Las mejores rimas de Bécquer sobre el amor

Hemos preparado una selección con los mejores poemas de amor de Bécquer. En total escogimos las diez mejores rimas de amor de este maravilloso poeta sevillano. Poesías ya universales, ideales para adolescentes, jóvenes y adultos.

Los mejores 10 poemas de amor de Bécquer para adolescentes y adultos

Diez rimas de amor de Bécquer para adolescentes y adultos
Los diez poemas de amor de Bécquer más populares

Gustavo Adolfo Bécquer (1837-1870) murió joven, pero dejó para la posteridad poesías que se han convertido en todo un canto al amor y al desamor. Poeta modernista para muchos y romántico para otros, une ambas características en esta rimas, célebres ya, por hablar de forma tan profunda del amor. Hemos seleccionado diez de sus poemas de amor y añadimos una reflexión para cada uno de ellos.

1. La rima número XLVIII y el dolor desgarrador del amor

Como se arranca el hierro de una herida
su amor de las entrañas me arranqué,
aunque sentí al hacerlo que la vida
me arrancaba con él.

Del altar que le alcé en el alma mía
la voluntad su imagen arrojó,
y la luz de la fe que en ella ardía
ante el ara desierta se apagó.

Aún para combatir mi firme empeño
viene a mi mente su visión tenaz…
¡Cuándo podré dormir con ese sueño
en que acaba el soñar!

Observaciones: El amor no siempre es placentero. A veces duele, y mucho. Cuando no es correspondido, el amor es como ese hierro que se clava en la carne y deja una cicatriz que lo recuerda el resto de la vida. Él tenía idolatrado a este amor. De ahí las referencias al altar en donde la imagen de su amada resplandecía como una diosa. Ahora que sabe que el amor no es posible, desea librarse de su imagen, pero no puede, porque le persigue como un sueño del que no puede despertar.

2. Poemas de amor de Bécquer: rima XXXVIII

¡Los suspiros son aire y van al aire!

¡Las lágrimas son agua y van al mar!

Dime, mujer, cuando el amor se olvida

¿sabes tú adónde va?

Observaciones: el amor no puede olvidarse. Es inmaterial, por lo tanto, no tiene un lugar físico donde nacer y morir. Por eso, el poeta habla de suspiros que tal vez puedan reunirse con el aire y lágrimas que pueden fundirse con el mar. Pero el amor no encuentra más lugar que el corazón.

3. Poemas de amor de Bécquer: la rima XXII y la pasión

¿Cómo vive esa rosa que has prendido

junto a tu corazón?

Nunca hasta ahora contemplé en la tierra

sobre el volcán la flor.

Observaciones: cuatro simples versos pueden encerrar un profundo sentimiento. Como esta maravillosa descripción de la pasión en el amor. El amor, que es como un volcán que estalla de pronto y sin avisar, que sorprende y hasta hiere. El amor pasional, pero delicado, capaz de respetar la belleza y delicadeza de una flor. Así es, según Gustavo Adolfo Bécquer, el enamoramiento.

4. Rima XXIII: el precio de los besos

Por una mirada, un mundo,

por una sonrisa, un cielo,

por un beso… ¡yo no sé

qué te diera por un beso!

Observaciones: el beso es sin duda la mayor muestra de amor entre dos personas. Para el poeta es ese néctar divino tan deseado para el que no existe precio inimaginable.

5. Rima XLI: amor imposible

Tú eras el huracán y yo la alta
torre que desafía su poder:
¡tenías que estrellarte o abatirme!…
¡No pudo ser!

Tú eras el Océano y yo la enhiesta
roca que firme aguarda su vaivén
¡tenías que romperte o que arrancarme!…
¡No pudo ser!

hermosa tú, yo altivo; acostumbrados
uno a arrollar, el otro a no ceder;
la senda estrecha, inevitable el choque…
¡No pudo ser!

Observaciones: el amor a veces se torna imposible cuando uno arrolla y el otro es arrollado. El amor, como ese huracán que devasta todo a su paso. Así es como se siente el poeta y así lo describe con estos versos. Dos que se aman pero que no congenian porque uno de los dos (en este caso, él), sufre.

6. Rima XXXVII: el amor tras la muerte

Antes que tú me moriré escondido;
en las entrañas ya
el hierro llevo con que abrió tu mano
la ancha herida mortal.

Antes que tú me moriré, y mi espíritu,
en su empeño tenaz,
sentándose a las puertas de la muerte,
allí te esperará.

Con las horas los días, con los días
los años volarán,
y a aquella puerta llamarás al cabo…
¿Quién deja de llamar?

Entonces, que tu culpa y tus despojos
la tierra guardará,
lavándote en las ondas de la muerte
como en otro Jordán;

allí, donde el murmullo de la vida
temblando a morir va
como la ola que a la playa viene
silenciosa a expirar;

allí, donde el sepulcro que se cierra
abre una eternidad…
¡todo cuanto los dos hemos callado
lo tenemos que hablar!

Observaciones: el amor es eterno y por tanto, puede perdurar más allá de la muerte. El poeta recuerda a su amada que todo aquello que no hablaron en vida, podrán hablarlo tras la muerte. Él la esperará al atravesar el umbral. Y entonces ella no podrá guardar más silencio.

7. Rima XXIV: descripción del amor pasional

Dos rojas lenguas de fuego
que a un mismo tronco enlazadas
se aproximan y al besarse
forman una sola llama;

dos notas que del laúd
a un tiempo la mano arranca
y en el espacio se encuentran
y armoniosas se abrazan;

dos olas que vienen juntas
a morir sobre una playa
y que al romper se coronan
con un penacho de plata;

dos jirones de vapor
que del lago se levantan
y al juntarse allí en el cielo
forman una nube blanca:

dos ideas que al par brotan,
dos besos que a un tiempo estallan,
dos ecos que se confunden…:
eso son nuestras dos almas.

Observaciones: el amor más espiritual en forma de poesía. Aquí Bécquer describe el encuentro pasional entre dos almas de la forma más poética, usando metáforas y comparaciones. Un encuentro que es fusión, que es música, que es mar embravecido y hasta vapor que asciende hasta el cielo.

8. Rima LIII: el amor irrepetible

Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y otra vez con el ala a sus cristales
jugando llamarán.

Pero aquellas que el vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha a contemplar,
aquellas que aprendieron nuestros nombres,
ésas… ¡no volverán!

Volverán las tupidas madreselvas
de tu jardín las tapias a escalar
y otra vez a la tarde aún más hermosas
sus flores se abrirán.

Pero aquellas cuajadas de rocío
cuyas gotas mirábamos temblar
y caer como lágrimas del día….
ésas… ¡no volverán!

Volverán del amor en tus oídos
las palabras ardientes a sonar,
tu corazón de su profundo sueño
tal vez despertará.

Pero mudo y absorto y de rodillas,
como se adora a Dios ante su altar,
como yo te he querido…, desengáñate,
¡así no te querrán!

Observaciones: sí, el amor pasa y puedes volver a enamorarte. De eso es bien consciente el poeta. Pero el amor será distinto. El que sintió jamás podrá repetirse, nunca será el mismo. El poeta advierte a su amada: jamás nadie le amará como él la amó.

9. Rima LXXVII: a un corazón insensible

Dices que tienes corazón, y solo
lo dices porque sientes sus latidos.
Eso no es corazón… es una máquina
que al compás que se mueve hace ruido.

Observaciones: el poeta se duele de la insensibilidad de su amada, capaz de mostrarse tan fría que hasta su corazón le parece una máquina.

10. Rima XVII: el enamoramiento

Hoy la tierra y los cielos me sonríen;

hoy llega al fondo de mi alma el sol;

hoy la he visto…, la he visto y me ha mirado…

¡Hoy creo en Dios!

Observaciones: el enamoramiento es esa sensación de felicidad plena, un sentimiento que hace que pierdas la percepción de la realidad. De pronto todo parece sonreír y sientes eso… felicidad. El poeta expresa la emoción que siente, la felicidad que le embarga, la esperanza que despertó en su corazón ante la mirada de su amada. Él recibe sus ojos como una respuesta que aviva su ilusión y su amor.

Algunas leyendas de amor de Gustavo Adolfo Bécquer

El poeta andaluz siempre dijo que en cuestiones del amor no se debía creer al poeta, sino al prosista. Aquí tienes las adaptaciones de algunas de sus famosas leyendas relacionadas con el amor:

La cueva de la mora: una historia que explica cómo el amor no entiende de barreras y es capaz de desafiar a todos los obstáculos e incluso escoger el sacrificio.

La promesa: las promesas deben cumplirse. Más aún cuando se trata de promesas de amor. Si no, puede pasar lo que le sucedió al protagonista de esta leyenda.

El monte de las ánimas: por amor uno es capaz de hacer cualquier cosa, incluso vencer al miedo y desafiar al peor de los presentimientos. No te pierdas esta magistral leyenda.

Author

Estefanía Esteban es periodista y escritora de literatura infantil. Ha publicado el libro 'Cebricornio' con la editorial Babidibú.

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