Cuento tradicional noruego con valores para los niños

Este cuento, ‘Gudbrand el de la colina’ o ‘Gudbrand el de la ladera’, es un divertido cuento para niños originario de la tradición noruega. Nos habla de positivismo y armonía en las parejas que conviven. Un cuento original y divertido con el podrás hablar sobre todo del pensamiento positivo.

Un cuento para niños sobre el pensamiento positivo: Gudbrand el de la colina

Gudbrand el de la colina, cuento infantil sobre el pensamiento positivo
‘Gudbrand el de la colina’, un cuento para niños sobre el pensamiento positivo

El bueno de Gudbrand vivía en una granja en lo alto de la colina, con su mujer y su hijo pequeño. Y aunque no tenían más que dos vacas y mil monedas guardadas en el fondo de un cajón, eran muy felices, y la mujer de Gudbrand siembre estaba alabando todo lo que su marido hacía.

– Es increíble que nunca discutan- decían en el pueblo.

Un día, la mujer de Gudbrand le dijo a su marido:

– ¿Y si vendemos una vaca? Así tendremos dinero en efectivo y no tendremos que tocar nuestros ahorros. Y yo tendré menos trabajo.

– ¡Qué buena idea!- dijo Gudbrand.

Y esa misma mañana se fue al mercado con la vaca. Pero nadie quiso comprarla.

– No pasa nada- pensó el hombre- Regresaré con la vaca y seguiremos como antes. Al fin y al cabo, no estábamos tan mal.

Gudbrand cambia de animal

Pero por el camino de vuelta, Gudbrand se encontró con un hombre con un caballo y le cambió la vaca por su animal. Iba tan contento con su caballo pero un poco más adelante lo cambió por un cerdo, pues pensó que era mejor animal. Y poco después cambió el cerdo por una cabra. Y la cabra la cambió por una oveja. Y más adelante se encontró con un hombre que caminaba con un ganso.

– Cambiaré la oveja por el ganso- pensó Gudbrand.

Y eso hizo. Pero después cambió el ganso por un gallo. Y al final de camino tenía tanta hambre, que vendió el gallo y con lo que le dieron, se compró algo de comida.

Antes de regresar a su casa, pasó por la granja de un amigo y le contó lo que le había pasado.

– Ay, amigo, no me gustaría estar en tu pellejo… ¡Ya verás tu mujer cuando se entere! ¡Se va a enfadar mucho!

– No creas- respondió Gudbrand- Mi mujer y yo nunca discutimos. Siempre vemos la parte positiva de todo…

– Ya, pero en este caso… No hay nada positivo. Te aseguro que esta vez, se enfadará.

– ¿Qué te apuestas a que no lo hace?

– Ummm… ¡me apuesto doscientas monedas!

– De acuerdo, hagamos la prueba. Ven conmigo.

Gudbrand el de la colina: su buena suerte

Y Gudbrand partió con su amigo a la granja. En cuanto su mujer le vio regresar, se puso muy contenta.

– Y dime, Gudbrand, ¿cómo te fue?

– Pues verás, nadie quiso comprarme la vaca, pero se la cambié a un hombre por su caballo.

– ¡Un caballo! ¡Me parece una idea estupenda! Así podremos bajar al pueblo sin caminar…

– Pero después cambié el caballo por un cerdo.

– ¡Qué bien! ¡Un cerdo! Siempre he querido tener un cerdo…

– Pero luego cambié el cerdo por una cabra.

– ¡Qué buena decisión! ¡Así tendremos leche y podré hacer un rico queso!

– Ya, pero es que cambié la cabra por una oveja.

– ¡Me parece fantástico! Con su lana podré hacerme vestidos…

– Pero es que cambié la oveja por un ganso.

– ¡Qué buena idea, Gudbrand! ¡Podremos comer un rico ganso y con sus plumas, rellenaremos las almohadas!

– Es que luego lo cambié por un gallo…

– ¡Es ideal! ¡Un gallo que nos despierte de forma natural por las mañanas!

– Lo que pasa es que luego tenía tanto hambre, que pensé que iba a morir y vendí el gallo para comprar comida.

– ¡Oh!, esa fue sin duda la mejor opción que tenías. Al fin y al cabo, ¿para qué necesitamos que un gallo nos despierte por las mañanas? ¡Hiciste bien!

– Y ahora, acabamos de ganar doscientas monedas- dijo a su mujer volviéndose a su amigo.

Qué valores puedes trabajar con el cuento ‘Gudbrand el de la colina’

Este cuento con valores es muy útil para trabajar todos estos temas:

El positivismo. El pensamiento positivo.

– Las relaciones personales.

– Las sinceridad.

Reflexiones sobre este divertido cuento para niños

El pensamiento positivo consigue armonía y felicidad. No se trata de negar la realidad, sino de aprender a ver lo mejor de ella:

No te quedes con lo negativo: ante un problema tienes dos opciones. Una de ellas es pensar que todo el mundo conspiró contra ti y la mala suerte te persigue. O que realmente has tenido muy mala suerte y por ello te sientes desgraciado. La otra opción es pensar en la parte positiva de todo. Por pequeña que parezca. Esta segunda opción es la que te permitirá seguir adelante con optimismo y ayudar de esta forma a ‘cambiar tu suerte’.

El poder del pensamiento positivo: los psicólogos insisten en el poder del pensamiento positivo. Y a veces tendemos a pensar ‘será porque ellos nunca se han encontrado en una situación complicada’. Es cierto que a veces es difícil ver la parte positiva de algo, pero si te fijas, a la larga, eso que te parecía horrible, fue un eslabón insustituible en tu vida, algo que originó un cambio.

La vida se compone de constantes cambios y de consecuencias derivadas de nuestras decisiones. No sirve de nada lamentarse ante algo que hicimos o no hicimos. Solo es útil de verdad pensar: ¡adelante!

Más reflexiones sobre este cuento noruego

La recompensa a la armonía y la sinceridad: la pareja de granjeros era feliz porque los dos eran capaces de ver la parte positiva de todo. Y además eran sinceros el uno con el otro porque tenían plena confianza mutua.

Sin ponerse la venda en los ojos, podían ‘hacer más pequeño’ el problema y ‘más grande’ la virtud o consecuencia positiva. De esta forma, eran capaces de convivir en armonía. Y esta armonía al final tuvo su recompensa. Lo que viene a decirnos este gran final del cuento es que el pensamiento positivo al final tiene recompensa y consigue cambiar ‘la mala suerte’ por buena.

Más cuentos para niños sobre el pensamiento positivo

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De aquí en adelante: De nuevo tenemos como protagonistas de una pareja de granjeros a quien parece que los problemas les visitan. Sin embargo, su actirud ante todo será determinante.

Buena o mala suerte: todo depende del color del cristal con que se mire. Lo que para unos parace mala suerte, puede que a la larga no lo sea.

Juan con suerte: si crees que la vida te sonrie, resulta que… ¡te sonríe! No te pierdas este cuento clásico. ¡Maravilloso!