Una fábula de la tradición maya sobre la prepotencia y la fuerza del pequeño

Esta fábula, de origen tojolabal (maya), nos llega desde el estado de Chiapas, en México. ‘El tigre y el saltamontes’ es una fábula corta que nos invita a reflexionar acerca del poder de los más pequeños y de la necesidad (del aparentemente más fuerte) de ser más humilde y menos prepotente.

Una fantástica fábula para niños sobre la humidad: El tigre y el saltamontes

Una fábula infantil sobre la prepotencia y la humildad: El tigre y el saltamontes
‘El tigre y el saltamontes’, una fábula corta sobre la humildad

Cuentan que hace mucho tiempo un poderoso tigre paseaba por la selva cuando de pronto escuchó un desagradable chillido. Buscó a su alrededor, pero al principio no vio a nadie.

Ante el segundo chillido, se fijó en un pequeño saltamontes que le miraba desde el suelo.

– ¿Eres tú quién grita así? ¿Cómo te atreves a molestarme, insignificante insecto?

El saltamontes, lejos de asustarse, contestó:

– Tú has destrozado con tus patas el lugar en donde iba a construir mi hogar… Me parece poco un par de chillidos…

– ¿Con que te crees capaz de responderme? ¿Acaso buscas pelea? Espera, que me entra la risa… ¡ja,ja,ja!

– Pues no sé qué te hace tanta gracia, tigre. Si quieres pelea, la tendrás… Te desafío. Mañana aquí a la misma hora. Trae a todos tus amigos y yo traeré a los míos.

– ¿Estás seguro? Mis amigos son muy fuertes…

– No te tengo miedo, tigre…

– Está bien, mañana nos vemos aquí a la misma hora.

La pelea entre el tigre y el saltamontes

Y así, el tigre fue a buscar a sus amigos y el saltamontes fue a buscar a los suyos. Al día siguiente, el tigre apareció a la hora indicada, acompañado por temibles animales: un león, un leopardo, un jabalí, un lobo… Y por su parte, el saltamontes tampoco faltó a su cita. Él iba acompañado por avispas, abejorros, mosquitos y arañas…

– ¡Ja, ja, ja!- rió el tigre al ver al saltamontes y a sus amigos… -¿De verdad quieres enfrentarte a nosotros con esos amigos tan ridículos? ¡Si son diminutos!

– Confío en ellos y en su fuerza- respondió orgulloso el saltamontes.

– Muy bien, pues… ¡que empiece la batalla!

Y los insectos se lanzaron a por sus enemigos sin piedad. Un aguijonazo aquí, una picadura allá… El tigre y todos sus amigos gritaban de dolor, mientras buscaban a toda velocidad la forma de escapar de allí. Nunca más el tigre osó en decirle nada al saltamontes.

Moraleja: No te dejes llevar por la apariencia. La victoria no es siempre para el más fuerte.

Qué valores puedes trabajar con la fábula El tigre y el saltamontes

Con esta fantástica y divertida fábula mexicana, puedes hablar con los niños de:

– La humildad.

El error de sentirse superior a otros.

La amistad.

Reflexiones acerca de esta fábula corta mexicana

Pues sí, las apariencias engañan, y además la prepotencia nos lleva a cometer errores. Reflexiona sobre todo esto con los niños:

No te fies de las apariencias: creía el tigre que con lo grande que eran él y sus amigos, podrían vencer sin dificultad a los insectos… y eso es porque se fijaron solo en su tamaño y no en el poder que encerraban sus pequeños cuerpos. Si no se hubieran dejado llevar por las apariencias, hubieran tenido una mayor prudencia y el resultado no hubiera sido el mismo.

La fanfarronería termina escarmentada: el soberbio tigre quiso dar una lección al saltamontes y en cambio fue él quien se llevó la lección bien aprendida. Le suele suceder igual al prepotente, que de tanto presumir al final termina humillado.

Más humildad y menos prepotencia: si el tigre hubiera reaccionado con algo de humildad, se hubiera ceñido a dar una disculpa al saltamontes por el daño causado a su casa y todo hubiera quedado en un incidente que seguramente el saltamontes no hubiera tardado en olvidar. Pero la falta de humildad llevó al tigre a tratar al saltamontes como un ser inferior. Y ese intento de dominio al final fue el que recibió un buen escarmiento.

Otras fantásticas fábulas cortas con valores para niños

Aquí tienes otras fábulas cortas con valores igual de interesantes que esta. Todas incluyen una reflexión sobre el mensaje que intenta transmitirnos:

La zorra a la que se le llenó el vientre: a veces nos agobiamos ante problemas cuya solución está simplemente en la paciencia. Fantástica fábula para leer con los niños.

El mono y el pez: esta fábula africana nos habla del significado de la empatía, y para ello una historia muy clara y cortita que nos ayudará a entenderlo mucho mejor.

El león y el ratón: la gratitud es uno de esos valores que debemos cuidar, sobre todo porque implica amor, bondad y respeto. No te pierdas esta fantástica fábula de Esopo.