Qué propósitos debemos plantearnos para el año que comienza

A pesar de las fiestas, el final del año a veces nos llena de nostalgia. Tal vez porque simboliza el paso del tiempo que sigue su ritmo frenético y nunca para, ni espera, ni rehace. Todos los minutos que pasaron y no aprovechamos, se perdieron.

Pero ante esta inquietante ráfaga de pesimismo debemos levantar la cabeza y mirar al frente, abrir bien los ojos y el corazón y pensar… ¿qué voy a hacer el próximo año? ¿Cuáles son mis retos? Aquí van algunos de los mejores deseos que puedes pedir al año nuevo que está a punto de comenzar. Tienes una nueva oportunidad para comenzar de cero.

Los mejores propósitos y deseos que puedes pedir al año nuevo

propósitos y deseos para el año nuevo

Cada 1 de enero pasa lo mismo: apuntamos deseos que sabemos que nunca cumpliremos. Y otros que intentaremos cumplir pero que se quedarán a medio camino. Así que, lo mejor será ser realista. Si vas a hacer una lista con deseos y propósitos para el año nuevo, ¿por qué no pensar más en tu interior y menos en las dietas y en aquello que no depende de nosotros?

Los mejores deseos que puedes pedir al año que está a punto de empezar, siempre tendrán más que ver contigo y con tu felicidad. Con la calma y la paz interior. Con los valores y la conducta. Y menos con lo bienes materiales. Te propongo algunos ejemplos.

Una lista con deseos y propósitos para el año nuevo

Si cierras los ojos y escuchas a tu interior, puede que consigas ver cuáles son tus deseos para el año nuevo. Tal vez aparezca el rostro de alguna persona querida, o un lugar en concreto, el sonido de un lugar relajante o un olor. Son sensaciones que nos hacen sentir bien. Y eso, precisamente, es lo que deseamos para el año nuevo.

Aqui tienes una lista que puede servirte de ejemplo, pero cada uno debe buscar y escribir su propia lista personalizada. No a todos nos hace sentir bien las mismas cosas. Aquí va la mía:

1. Viajar, viajar y viajar. Porque cuando viajas, te sumerges en un apasionante diario en donde tú eres el protagonista y escribes cada uno de los párrafos. Viajar te hace vivir una aventura. Porque escuchas, observas y aprendes. Y porque estrechas vínculos y atesoras emociones. Por todo eso, pedimos al próximo año, viajar mucho más.

2. Más tiempo para mí. Es difícil, pero debemos intentarlo. ¿Hace cuánto no dedicas unos minutos a pensar? Sí, solo a pensar, con un café o un té entre las manos. Sin nadie alrededor (ni móviles). Deja volar tu imaginación y dedícate más tiempo a bucear por tus recuerdos, por tu presente y por tus pensamientos y deseos futuros.

3. Menos electrónica y más encuentros ‘analógicos’. Otro de los grandes retos, sin duda: desprendernos un poco más de las distancias y acercarnos a las personas que queremos. Porque nunca será lo mismo un mensaje escrito y distante que unas risas cara a cara, observando el brillo de los ojos y el gracioso movimiento de las manos.

4. Más lectura. Leemos poco, sin duda. Y leer supone un alimento para el cerebro… y el alma. Leer nos ayuda a remover sentimientos y a rescatar pensamientos que habíamos guardado y estaban un tanto oxidados. Leer es ejercicio para la mente. Este nuevo año, leamos más.

5. Soñemos. Los sueños pueden cumplirse… o no. Pero son como un motor para ilusionarnos e incentivarnos a seguir luchando por lo que queremos. Los sueños son como una medicina para la vida. También son tus alas. Dejémonos llevar por ellos. Te sorprenderá hasta dónde puedes llegar.

6. Más pensamiento positivo. Ya está bien de tristezas. Existen, nos rodean. Y al final, ¿en qué invertimos nuestro tiempo? ¿En lamentarnos? Si un problema tiene solución, busquemos la salida. Si no lo tiene, ¿por qué perder el tiempo? Pasemos la tristeza y volvamos al pensamiento positivo. Aunque no lo creas, todo tiene un cristal rosa. Solo tienes que encontrarlo.

7. Muchísimas más risas. Porque la risa es como una terapia fascinante para eliminar las telarañas de la tristeza y el pesimismo. Libera la hormona de la felicidad y te hace sentir un poco más cerca de la felicidad.

8. Sin miedo a los silencios. No intentes rellenar el vacío de los silencios de palabras y más palabras que se amontonan sin sentido. Utiliza solo las adecuadas, y deja espacio entre ellas. El silencio también comunica, y nos ayuda a pensar. No le tengas miedo. No es perder el tiempo, sino ganarlo.

9. Practica los valores. Sí, esos que aprendimos desde niños y que a veces olvidamos (sin querer), por culpa de los golpes de la vida. Practica esos valores que te harán sentir mucho más feliz: el valor de la generosidad, el valor de la tolerancia, el valor del perdón… Y después, comprueba cómo te sientes.

10. Un diario te ayudará a encontrar tu yo más profundo. No a todo el mundo le gusta escribir, pero un diario no precisa palabras elocuentes ni bien escritas. Es como un bálsamo y una forma de exteriorizar todas las emociones más profundas. Tampoco tiene que ser escrito. Puedes dedicar cinco minutos al final del día, a expresar en voz alta, frente al espejo, cómo te fue el día y cómo te sientes.

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Author

Fanny Tales es la autora de un buen número de cuentos cortos destinados al público infantil.

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