‘Los 9 renos de Santa Claus’ es un cuento de Navidad para niños que narra cómo Santa Claus fue seleccionando a los renos que tirarían cada Navidad de su trineo. Una original historia que termina, como habrás adivinado, con el momento en el que Santa Claus conoce a su reno favorito: Rodolfo.

La entrañable historia de los 9 renos de Santa Claus, un cuento de Navidad para niños

Cuento de Navidad para niños

Santa Claus tenía clara su misión: debía entregar juguetes a todos los niños del mundo. Pero, ¿cómo iba a hacerlo él solo? ¿Cómo le daría tiempo? Sin duda, la forma más rápida para viajar era… volando. Pero no tenía ningún vehículo para volar y no podía subirse a lomos de ningún pájaro.

Santa Claus contemplaba pensativo su viejo trineo, ese que guardaba en el trastero de su cabaña. Lo fabricó él mismo, un día en el que caía una espectacular nevada. Y fue entonces cuando se le ocurrió la idea:

– ¡Claro! ¡Ya lo tengo! ¿Cómo no se me había ocurrido antes?

Santa Claus estaba eufórico. Al fin sabía cómo viajar de un lado a otro por el cielo… ¡en trineo!

Santa Claus comienza a buscar renos para su trineo

Viajaría en su precioso trineo de madera tirado por renos. Su magia sería capaz de hacer volar a los animales. Pero debía escogerlos uno a uno. El primero fue ‘Dasher’. Resulta que era el único reno que Santa Claus tenía. Le quería muchísimo y le puso ese nombre porque significa ‘brioso’. Y su reno era muy habilidoso.

– Tú serás el primero, y dirigirás a todos los demás- le dijo Santa Claus todo orgulloso.

Y el resto de renos, tuvo que buscarlos entre las aldeas vecinas. Como a ‘Vixen’, un reno que un vecino suyo estaba a punto de vender porque según él, no paraba de jugar.

– ¡No puedo con él!- protestaba el hombre- Intento que trabaje, y sí, es muy fuerte, pero en cuanto me descuido, se pone a jugar…

– Descuida- le dijo entonces Santa Claus- Yo te lo compro. Conseguiré que trabaje sin que pierda su alegría y su carácter juguetón.

– No, no, a ti no te lo puedo vender… eres un vecino bondadoso. Te lo regalo. ¡Puedes quedártelo!

Y así es cómo Vixen pasó a formar parte del trineo de Santa Claus. Se colocaría detrás de Dasher.

Santa Claus encuentra seis renos más

Al siguiente reno le encontró vagando en la nieve. Estaba intentando rescatar a un pequeño conejo que se había caído por un agujero al gélido agua. A Santa Claus le pareció que aquel reno debía formar parte de su trineo, y le llamó Cupido, porque era tan bueno y generoso que desprendía mucho amor. Iría situado justo detrás del segundo reno, ‘Vixen’.

Y consiguió un reno más al descubrirle  bailando en medio del hielo, como si intentara marcarse un número de claqué. A Santa le hizo tanta gracia, que le puso de nombre ‘Dancer’, y le situó justo al lado de su querido Dasher, el primero de los renos.

El siguiente compañero para el trineo tuvo que ser rescatado. Santa Claus le descubrió intentando escalar por las ramas de unos árboles.

– ¡Pero qué haces ahí! ¿Cómo subiste hasta esa rama?- dijo asustado.

A Santa Claus le pareció que su habilidad y equilibrio podrían resultarle de utilidad. Y así es cómo ‘Prancer’, que significa ‘acróbata’, pasó a formar parte también del grupo de renos mágicos e iría detrás de Dancer.

Santa Claus localizó otro reno más en casa de otro vecino. Este reno se llamaba Comet, ‘cometa’, y era rápido, con lo que le vendría muy bien para llegar a tiempo a todas las casas en Navidad. Y para que Comet tuviera otro compañero rápido, Santa Claus localizó a otro reno veloz como los rayos. De hecho, Santa decidió llamarle ‘Blitzen’, que significa ‘relámpago’.

Por último, Santa Claus ‘fichó’ para su trineo a un reno muy fuerte, con era capaz con su voz de hacer temblar hasta las hojas de los árboles. Le escuchó al volver hacia su cabaña y se dio cuenta de que era el reno ideal para comunicarse y animar al resto. Se llamaría ‘Donner’.

El noveno reno de Santa Claus

Santa Claus estaba feliz. Pensó que ya tenía sus 8 renos, justo lo que necesitaba para tirar de su trineo. Era un 24 de diciembre y sus renos iban a volar por primera vez. Depositó con cuidado todos los regalos en el trineo y echó algunos polvos mágicos sobre los animales para que pudieran volar.

Pero Santa Claus se encontró con un serio problema: la niebla. Sus renos eran muy fuertes y rápidos, pero con esa niebla no veían nada. Hasta que pudo ver a lo lejos, en medio de la inmensa niebla, un punto rojo que se iluminaba con fuerza. Era la nariz de Rodolfo. 

Y así fue cómo Santa Claus conoció a su noveno reno, al que situó delante de todos los demás para que pudieran seguir el camino, iluminado gracias a la nariz del reno más especial de todos.

( ‘Los 9 renos de Santa Claus’ ©2018 Fanny Tales)

Valores que puedes trabajar con este cuento de Navidad

Esta curiosa historia, que surge a partir de los nombres de los renos de Santa Claus, también nos transmite algunos valores, como estos:

La bondad y solidaridad de ‘Vixen’, uno de los renos.

Todos tenemos alguna habilidad especial muy útil para otros.

– La importancia del trabajo en equipo.

Reflexiones sobre el cuento ‘Los 9 renos de Santa Claus’ para los niños

Con esta historia de Navidad también puedes reflexionar junto a tu hijo sobre todos estos temas:

1. Todos tenemos algo especial que nos hace únicos: Igual que los renos, las personas nos ‘desmarcamos’ y diferenciamos unas de otras por alguna característica que nos hace únicos y especiales. Esta particularidad es la que nos aporta valor. Así es como Santa Claus empezó a ‘fichar’ a sus renos. Cada uno de ellos tenía algo especial que lo hacía único e imprescindible para su trineo.

2. La solidaridad de ‘Vixen’: uno de los renos  era precisamente el más fuerte ni el más rápido. Sin embargo, Santa Claus le fichó porque era el más bondadoso. Y es que la bondad, la solidaridad o la empatía, son valores que pueden ser más importantes que la fuerza o la velocidad.

3. Las diferencias que son feas para unos, son necesarias para otros: Rodolfo fue el último reno ‘contratado’ por Santa Claus. Era un reno al que habían echado de su hogar por ser diferente y tener una nariz roja que se iluminaba. Sin embargo, esta diferencia resultó ser de una gran utilidad para Santa Claus, quien no dudó en colocarlo en un lugar privilegiado en su trineo.

Preguntas de comprensión lectora para los niños

Si quieres, puedes utilizar este cuento de Navidad para mejorar la atención y comprensión lectora de tu hijo. Usa para ello estas preguntas al finalizar la lectura:

1. ¿Cómo viajaría Santa Claus para entregar sus regalos en Navidad?

2. ¿Cuál fue el primer reno que escogió?

3. ¿Recuerdas algunos nombres de los renos de Santa Claus?

4. ¿Cómo podrían volar los renos?

5. ¿Cuál fue el último reno que se unió al trineo de Santa Claus?

Tal vez también te interese...

TU COMENTARIO