Consejos para no hundirse ante los primeros obstáculos

Existen muchos sentimientos realmente terribles. Como el de la frustración, esa emoción que nos llena de rabia, dolor e incluso, la ira. La frustración no es una parcela restringida a la infancia. Sí, sabemos que es uno de los principales responsables de las rabietas y los ataques de ‘mal genio’ en los niños más pequeños. Pero la frustración no se va, no la vencemos. Simplemente aprendemos a convivir con ella. Y sí, nos acompaña durante toda la vida. ¿Quieres saber cómo superar el sentimiento de frustración cuando crece y nos ahoga? Aquí tienes algunos consejos.

Cómo saber que siento frustración

Consejos para superar el sentimiento de frustración

Tal vez lo confundamos con otros sentimientos. O no. En realidad, la frustración no es un sentimiento, sino un amasijo de emociones, que conviven y se hacen fuertes dentro de nosotros, y que avivan pensamientos negativos y muy dañinos. Esto es lo que puedes sentir ante la llegada de la frustración por algo que esperabas y no llegó o algo que creías y te defraudó:

Ansiedad: La frustración nos lleva a un estado palpitante de ansiedad. Queremos algo pero no lo logramos. ¿Puede haber algo capaz de hacernos sentir mayor ansiedad que esto? El deseo insatisfecho nos lleva a una situación de estrés y ansiedad que se hace ver a simple vista. Estarás nervioso o nerviosa, responderás con malas palabras a quien menos se lo merezca…

Un profundo dolor: La frustración duele, pero duele de verdad. Te agarrota los músculos y hasta te cuesta respirar. Y sientes un pinchazo en el corazón y una garganta que arde. La frustración es como una sacudida interna que afecta a todo el cuerpo.

Y llegó la rabia y la ira: Después de sentir tristeza por no conseguir lo que anhelabas, lleva la rabia. Una vez superado el dolor, piensas… ¿pero por qué no? Te niegas a aceptar que no pueda ser, y sientes una furia incontrolada. Tal vez busques una víctima. En el caso de los niños, por ejemplo, es el momento de las rabietas, de las patadas y los gritos. En los adultos, de las malas palabras y los gritos.

Superación del ‘duelo’: Sí, después de la tormenta siempre llega la calma. Tras el duelo y la rabia generada por cierta incomprensión y negación de aquello que no lograste, llega la asimilación y la calma. Pero para conseguirlo, debes prestar atención a los siguientes consejos.

4 grandes consejos para superar el sentimiento de frustración

No todo el mundo sabe manejar la frustración. Muchos terminan convirtiéndose en personas bastante irascibles, violentas o por el contrario, pesimistas y con cierta tendencia a la depresión. Todos sentimos frustraciones, pero unos saben manejar la situación y pasar página y a otros les pesa como una enorme losa. La mejor forma de afrontar la situación de frustración es la siguiente:

1. Si puedes cambiarlo, ¿por qué preocuparte?; si no puedes cambiarlo, ¿por qué preocuparte?: Este proverbio tan popular debería acompañarnos en nuestro día a día toda la vida. Es la base para superar una frustración y desdramatizar todas esas pequeñas cosas a las que damos tanta importancia. Imagina que estás ahorrando para un vestido que viste y te encantó. Y después de dos meses consigues el dinero… y cuando llegas a la tienda, ya se lo llevaron. ¡Vaya! ¡Después de tanto esfuerzo! Pero… ¿tiene solución? ¿Puedes cambiarlo? No. Puedes destinar tus ahorros a otra cosa. Como no puedes cambiar la realidad, ¿para qué angustiarte? Busca otra alternativa.

2. Aprende a renunciar: Es difícil, muy difícil, pero a veces no queda otra que renunciar a aquello que tanto deseábamos. Pero en lugar de pensar en negativo y decir: ‘lo perdí’, siempre puedes pensar en positivo y decir. ‘algo diferente me espera’.

3. La importancia del pensamiento positivo: Si te fijas en las personas más felices notarás una característica común: siempre piensan en positivo. Y de ellas aprendemos una gran lección para superar las frustraciones que vamos viviendo a lo largo de nuestra vida. El truco está en pensar en positivo y dar la vuelta a la tortilla. ¿Que no puedo batir el récord de velocidad después de haber estado entrenándome todo el año? ¡Será porque el año que viene voy a batirlo con más soltura!; ¿Que me han despedido del trabajo de mi vida? Eso es lo que yo pensaba… ¿y si el trabajo de mi vida aún está por llegar?’…

4. Busca una alternativa: Siempre hay una alternativa, siempre hay un camino. Siempre hay una puerta que se abre ante otra que se cierra. Es cuestión de cambiar el objetivo, de transformar el camino o simplemente de esperar. Todo llega cuando menos te lo esperas.

Tal vez también te interese...

Author

Estefanía Esteban es periodista y escritora de literatura infantil. Ha publicado el libro 'Cebricornio' con la editorial Babidibú.

2 Comments

  1. Milá Díaz Reply

    Esto que parece tan obvio, nos cuesta una vida entera entenderlo.
    Gracias por explicarlo c8n tanta claridad.

TU COMENTARIO