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Fábula corta de Jean de La Fontaine para niños

Cuando dos discuten y no llegan a un acuerdo, puede que aparezca un tercer protagonista que consiga beneficiarse de la situación. ‘Los ladrones y el asno’ es una fábula corta del francés Jean de La Fontaine, que nos habla precisamente de este momento de distracción al que nos lleva una discusión y de la que podemos terminar perdiendo algo.

La fábula de Jean de La Fontaine Los ladrones y el asno

La fábula Los ladrones y el asno
‘Los ladrones y el asno’, una fábula de La Fontaine

Acababan de robar dos ladrones un fantástico asno, pero ambos discutían sobre qué hacer con él. Y mientras discutían, dejaron atado al jumento a un árbol:

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– Deberíamos quedárnoslo- explicaba acalorado uno de los ladrones.

– ¿Y para qué lo queremos? ¡Vendámoslo!

– Podemos usarlo para no tener que ir caminando a todas partes.

– Mejor tajada sacaremos si lo vendemos.

En esto que estaban tan concentrados los dos ladrones en la discusión, que llegó sin que se dieran cuenta un tercer ladrón, que sigiloso, se llevó el asno. Para cuando los ladrones se dieron cuenta, ya era demasiado tarde. Eso sí, su problema había quedado resuelto.

Moraleja: “una discusión te puede hacer perder aquello por lo que discutes”

Fábula de La Fontaine ‘Los ladrones y el asno’ en verso

Aquí tienes la fábula original de este fantástico fabulista francés. Es un poco más compleja de entender para los más pequeños:

Por un borrico robado

dos ladrones se batían;

Uno deseaba guardarle,

otro venderle quería.

Mientras sendos puñetazos

se cruzan y multiplican,

y que los dos combatientes

solo de vencer se cuidan,

un tercer ladrón se acerca,

toma el jumento, y desfila.

En ocasiones el Asno

Es una pobre provincia;

Son príncipes, los ladrones,

de Transilvania o Turquía,

tal vez húngaros (se ofrecen

tres y no dos a mi vista,

porque siempre fue abundante

esta mala mercancía),

Las más veces de ninguno

es la robada provincia;

Llega otro ladrón, y entre ellos

restablece la armonía,

para sí guardando el Burro

por derecho de conquista.

(Jean de La Fontaine)

Qué temas puedes trabajar con esta fábula corta

Puedes usar esta fábula de Jean de La Fontaine para reflexionar acerca de:

– Las distracciones.

– Cómo resolver problemas.

– La prudencia.

Reflexiones sobre la fábula Los ladrones y el asno

Las discusiones lo único que hacen es mantenernos distraídos. Bajamos la guardia y es el momento que otros utilizan para sacar buen provecho de la situación:

No bajes la guardia: Tanta discusión entre los dos ladrones les llevó a perder aquello por lo que discutían. Y es que las distracciones, los despistes, normalmente terminan mal. Además tuvieron la poca o nula prudencia de dejar al asno en un lugar visible. La situación era fantástica para que alguien ingenioso y pícaro se beneficiara de ella.

El más listo: El tercer ladrón fue sin duda el más listo, que pudo hacerse con el asno sin mucho esfuerzo. Así de paso solucionó el problema que los otros ladrones se habían creado de forma innecesaria. Sin asno, ya no tenían motivo para discutir más. Viene a ser un ‘ni para ti ni para mí, si no estamos de acuerdo, para ninguno’.

Más reflexiones sobre esta fábula de La Fontaine

Cómo resolver problemas: Las discusiones se producen cuando no somos capaces de resolver un problema de forma equilibrada y justa. Ninguno de los dos ladrones que estaban discutiendo querían ceder, y esto les llevaba a una espiral sin fin. La solución la tuvo que ‘imponer’ otra persona. Este refrán también lo explica muy bien: ‘muerto el perro, se acabó la rabia’. Pues eso.

La reflexión para los adultos: Si te fijas, la fábula original de La Fontaine continúa con un símil que el autor hace respecto a los reyes y príncipes que discuten por territorios, que en sí una crítica o una burla a determinadas situaciones políticas y sociales. Así, el asno sería el territorio y los príncipes o nobles, los ladrones. Siempre habrá otro, dice el fabulista, que se aproveche y se haga con aquello por lo que discuten mientras éstos están distraídos.

Más fábulas sobre las distracciones para niños

Si quieres hablar más acerca de las consecuencias de las distracciones, puedes ayudarte con estas otras fábulas:

El cabrito y el lobo flautista, una fábula corta sobre el ingenio para niños
El cabrito y el lobo flautista
Fábula sobre la vanidad: La mariposa y el grillo
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La liebre y la tortuga, una fábula sobre el esfuerzo para niños
La liebre y la tortuga

– El ingenio salvador, ‘El cabrito y el lobo flautista’: Esta fábula de Esopo nos habla de cómo usar las distracciones a nuestro favor. En este caso, el cabrito, a punto de ser devorado por el lobo, se hace con una ‘argucia’ para distraerlo mientras recibe ayuda.

La mariposa y el grillo: La belleza y la vanidad a veces nos hacen caer en el ‘despiste’ o la distracción, algo que puede llegar a salirnos muy caro.

La liebre y la tortuga: Esta popular fábula versionada por muchos fabulistas hablan precisamente de cómo la tortuga consigue vencer a la veloz liebre por la distracción de esta última.

Más fábulas de La Fontaine para niños

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fábulas de La Fontaine para niños
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