Cuento infantil sobre las mentiras y la sinceridad

‘El poeta y el Califa’ es un fabuloso cuento sobre el engaño para los niños. La mentira, antes o después, termina saliendo a la luz. Pero para desenmascararla, a veces hace falta algo de ingenio.

Descubre con este fantástico cuento oriental cómo consiguió un joven poeta descubrir el gran engaño y la gran injusticia que estaba cometiendo el poderoso califa.

El poeta y el Califa, un cuento sobre el engaño, la mentira y el ingenio para los niños

Cuento El poeta y el Califa, un cuento para niños sobre las mentiras

Existió una vez un califa al que le encantaba leer poesía. Además, tenía una magnífica memoria. Era capaz de memorizar un poema entero con solo leerlo una sola vez. Y recordaba cada poesía que había leído a lo largo de su vida.

Además, uno de sus sirvientes tenía la misma habilidad que él: con solo escuchar una vez un poema lo memorizaba para siempre. 

Un día, un joven poeta llegó al palacio del Califa con el deseo de leer un poema que había compuesto para él. Había oído hablar de su afición por la poesía y quería regalarle uno. Pero el Califa puso una condición:

– La única condición que exijo- dijo el Califa- es que sea un poema original. No puedo haberlo escuchado antes.

– ¡Claro, por supuesto!- dijo el joven poeta- Es seguro que no lo habrá escuchado antes, porque lo compuse especialmente para vos.

– Muy seguro estás- dijo entonces el Califa con una sonrisa maliciosa- Tan seguro, que no te importará que premie tu poema si es original… te daré el peso de tus tablillas en oro. Pero si conozco el poema, serás despojado de todo lo que tienes.

El engaño del Califa

El joven poeta se puso muy contento, porque estaba convencido de la originalidad de su obra, así que ya estaba imaginando el oro que el Califa le tendría que dar.

El joven comenzó a recitar su poema. Al terminar, el Califa, muy enfadado, dijo:

– Pero… ¿Cómo te atreves? ¿No aseguraste que el poema era original? ¿Y por qué lo conozco entonces?

El Califa repitió entonces el poema, palabra a palabra, mientras el joven palidecía sin entender nada. ¿Cómo era posible que el Califa conociera ese poema? ¡Si lo había escrito él!

– ¿Piensas que te tiendo una trampa?- dijo entonces el Califa al ver la cara de incertidumbre del poeta-. ¡Si todos mis sirvientes lo conocen! Mira, te pondré un ejemplo… a ver, tú, sirviente… ¡recita el poema!

El Califa pidió al sirviente capaz de memorizar el poema con solo escucharlo una vez, que lo repitiera. Sabía perfectamente lo que hacía. El sirviente, evidentemente, lo recitó sin problemas, y el poeta no supo qué decir.

Fue despojado de todo lo que tenía y expulsado del palacio entre insultos y burlas.

El poeta descubre el engaño del Califa

Pero pasó el tiempo y alguien le contó al joven poeta que el Califa y uno de sus sirvientes tenían una rara habilidad para memorizar poemas con escucharlos una sola vez. Entonces se dio cuenta de lo que había pasado, y tramó un plan para darle un escarmiento.

Disfrazado de extranjero, el joven poeta regresó al palacio con otro poema. Y de nuevo el Califa le explicó que podría hacerlo bajo una condición.

– El poema debe ser original- Dijo de nuevo el Califa, sin sospechar que el extranjero era en realidad el joven poeta- Si lo es, te daré su peso en oro, pero si lo conozco, te despojaré de todo lo que llevas.

El joven poeta accedió, y comenzó a recitar un poema complejo, extraño, elaborado a base de palabras imposibles. Los versos eran larguísimos, y las palabras a veces, inventadas.

El joven poeta terminó y el califa fue incapaz de memorizarlo. Miró a su sirviente y encontró un rostro atónito, desconcertado… ¡Ninguno de los dos habían conseguido memorizar ese poema!

La gran lección del poeta

– Pues sí- reconoció al fin el Califa- Debo decir que tu poema es muy original. Tengo que darte la enhorabuena… y el peso de tus tablillas en oro.

– Gracias, gran Califa, pero debo advertiros: en mi país esculpimos los poemas en mármol. Los dejé a la entrada del palacio, porque pesan mucho.

El Califa enmudeció. Así es cómo el joven poeta se fue del palacio con una enorme recompensa de oro y el Califa, bueno, al Califa no se le volvió a ocurrir nunca más hacer el mismo desafío con ningún otro poeta.

Valores que puedes trabajar con el cuento El poeta y el califa

Con este cuento trabajarás:

La mentira no puede sostenerse por mucho tiempo. Al final, la verdad termina saliendo a la luz.

No intentes aprovecharte de otros con tus habilidades. Úsalas para hacer el bien, no para hacer el mal a otros.

El ingenio es una herramienta muy eficaz para desenmascarar mentiras.

Reflexiones sobre el cuento ‘El poeta y el califa’ para los niños

Ay, el califa y su gran habilidad… en lugar de utilizarla para hacer el bien, quiso usarla para engañar a un joven poeta, que además, había llegado hasta él con un regalo.

El ingenio, nuestro mejor aliado: el Califa mintió, y quiso aprovecharse del joven poeta, pero al final, la mentira no se puede sostener por mucho tiempo. Y, gracias al ingenio, el poeta consiguió desenmascarar la mentira y la tremenda injusticia que se había cometido con él.

Debemos aprender a usar nuestras habilidades: este cuento oriental sirve como advertencia y su lectura puede tener diferentes vertientes. Una de las advertencias gira en torno a las habilidades de cada uno. Todos tenemos habilidades, pero debemos usarlas para nuestro bien sin herir ni aprovecharnos de los demás.

La verdad siempre termina saliendo a la luz: y cómo no, el cuento de ‘El poeta y el Califa’ también nos habla del engaño, de la mentira. Puede que en un primer momento la mentira nos aporte un bien, a corto plazo, pero a la larga, la mentira no hace más que empeorar una situación y pasarnos factura.

Preguntas de comprensión lectora para tu hijo

Y recuerda que también puedes usar este cuento para mejorar la atención y la comprensión lectora de tu hijo. Puedes hacerle estas preguntas para comprobar si comprendió el mensaje de la historia:

1. ¿Qué habilidad tenía el califa?

2. ¿Y cuál era la habilidad que tenía uno de sus sirvientes?

3. ¿Quién llegó al palacio para regalar al Califa un poema?

4. ¿Cuál era el requisito del Califa?

5. ¿Consiguió el califa recordar el poema del joven poeta? ¿Y el sirviente?

6. ¿Qué hizo el joven poeta para vengarse del Califa?

7. ¿Cómo consiguió el joven poeta que ni el Califa ni el sirviente pudieran recordar el poema que recitaba?

8. ¿Le pagó el Califa al joven poeta el dinero prometido?

Otros relatos sobre las mentiras para los niños

Aquí tienes otros cuentos y leyendas que también hablan de la sinceridad y las mentiras:

Los dos miopes: con esta fábula entenderás que mintiendo también se puede llegar a hacer el ridículo…

El platanero talado: a veces las mentiras de otros esconden una oscura intención. No te pierdas esta fantástica fábula china.

Pinocho: un cuento clásico que enseña a los niños hasta dónde pueden llevarnos las mentiras…