alegre con las gaviotas.

– ¿Qué haces?- le dijo asustada– ¡Eres una ignorante! ¡Estás tan feliz y no sabes que dentro de poco terminaremos nuestros días estrellándonos contra las rocas!

– ¿Ignorante yo?- respondió muy tranquila la otra ola- Creo que te equivocas. La ignorante eres tú, pequeña ola… ¿O no te has dado cuenta de que al estallar contra las rocas conseguimos estar al fin mucho más unidas y que todas nosotras formamos el mar?

Moraleja: «Solos, somos insignificantes. Juntos, una inmensidad»

Qué temas podemos trabajar con esta fábula budista

Utiliza esta fábula corta para reflexionar acerca de estos temas:

La unión hace la fuerza. Todos junto formamos algo grande.

– Qué hay más allá de la muerte.

Reflexiones sobre la fábula La ola de mar ignorante

Tal vez nuestro egocentrismo nos lleve a pensar solo en nosotros como un ente individual y único. Y es cierto, somos únicos. Pero a la vez formamos parte de un gran Todo y a veces lo olvidamos:

Todos juntos formamos algo muy grande: esta fábula budista nos recuerda la grandeza y la fuerza que genera la unión. Una simple ola no es nada… pero todas juntas forman un océano. Muchas veces nos obcecamos en pensar en nosotros mismos, en nuestra individualidad, y olvidamos que cada uno de nosotros también tiene una importante función en la Vida. De ahí el valor de cada uno, que siendo únicos e irremplazables, somos capaces de formar un Todo más grande, piezas unidas para conseguir algo mayor.

Sobre la vida después de la muerte: esta fábula también sugiere que el final de la vida tal y como lo conocemos no es exactamente el final definitivo, sino el principio de algo diferente. Mediante esta metáfora, la fábula nos muestra cómo una simple ola que rompe contra las rocas deja de ser una ola pero no deja sin embargo, de ser mar. No desaparece, solo se transforma.

Otras increíbles fábulas budistas para reflexionar

Aquí tienes otras fábulas cortas budistas, que te ayudarán a reflexionar acerca de aspectos importantes y profundos de la vida:

La anciana que buscaba una aguja: nos pasamos la vida buscando la felicidad lejos, fuera de nosotros, cuando la mayoría de las veces la podríamos encontrar dentro de nosotros. Esta fábula nos avisa de que la felicidad en realidad está más cerca de nosotros de lo que imaginamos.

La roca y el perdón: cuando alguien nos ofende o nos hace daño, tenemos dos opciones. Una de ellas es caer en el sentimiento de ira y sed de venganza y otra es el perdón. Esta fábula nos explica por qué debemos apostar por la segunda.

El problema: quizás el problema, cuando tenemos un problema, es que no somos capaces de verlo desde lejos. Es decir, que solo nos fijamos en el detalle y esto nos impide encontrar la solución.Lo entenderás mucho mejor después de leer esta fantástica fábula.