El castillo de los tres lobos

No te pierdas este increíble cuento para niños de origen francés, El castillo de los tres lobos, que nos habla de amistad, cooperación e ingenio. Una historia llena de aventuras que bien nos recuerda en cierta manera a los valores que transmite el famoso cuento clásico de los músicos de Bremen.

Un cuento francés para niños: El castillo de los tres lobos

El castillo de ls tres lobos, un cuento para niños de origen francés
El cuento infantil El castillo de los tres lobos

Vivía una mujer y su marido en una granja y tenían un gato, un gallo, una oca y un carnero. Y un día, el gato, que estaba acurrucado junto a la chimenea, escuchó al hombre que decía:

– Mañana es carnaval, y deberíamos matar al gallo.

El gato salió corriendo en busca del gallo:

– ¡Amigo gallo, corre, escóndete tras la tapia! Escuché al hombre decir que quieren matarte por Carnaval.

El gallo hizo lo que el gato le dijo y corrió a esconderse tras la tapia. Al cabo de un rato, la mujer regresó a la casa:

– ¡No encuentro al gallo por ningún lado! ¿Qué podemos hacer?- se quejaba ella.

– Pues entonces tendremos que matar a la oca– dijo el hombre.

Y el gato, que estaba junto al fuego escuchando todo, se fue corriendo en busca de la oca:

– ¡Amiga oca, corre, escóndete con el gallo tras la tapia! Escuché al hombre decir que iban a matarte por no encontrar al gallo.

Y la oca se fue corriendo tras la tapia, junto con el gallo.

– ¡Qué calamidad!- dijo la mujer al cabo de un rato- ¡Tampoco encuentro a la oca!

– Bueno, pues en ese caso, habrá que matar al carnero– dijo el hombre.

Y allá que fue el gato, todo lo deprisa que pudo, a avisar al carnero.

El castillo de los tres lobos al final de un camino

– ¡Amigo carnero, corre, escóndete tras la tapia con el gallo y la oca! Escuché al hombre decir que te matarían por no encontrar ni al gallo ni a la oca.

Y el carnero salió disparado tras la tapia, con el gallo y la oca. Y la mujer regresó bastante enfadada a la casa.

– No te lo vas a creer, pero tampoco encuentro al carnero- dijo ella.

– Uff, pues no nos queda otra que matar al gato.

Y el gato, que estaba escuchando todo junto al fuego, salió a toda velocidad de allí y al llegar a la tapia dijo a sus amigos:

– La cosa se pone fea… ahora quieren matarme a mí. Creo que es momento de escapar todos juntos.

Así que los cuatro animales se adentraron en el bosque. Y después de andar y andar mucho, empezó a oscurecer. El gato se subió a un roble muy alto y dijo:

– Veo una luz al final de un camino.

Y caminaron, caminaron y caminaron… hasta llegar al castillo de los tres lobos.

Era un enorme castillo con muchas ventanas y todas estaban abiertas. Las luces de las habitaciones estaban encendidas, pero no había nadie dentro. Y eso es porque los tres lobos se habían ido a un importante baile que había en el bosque. Todos les tenían miedo, y ningún animal se atrevía a llevarles la contraria.

Los animales se esconden en el castillo

A pesar de la mala reputación de los tres lobos, los cuatro animales entraron sin miedo, comieron todo lo que quisieron y cerraron las ventanas. La puerta principal la dejaron abierta. Y el gallo subió a lo alto del tejado. La oca se escondió en la pila del fregadero, el carnero bajo la cama del mayor de los tres lobos. Y el gato se tumbó cerca de la chimenea de la cocina.

Y pasaron muchas horas. Justo antes del amanecer, llegaron los tres lobos armando un buen escándalo. Llegaban muy contentos del baile, pero se pararon en seco al llegar a su castillo.

– Vaya, vaya, vaya- dijo el lobo mayor- Qué extraño es todo esto… Todas las ventanas cerradas, la puerta abierta y las luces apagadas… Aquí pasa algo.

Y ordenó al lobo menor entrar en el castillo para investigar. El lobo más joven entró y lo primero que hizo, antes de encender la luz, fue ir a la cocina a por un vaso de agua, porque tenía mucha sed después del baile. ¿Y quién estaba en el fregadero? ¡La oca, que propinó tres buenos picotazos al lobo!

– Tac, tac, tac.

– ¡Ay!- gritó el lobo, al tiempo que salía de allí corriendo-. ¡No vais a creer lo que me ha pasado! – dijo entonces a sus compañeros- Fui a tientas a la cocina a por agua, y un carpintero que está escondido en el fregadero, me ha golpeado con su pico tres veces…

– ¡Menudo memo!- dijo el lobo mayor- ¿Y por qué no encendiste una vela? Desde luego, asó perderás el respeto y el miedo que nos tienen los demás animales…

– Pues sí, lo sé, pero yo no pienso ir más- protestó aún dolorido el lobo pequeño.

El castillo de los tres lobos invadido por ‘humanos’

– Bueno, pues irás tú- dijo el lobo mayor al mediano- Ten cuidado con el carpintero de la cocina y antes de nada, recuerda encender la vela que hay sobre la chimenea.

El lobo mediano hizo lo que le dijo su compañero, y a tientas, fue a la cocina en busca de la chimenea. Antes de hacer fuego, quiso encender la vela, pero en ese momento, el gato, que estaba hecho un ovillo, le arreó tres buenos zarpazos en todo el hocico.

– Miauuuuu

– ¡Ayyy!- gritaba el pobre lobo.

Y claro, también salió corriendo.

– Ay, no vais a creer lo que me ha pasado- se lamentaba el lobo mediano- Fui a hacer fuego y al encender la vela, un cardador de tejidos me ha arañado con su peine y me ha destrozado el hocico…

– ¡Otro memo!- gruñó el lobo mayor enfadado- ¡Tenías que aguantar y soplar para hacer fuego!

– Ya, pues yo no pienso volver a entrar… Será mejor que vayas tú, y ten cuidado con el carpintero del fregadero y el cardador de la chimenea…

El castillo de los tres lobos está encantado

El lobo mayor entró en el castillo y buscó la cama a tientas. Entonces, el carnero le golpeó con sus cuernos en toda la barriga…

– ¡Zas!

– ¡Ayyyy!- gritó el pobre lobo.

Salió de allí corriendo y dijo a sus compañeros:

– ¡Socorro! ¡Un herrero me ha dado un terrible golpe en la barriga con su martillo!

– ¡Vaya memo!- dijeron los otros lobo- ¡Haberle quitado el martillo!

– Pues sí, pero yo no pienso volver a entrar…

En ese momento, el gallo cantó desde lo alto del tejado:

– Kikirikiiii, Kikirikiiiii

Los lobos, muertos de miedo, salieron corriendo creyendo que aquel castillo estaba encantado, y nunca más volvieron. Por su parte, el gato, el gallo, la oca y el carnero, se quedaron allí a vivir y fueron muy felices.

Qué temas puedes tratar con el cuento El castillo de los tres lobos

Utiliza este popular cuento francés, ‘El castillo de los tres lobos’, para hablar con los niños de:

Reflexiones sobre este cuento de ‘El castillo de los tres lobos’

Juntos, mucho mejor. Es lo que este cuento, ‘El castillo de los tres lobos’, parece decirnos. Y es que a menudo la unión, hace la fuerza:

  • Juntos somos más fuertes: La gran ventaja de los animales protagonistas de este cuento, ‘El castillo de los tres lobos’, es que eran amigos y juntos eran más fuertes. Unidos, consiguieron complementarse y unir sus virtudes por una causa común. En equipo, es mucho más fácil superar problemas. Así, los cuatro animales consiguieron librarse del sacrificio en la granja y luego de los tres lobos del castillo.
  • La generosidad del gato: Ninguno de los animales de la granja se hubiera salvado si no llega a ser por el buen corazón del gato, que tuvo la picardía de permanecer cerca de los hombres para escuchar lo que decían, y la generosidad de avisar a sus compañeros para librarles de la muerte. Sin duda, su buen corazón hizo que el resto de animales confiaran en él y se embarcaran en esa aventura, aún sin tener un rumbo fijo y tener que adentrarse en un bosque desconocido.

Más reflexiones sobre este cuento para niños

  • Un buen líder: Los grandes líderes, como el gato, en este caso, son capaces de conseguir que los demás les sigan porque saben que su líder hará todo lo posible por encontrar un camino bueno para el grupo y además todos saldrán beneficiados. El gato les ayudó y ellos querían pagar con gratitud esa ayuda. Al final, la suma de las virtudes de todos los animales fue la que consiguió derrotar a los tres lobos.

«Un buen líder consigue la confianza del grupo y es capaz de sacar lo mejor de cada uno de los miembros del equipo»

Reflexiones sobre el cuento ‘El castillo de los tres lobos’
  • El miedo, el mayor enemigo: Los lobos en realidad no fueron derrotados por los otros cuatro animales. El castillo de los tres lobos se convirtió en un lugar ‘encantado’ porque el miedo les hizo pensar que estaba lleno de humanos peligrosos. La oscuridad ayuda a que nuestra imaginación crezca e invente una realidad que no existe. Así funciona el miedo, fruto de nuestra imaginación, y así es cómo los tres lobos salieron corriendo de allí, pensando que una serie de terribles hombres podrían acabar con ellos.

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Y aquí tienes algún ejemplo en concreto:

  • La tortuga y la hormiga: En esta ocasión, te presentamos una fábula muy similar a la Cigarra y la hormiga, que nos habla de las consecuencias de la pereza y la falta de previsión.
  • Un duro invierno: Un grupo de animales encabezado por un simpático conejo, se unirán para intentar ayudar a un gato que quedó atrapado bajo el hielo del duro invierno.

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Estefania Esteban
Estefania Esteban
Periodista y escritora de literatura infantil.

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