Fábula sobre la comodidad de una vida tranquila

‘Ratón de campo y ratón de ciudad’ es una conocida fábula de Esopo para los niños, que habla de tranquilidad frente a una vida con más lujos pero más estresante. También les explica que a menudo hay que elegir entre dos caminos opuestos y que al final, elegir el tipo de vida que queremos llevar está en nuestras manos. 

Una fábula sobre la elección: Ratón de campo y ratón de ciudad

Fábula de Esopo para niños: Ratón de campo y ratón de ciudad
Ratón de campo y ratón de ciudad: y tú, ¿qué estilo de vida eliges?

Dos ratones, que eran primos, vivían alejados, en dos zonas totalmente diferentes. Uno de ellos vivía en un pequeño árbol en medio de un bosque muy tranquilo, mientras que el otro ratón vivía en el sótano de una vivienda en pleno centro de una ruidosa ciudad. 

Un día, el ratón de campo invitó a su primo a su casa, para que pasara con él unos días tranquilos en medio de la Naturaleza. Y el ratón de ciudad aceptó encantado. 

Pero el ratón de ciudad, nada más llegar a la humilde casa de su primo, no hizo más que poner pegas:

¡Pero qué casa tan pequeña!– dijo el ratón de ciudad- ¡No sé cómo puedes vivir en un sitio así, primo!

– Bueno, la verdad es que yo no necesito muchas cosas- dijo entonces el ratón de campo- Aquí me cabe todo. No quiero más cosas. Eh… ¡vayamos a dar una vuelta por el campo y te enseñaré de dónde obtengo los alimentos- dijo entonces entusiasmado el ratón de campo. 

El ratón de campo le enseña a su primo cómo es su vida en la Naturaleza

El ratón de campo le enseñó ilusionado a su primo de dónde sacaba toda la comida: recogió riquísimas raíces, y jugosos frutos del bosque. También consiguió alguna bellota… Y on todo eso, regresaron  su casa y preparó para su primo una excelente comida. Pero a él no pareció gustarle demasiado…

– No me digas que comes esto todos los días… ¡qué vulgaridad!– dijo el ratón de ciudad- ¡Esta es comida de pobres! Ya verás cuando vengas a verme a la ciudad, qué manjares te preparo…

El ratón de campo agachó la cabeza un poco triste. Pero accedió a visitar a su primo en un mes. 

El ratón de campo visita a su primo a la ciudad

Pasó un mes y el ratón de campo marchó con una pequeña maleta a la ciudad, a visitar el hogar de su primo. Tardó muchísimo en encontrar la casa, a pesar de que llevaba el mapa que le había entregado. ¡Estaba lejísimos! Además, tuvo que sortear decenas de peligros: personas que casi le pisan, vehículo endiablados que iban a toda velocidad… Los oídos le dolían de tanto ruido. Y al final casi es devorado por un gato callejero. 

Cuando el ratón de campo llegó al fin a la casa de su primo, respiró aliviado, a pesar de que su corazón continuaba latiendo a mil por hora.

– Ay, primo- dijo al fin el ratón de campo- ¡Qué estrés! ¿Cómo puedes vivir en este lugar? ¡Casi no lo cuento!

– Bueno- dijo su primo- Merece la pena, y a todo te acostumbras… ya verás cuando veas dónde vivo… ¡en al despensa!

Entonces, el ratón de campo observó fascinado todos los alimentos que se pilaban en aquel lugar. Había quesos olorosos y empanadas, pan y frutas de todo tipo.

– ¡Oh! ¡Cuántos manjares!- dijo entonces el ratón de campo asombrado- ¡Qué maravilla!

– Pues sí. Siéntate que te preparo una degustación rápida. 

El ratón de ciudad comenzó a sacar comida y a dejarla sobre un trozo de papel que había extendido a modo de mantel sobre una encimera. Pero, cuando estaban a punto de dar el primer bocado a un trozo de queso, se oyeron unas pisadas y el ratón de ciudad gritó:

– ¡Corre, escapa! ¡Llega la criada!

Y los ratones se escondieron en un agujero que había en la pared… Cuando la criada se fue, volvieron a por los alimentos, pero entonces se oyeron otras pisadas más fuertes.

– Ay, no.. ¡la señora!… ¡corre!- volvió a decir el ratón de ciudad. Y los dos volvieron a esconderse en la ratonera. 

Al regresar a por la comida, el ratón de ciudad gritó aún más fuerte:

– Rápido, primo, ¡que viene el gato!- Y salieron corriendo de nuevo hacia su escondrijo. 

El ratón de campo, cansado, dijo:

– Mira, primo, me gusta mucho tu casa, y sé que tienes alimentos deliciosos, pero yo me vuelvo a mi casita de campo, en donde tendré menos espacio y menos alimentos tan exóticos, pero estoy muy tranquilo y vivo sin tantos sobresaltos. 

Y el ratón de campo volvió con su pequeña maleta a su pequeño agujero de un viejo tronco de árbol en medio de un tranquilo bosque. 

Moraleja: “Más vale vivir tranquilo aunque solo sea con unos cuantos granos de cebada, que vivir con lujos en una moderna ciudad pero con una vida más estresada”

Valores que transmite a los niños esta fábula de Esopo

Con esta fábula, podrás hablar con tu hijo de todos estos valores:

La generosidad.

– El valor de la amabilidad.

La gratitud

Reflexiones sobre esta fábula de Ratón de campo y ratón de ciudad

Con esta fábula corta de Esopo, puedes reflexionar con tu hijo sobre todos estos puntos:

Los lujos a veces no nos aportan tanta felicidad: el ratón de ciudad presumía delante de su primo de lo moderno que era y los lujos que tenía alrededor: alimentos variados y exquisitos y una habitación muy grande. Sin embargo, los lujos no son gran cosa cuando no se pueden disfrutar. El ratón de campo escogió una vida tranquila y sin tantos lujos pero disfrutaba de ella sin tantos sobresaltos.

La humildad como metáfora de la vida que llevaba el ratón de campo: Podemos comparar la vida de los dos ratones con la antítesis entre la humildad y la vanidad. Así, mientras que el ratón de campo simboliza una vida humilde y tranquila, el ratón de ciudad, apostaba por una vida más lujosa y una mayor vanidad al presumir de ella delante de los demás. Sin embargo, el ratón de ciudad vivía en riesgo y rodeado de amenazas constantemente, mientras que su primo no tenía tantos placeres pero vivía tranquilo y disfrutaba mucho más de la vida.

La elección está en tu mano: Ambos ratones habían elegido un modo de vida. Al final, cada uno valora los pros y los contras y escoge la forma de vida que desea. En tus manos está. 

Preguntas de comprensión lectora para tu hijo

Puedes usar esta fábula corta de Esopo para mejorar la atención y comprensión lectora de tu hijo. Para ello, usa estas preguntas al finalizar la lectura:

1. ¿Qué pensaba el ratón de ciudad de la casa de su primo?

2. El ratón de campo tardó en llegar a la casa de su primo. ¿Qué peligros tuvo que pasar?

3. Cada vez que intentaban comer en la casa del ratón de ciudad… ¿qué es lo que pasaba?

4. ¿Por qué decidió marcharse de la ciudad el ratón de campo?

Otras fantásticas fábulas de Esopo para niños

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El lobo con piel de oveja: tal vez pienses que esta fábula tiene que ver con las apariencias que engañan. Y sí, también… pero en realidad se centra más en transmitir el mensaje de la inutilidad de la mentira y del engaño.

La zorra y la serpiente: quería la zorra ser tan larga como la serpiente… pero los celos le llevaron a tomar una mala decisión.

El águila y los gallos: no vayas presumiendo de tus logros, porque lo que conseguiste se puede esfumar. Fantástica fábula para niños y mayores.

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Author

Estefanía Esteban es periodista y escritora de literatura infantil. Ha publicado el libro 'Cebricornio' con la editorial Babidibú.

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