Una fábula corta sobre lo difícil que es cambiar una actitud

Entre las muchas fábulas cortas escritas por Esopo, se encuentra esta: ‘La hormiga’, una fábula basada en una supuesta leyenda que habla del origen de este insecto. La curiosa comparación que hace Esopo con esta historia nos ayuda a reflexionar sobre lo difícil que es a veces cambiar una conducta mala. No te pierdas esta de Esopo para niños y mayores y sus reflexiones.

Una fábula de Esopo para niños sobre lo difícil que es cambiar una mala actitud: ‘La hormiga’

La hormiga, una fábula de Esopo para niños

Según cuenta una leyenda, la hormiga era antes un hombre al que se le había encargado las labores de la agricultura.

Pero este hombre, en lugar de preocuparse de su trabajo y esforzarse para mejorarlo, se pasaba el día observando con envidia el trabajo de otros. Incluso llegaba a robar algunos de sus frutos.

Zeus, enfadado e indignado con la conducta envidiosa y avariciosa de este hombre, decidió transformarle en hormiga, pensando que así tal vez recapacitaría sobre lo que estaba haciendo.

Sin embargo, el hombre cambió de forma pero conservó su carácter. Aún hoy, las hormigas buscan siempre alimento en lugares ajenos, recogen el trigo y la cebada de los demás y los guarda en su almacén para el invierno.

Moraleja: ‘Por mucho que cambies las formas, difícilmente cambiarás la naturaleza’.

Valores sobre los que podrás trabajar con esta fábula corta

Utiliza esta historia narrada por Esopo para hablar con tu hijo de:

El valor del esfuerzo.

– La humildad.

La avaricia que lleva a la envidia.

La envidia que lleva a actuar mal.

Reflexiones sobre la fábula de La hormiga, de Esopo

Con esta fábula, podemos reflexionar acerca de todos estos temas:

Hay cosas que no cambian: Se puede intentar cambiar las formas y aparentar que hemos cambiado, pero en el fondo, Esopo insiste en que ciertas personas tienen una naturaleza muy difícil de cambiar. Tal vez sea el temperamento que nos inclina hacia una determinada forma de ser. Él piensa que si alguien es envidioso y prefiere molestar a otros antes de esforzarse él, difícilmente cambiará. Aunque no sea imposible, sí es complicado.

La envidia frente al esfuerzo: En esta historia, Esopo define la actitud de la hormiga como de ‘envidiosa y avariciosa‘. Esto hace que en lugar de esforzarse por conseguir mejores frutos, prefiere robar éstos a los demás. Las personas que envidian, lejos de intentar superarse para ser mejor que otro, prefiere ‘estropear’ el trabajo del otro para intentar brillar así más con el suyo. Gran error. Los frutos de esta hormiga seguirán siendo peores y todos se darán cuenta de que el que tiene no es suyo, sino el fruto del trabajo de otros.

Cómo ayudar a tu hijo a entender mejor el mensaje

Puedes ayudar a tu hijo a mejorar su comprensión lectora y entender mejor el mensaje de la historia. Para ello, haz algunas preguntas al finalizar la lectura. Preguntas como estas:

1. ¿Qué tendía a hacer el agricultor a ver que otros tenían mejores cosechas y frutos?

2. ¿Cómo le castigó Zeus?

3. ¿Consiguió que el hombre cambiara de actitud?

Otras fantásticas fábulas de Esopo para niños

Utiliza las fantásticas fábulas de Esopo para reflexionar con tu hijo acerca de valores esenciales. Aquí tienes algunos ejemplos:

La cigarra y la hormiga: Con esta fábula tan conocida podrás hablar con tu hijo del importantísimo valor del esfuerzo. Es una historia corta y muy sencilla de entender.

La liebre y la tortuga: No te confíes ni te fíes del que parece más débil, porque al final tu exceso de confianza y el esfuerzo del otro pueden dejarte en mal lugar. No te pierdas esta fantástica fábula que nos habla de humildad por un lado y de esfuerzo y perseverancia por otro.

El león y el ratón: ‘Es de bien nacidos ser agradecidos’. El ratón de esta fábula lo sabe, y no duda en devolver el favor que en su día le hizo el león.Una historia que también nos habla de humildad y de la fuerza de los más pequeños.

La corneja y la jarra: Si tú piensas que puedes lograrlo, lo lograrás. La perseverancia y el esfuerzo representan pilares básicos para conseguir nuestros objetivos. Y si no, mira cómo la corneja consiguió lo que necesitaba.

El pastor mentiroso: Si no haces más que mentir, el día que digas la verdad, nadie va a creerte. Y si no, mira lo que le pasó al pastor mentiroso…

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